Cultura
Martes 05 de agosto de 2025 - 03:06 PM

La Jodencia lo logró: grabó su nuevo disco y suena más fuerte que nunca

La Jodencia, banda de ska fusión de Bucaramanga, graba su nuevo disco gracias a una beca del IMCT. El álbum reafirma su identidad regional con sonido profesional y letras críticas.

Con la beca, La Jodencia pudo grabar “Y qué tal” y “Pensando en ella”, los dos sencillos que completan el álbum. Foto suministrada/VANGUARDIA
Con la beca, La Jodencia pudo grabar “Y qué tal” y “Pensando en ella”, los dos sencillos que completan el álbum. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: Redacción Cultural

Por más de una década, La Jodencia ha sido una voz incómoda y festiva en la escena alternativa de Bucaramanga. Su nombre, una provocación en sí misma, da pistas de su espíritu rebelde, de su vocación por “joder al sistema” con música cargada de mensaje, ritmo y dignidad. Ahora, tras años de autogestión, la banda celebra un hito que marca un antes y un después en su camino: la consolidación de su nuevo disco, posible gracias al estímulo obtenido en la convocatoria Bucaramanga Cree en tu Talento 2024, promovida por el Instituto Municipal de Cultura y Turismo (Imct).

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Con la beca, La Jodencia pudo grabar “Y qué tal” y “Pensando en ella”, los dos sencillos que completan el álbum. El primero es un canto melancólico frente a la ausencia de alguien cercano; el segundo, una declaración de amor a la música como fuerza vital. Ambas canciones conservan la esencia crítica, vital y festiva que ha definido su propuesta, pero ahora con un acabado sonoro profesional que les permite proyectarse más allá del circuito local.

Las piezas fueron producidas por Daniel Rivera y Juan Ortiz, referentes de la escena musical santandereana, quienes acompañaron a la banda en un proceso integral de grabación, mezcla y masterización con estándares de industria. Fue la primera vez que La Jodencia entró a un estudio con esta infraestructura técnica, algo que durante años solo habían podido costear ahorrando entre toques, rifas, camisetas y solidaridad entre amigos.

De la autogestión al estudio profesional

Desde su fundación en 2010, La Jodencia ha cultivado una comunidad fiel con base en la coherencia: un sonido híbrido y combativo que combina ska, reggae, punk, blues y R&B, pero también la capacidad de transformar la denuncia social en celebración colectiva. Letras sobre el conflicto, la desigualdad o la defensa del páramo de Santurbán se abren paso entre vientos caribeños y guitarras explosivas, generando una catarsis sonora que no renuncia al baile ni a la reflexión.

Esa energía se cristalizó por primera vez en Perromundismo (2017), su disco debut, grabado en el auditorio de la Universidad Industrial de Santander, su alma mater. El álbum los llevó a una gira nacional y a una nominación como Mejor Artista Ska/Reggae en los Subterranica Awards. Pero tras ese impulso, vino la cuesta arriba habitual de las bandas independientes: mantenerse vigentes sin respaldo económico, grabar como se pueda, sostener procesos creativos con las uñas.

Por eso, la beca del Imct no fue solo un espaldarazo institucional. Fue también un reconocimiento a la constancia, al oficio, al compromiso con un territorio que los ha visto crecer tocando en parques, festivales, bares y universidades. Un salto cualitativo que abre nuevas posibilidades, sin que eso implique renunciar a sus raíces.

La Jodencia lo logró: grabó su nuevo disco y suena más fuerte que nunca
La Jodencia lo logró: grabó su nuevo disco y suena más fuerte que nunca

Una banda con identidad de región

La Jodencia está compuesta por César Yovany Gómez Hernández, representante y vocalista; Cristian Leonardo Vera Pedraza, pianista; Hernán Darío Lezama Calderón, bajista; Joe Lizarazo Téllez, baterista; Charlie Ballesteros Barrera, guitarrista; Diego Orlando Morales Buitrago, trompetista; Juan David Bustos Perdomo, saxofonista y Daniel Francisco Poveda Carrión, trombonista

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Más que una banda, La Jodencia ha sido una escuela de militancia musical. Su lema interno es claro: crear canciones con las que el público pueda verse reflejado y entender su realidad. Y lo han logrado. Lo suyo es una apuesta de largo aliento que combina rigor artístico, discurso político y una sensibilidad arraigada en la cotidianidad de su región.

Ahora, con un nuevo disco a punto de salir, celebran haber grabado con calidad sin transar su identidad. Demuestran que sí es posible hacer música con profesionalismo desde la periferia, sin maquillar el mensaje, sin perder la esencia. Porque su historia, hecha de acordes, palabras y resistencia, no solo sigue sonando. Suena más fuerte que nunca.

Publicado por: Redacción Cultural

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