La exposición Cincolectivo reúne a cinco destacados artistas locales en el Museo de Bellas Artes de Bucaramanga para conmemorar los 50 años de la Casa de la Cultura Custodio García Rovira.

Publicado por: Redacción Cultural
Por estos días, la Casa de la Cultura Custodio García Rovira, conocida también como el Museo de Bellas Artes de Bucaramanga, no solo celebra medio siglo de vida, sino que se convierte en escenario de reencuentros. La exposición “Cincolectivo”, que reúne las obras de cinco reconocidos artistas regionales, se convierte en una oda al camino recorrido por la escena plástica local.
La muestra, que podrá visitarse del 14 de octubre al 15 de noviembre de 2025, será inaugurada con un conversatorio el jueves 16 de octubre a las 6:00 p. m. en la sede del museo (Calle 37 No. 12-46).
El nombre lo dice todo: “Cincolectivo” es un diálogo entre cinco lenguajes, cinco memorias, cinco maneras de habitar el arte. Participan Carlos Silva Prada, maestro de la acuarela; Óscar Martínez Vásquez y Freddy Barbosa, fotógrafos que capturan el tiempo desde la luz; y los pintores Ricardo Alipio Vargas y Gonzalo Rey Jerez, cuyas obras son testimonio de una búsqueda persistente de sentido y color.
Los cinco artistas son referentes de larga trayectoria. Muchos de ellos iniciaron su formación y primeras exposiciones precisamente en esta casa cultural, por lo que el evento representa un retorno simbólico: una especie de homenaje mutuo entre los artistas y el museo que los vio crecer.
“Hoy regresan a su ‘casa’, la casa de los artistas de la ciudad”, expresó Antonio José Díaz Ardila, vicepresidente de la junta directiva del museo, quien invita a los asistentes a dejar sus comentarios en el Libro de Registros, como parte del ejercicio de memoria colectiva.
“Cincolectivo” conmemora a su vez los 50 años de vida del Museo de Bellas Artes, uno de los espacios más emblemáticos de Bucaramanga para la formación, circulación y preservación del arte regional. La exposición honra ese legado vivo: no como nostalgia, sino como afirmación del presente.
Cada obra en sala, ya sea acuarela, fotografía o pintura, dialoga con las paredes que la contienen, activando recuerdos para quienes han seguido de cerca el pulso cultural de Santander. Es también una oportunidad para que nuevas generaciones conozcan a estos creadores en un momento de madurez artística.
La entrada es libre y se recomienda asistir al conversatorio inaugural para escuchar de viva voz a los artistas sobre sus procesos, sus obras y su historia compartida con el museo.















