Cultura
Jueves 11 de septiembre de 2025 - 10:21 AM

42 años en el lente de Liliana Toro Adelsohn: Bucaramanga abre lugar a sus memoria gráfica

Primera mujer en abrirse camino en el campo del fotorreportaje, Liliana Toro Adelsohn narró en imágenes más de cuatro décadas de política, cultura, deporte y conflicto armado en Colombia. Parte de ese legado llega a la Alianza Francesa de Bucaramanga en una exposición gratuita.

Liliana Toro Adelsohn recibió el Premio de Periodismo Simón Bolívar en el año 2000 al mejor cubrimiento por el terremoto del Eje Cafetero. / Suministrada
Liliana Toro Adelsohn recibió el Premio de Periodismo Simón Bolívar en el año 2000 al mejor cubrimiento por el terremoto del Eje Cafetero. / Suministrada

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Publicado por: Redacción Tendencias

La historia reciente de Colombia tiene muchos rostros, pero pocos ojos que la hayan retratado con tanta fuerza y sensibilidad como los de Liliana Patricia Toro Adelsohn.

Fotógrafa y reportera gráfica por más de 42 años y ganadora del Premio Simón Bolívar al mejor cubrimiento por el terremoto del Eje Cafetero en 2000, su lente capturó algunos de los momentos más emblemáticos, algunos emocionantes y otros más dolorosos. Contrastes de un país turbulento.

El año 1982 fue el año en que inició su carrera, precisamente en el periódico El Pueblo de Cali, convirtiéndose en la primera mujer que abrió paso en un campo que durante décadas estuvo dominado por hombres. Fue testigo de la toma del Palacio de Justicia, cubrió atentados y enfrentamientos del conflicto armado, y logró imágenes exclusivas como la de la liberación de Álvaro Gómez Hurtado en 1988, considerada una de las portadas más icónicas de El Tiempo. Lea también: Ellas son Las Chicas Madrugadoras de Bucaramanga: las guardianas del Buen Vivir en La Joya

De manera simultánea, bajo la pasión por el periodismo que tanto la caracterizó en su acción, cubrió deportes y cultura. Estuvo 20 años en la gramilla del estadio, acompañó carreras ciclísticas y recorrió también desfiles de moda, ferias, arte y sociedad durante su paso por las revistas Cromos, Hoy x Hoy y Fucsia, consolidándose como una de las reporteras gráficas más versátiles de la época.

Pero durante la pandemia, decidió que iba a dar una pausa en su oficio y descubrió la fotografía macro, capturando pequeños universos en flores y detalles cotidianos que iba guardando en su casa. “Hoy disfruto de la vida a otro ritmo, con mi esposo, pero sigo siendo, ante todo, reportera gráfica. Si volviera a nacer, volvería a elegir esta profesión”, dice, con convicción.

Por primera vez en su vida, Liliana Toro abre al público su archivo personal, un tesoro de memorias que permaneció resguardado durante décadas. Bucaramanga es la ciudad elegida para este encuentro, donde las salas de la Alianza Francesa acogen su muestra durante el mes de septiembre en el marco de la 15.ª edición de Salas Abiertas.

Si a mí me preguntan, “si tú hubieras vuelto a nacer, ¿qué serías? Reportera gráfica. No tengo nada más que hacer”.

VANGUARDIA le comparte algunas de las capturas que hoy están expuestas en nuestra ciudad:

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Liberación de Álvaro Gómez Hurtado

Liberación de Álvaro Gómez Hurtado, 1988. Con cuatro fotos exclusivas del momento, Liliana Toro se adelantó a la prensa nacional e internacional y logró este registro histórico para el periódico El Tiempo. / Liliana Toro Adelsohn
Liberación de Álvaro Gómez Hurtado, 1988. Con cuatro fotos exclusivas del momento, Liliana Toro se adelantó a la prensa nacional e internacional y logró este registro histórico para el periódico El Tiempo. / Liliana Toro Adelsohn

En 1988, mientras trabajaba en periodo de prueba en El Tiempo, Liliana Toro fue enviada a cubrir la anunciada liberación de Álvaro Gómez Hurtado por parte del M-19. Tras largas jornadas de espera, logró registrar el momento exacto con cinco fotografías exclusivas que la prensa nacional e internacional no alcanzó a obtener.

