Roxanne Pinilla regresa con una nueva apuesta poética: Cazadores de sueños, su más reciente obra, se presentará el 11 de abril en la Casa del Libro Total. Un libro donde la fe en lo invisible, el deseo y la resistencia se entrelazan en versos que habitan el alma.

Publicado por: Redacción Cultural
Roxanne Pinilla ha elegido hablar desde ese lugar íntimo y profundo donde habitan los sueños, los miedos, el amor y el deseo. El próximo 11 de abril, en la Casa del Libro Total, esta poeta santandereana volverá a compartir su universo onírico con el lanzamiento de su más reciente obra: Cazadores de sueños. Lea también: Construir memoria desde el arte: taller gratuito para crear archivos personales en el Banrep Cultura
El título no es casual. Viene cargado de metáforas y significados que, como ella misma lo expresa, “hablan de todos esos sueños que nos salvan del desencanto”. En sus versos hay una defensa firme —y a la vez delicada— de la fe como fuerza poética, no en su sentido religioso, sino en la creencia radical en lo que no se ve: la imaginación, el arte, el anhelo, el amor que arde en silencio.
Después de Sueños Rojos (2022), una obra que exploraba los rincones más íntimos de la mujer, sus emociones, su erotismo y su fuerza vital, Cazadores de sueños se presenta como una continuidad natural, pero con un nuevo matiz. Aquí no hay solo cuerpos que se estremecen, hay almas que resisten. “Escribí sobre los sueños imposibles, los realizables, pero siempre impregnados de amor, desamor, magia y esos sueños ardientes”, dice la autora, en un tono que no es otra cosa que confesión poética.
En esta nueva entrega, Pinilla vuelve a tender un puente entre la palabra y la emoción, entre la experiencia individual y lo colectivo. Le escribe a mujeres artistas, a familiares queridas, a figuras que han tejido su memoria afectiva. Es, también, una forma de rendir tributo a quienes han encarnado su propio acto de resistencia a través del arte.

Pero quizás lo más poderoso de su propuesta esté en ese concepto de los “cazadores de sueños”: figuras míticas o tal vez reales, que lo han perdido todo excepto lo esencial —el tiempo, el arte, la capacidad de amar sin treguas. Pinilla nos invita a mirar con otros ojos, a considerar que quizá, en un mundo que a menudo nos quiere rotos, la poesía es el último refugio, el único lugar donde aún se puede reconstruir la esperanza.
El conversatorio de lanzamiento, que se llevará a cabo en compañía de las escritoras Hana Reece y Ángel Arévalo, también tejedoras del erotismo desde Santander, promete ser más que una presentación: será una celebración del deseo como fuerza creativa, y del sueño como posibilidad política y espiritual.
Porque, como dice Roxanne, “en los sueños se encuentra la verdadera fe del ser humano”. Y esa fe, cuando se convierte en poesía, puede hacer del mundo un lugar menos estrecho, menos hostil, más habitable.
