Con una cámara en cada hombro y un flash que apenas alcanzaba a recargarse, se abrió paso entre la multitud, incluso trepando una patrulla y un muro para asegurar sus tomas. Las imágenes, que luego se convirtieron en portada de El Tiempo, le valieron su contrato definitivo y un reconocimiento especial dentro del periódico y el medio.

Campamento del EPL, 1985

La fotorreportera fue invitada a un campamento del EPL en 1985. Allí, fotografió las prácticas, entrenamientos y estilo de vida de los guerrilleros de la Unidad Oscar Williar Calvo, ubicado en Montería, Córdoba. / Liliana Toro Adelsohn
La fotorreportera fue invitada a un campamento del EPL en 1985. Allí, fotografió las prácticas, entrenamientos y estilo de vida de los guerrilleros de la Unidad Oscar Williar Calvo, ubicado en Montería, Córdoba. / Liliana Toro Adelsohn

“En 1985, visitamos la Unidad Oscar William Calvo, campamento del EPL, en Montería. Uno de ellos, empezó a insistirme en que me quedara. Me decía en tono amistoso: “Venga, aquí vivimos muy chévere, yo le enseño a tirar granadas y a manejar un fusil”. Yo le respondí con firmeza que no, que mi único propósito era hacer un reportaje gráfico sobre su vida allí, pero aun así él seguía insistiendo", dice la periodista.

Toma del Palacio de Justicia

Palacio de Justicia, 1985. Desde su cámara, Liliana Toro registró el inicio de uno de los episodios que más han impactado la memoria del país. / Liliana Toro Adelsohn
Palacio de Justicia, 1985. Desde su cámara, Liliana Toro registró el inicio de uno de los episodios que más han impactado la memoria del país. / Liliana Toro Adelsohn

Durante la toma del Palacio de Justicia, Liliana Toro permaneció cerca de ocho horas refugiada en un edificio de Telecom mientras afuera se desataban los enfrentamientos. Al final de la tarde logró salir, en medio del miedo y la tensión. Esa noche tuvo un altercado con un policía que la expulsó de la zona luego de que ella registrara en una foto cómo agredía a una colega. Por esta situación, cuenta, no alcanzó a documentar el incendio del Palacio.

Toro Adelsohn cuenta que fue el momento más impactante de su carrera. “Era una guerra dentro de la ciudad. Esa noche, mientras se escuchaban los tiroteos, se estaba jugando un partido de fútbol. Dos realidades opuestas conviviendo al mismo tiempo en la capital, una escena surrealista.”

El deporte, un pilar en el trabajo de Toro Adelsohn

El futbolista Diego Maradona, uno de los muchos rostros del deporte que capturó. / Liliana Toro Adelsohn
El futbolista Diego Maradona, uno de los muchos rostros del deporte que capturó. / Liliana Toro Adelsohn

El fútbol fue un escenario decisivo, pues durante 20 años en la gramilla de los estadios retrató momentos icónicos y se ganó el respeto de sus colegas, quienes inicialmente la trataban con recelo.

Retratos del arte y la cultura

Celia Cruz en concierto, década de los 80. / Liliana Toro Adelsohn
Celia Cruz en concierto, década de los 80. / Liliana Toro Adelsohn

Una de las más significativas para ella es la de Celia Cruz, su gran ídola desde siempre, cuyo encuentro describe como un momento precioso y profundamente emotivo, pues cumplió un sueño de toda la vida.

La fotografía que logró de Héctor Lavoe en una de sus visitas a Colombia ocupa un lugar especial en su archivo, reflejo de su amor por la salsa y de sus raíces vallecaucanas, ya que se crió en Cali.

Publicado por: Redacción Tendencias

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