Plantas que nacen sobre las tumbas, símbolos funerarios y recorridos personales dieron origen a una exposición con la que la artista Dayana Barón invita a mirar el cementerio desde una nueva perspectiva.

Entre lápidas centenarias, ornamentos olvidados y plantas que brotan en silencio entre cada piedra, el Cementerio Central de Bucaramanga guarda más que los recuerdos de quienes habitaron la ciudad alguna vez y ya partieron.
Dayana Barón Torres es una artista plástica que en sus recorridos allí encontró que este importante cementerio alberga vida, memoria, emociones y un paisaje invisible que poco se detiene a observar. Un universo descubierto y reinterpretado en una exposición que explora el territorio, la memoria y la naturaleza titulada: Presencias: Cartografía Flora Cadavérica, hoy instalada en la Cámara de Comercio de Bucaramanga.
Al ingresar allí tuvo una sensación muy particular: sintió que ya había estado en ese espacio cuando era pequeña, aunque no lo recordaba completamente. Luego, en conversaciones con su abuela, entendió que sí lo había visitado en su infancia pues tiene familiares sepultados en ese lugar. Entonces reconocía el espacio sin saber exactamente por qué.
“Esa fue una de las primeras decisiones que me confirmó que ese sería el lugar del proyecto”, cuenta Barón. Al volver se dedicó a observar con detalle cada aspecto que se le cruzaba. “En los recorridos observé los panteones, el osario y cómo el cementerio está dividido. Decidí trabajar específicamente con la zona antigua”. Lea también: Walter Pardavé Livia celebra 60 años con una exposición de 25 libros
Allí encontró lápidas que datan incluso de finales del siglo XVIII, cargadas de ornamentaciones religiosas, arabescos y símbolos funerarios que evidencian la importancia histórica y afectiva de quienes reposan en el lugar.
Sin embargo, el descubrimiento que definió el proyecto fue la presencia de plantas creciendo naturalmente sobre las tumbas.
Barón cuenta que identificó cerca de diez especies vegetales, muchas cercanas a la familia de las suculentas.
Una exposición construida desde el recorrido
La muestra está compuesta por varios lenguajes artísticos que reconstruyen la experiencia de caminar el cementerio. Le contamos: La santandereana Diana Carolina Gómez gana prestigioso premio internacional de poesía en España
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Inicia con una pieza audiovisual que reúne registros de los recorridos realizados durante meses de investigación. El video captura atmósferas, sonidos ambientales y el espacio, memoria y presencia humana.
La exposición cuenta además con una serie de 100 placas elaboradas en madera, cortadas a láser y ensambladas manualmente. Inspiradas en las baldosas del cementerio, estas piezas reinterpretan de manera abstracta flores, símbolos religiosos y ornamentaciones de las lápidas mediante cinco diseños reproducidos en positivo y negativo.

Cada placa fue armada individualmente y recubierta con pintura de poliuretano para simular la textura pétrea del lugar original.
El recorrido expositivo se complementa con diez dibujos realizados en rapidógrafo, algunos iniciados directamente en sitio, que documentan tanto especies vegetales como detalles funerarios.

Al final aparecen grabados, gofrados y xilografías que hacen parte del proceso inicial del proyecto y revelan la evolución plástica de la obra antes de llegar a su formato definitivo.
La obra se encuentra abierta en el segundo piso de la Cámara de Comercio de Bucaramanga (Cra 19 #36-20), donde permanecerá hasta el 30 de abril. Puede visitarla de lunes a viernes desde las 7:30 a.m. a 5:00 p.m.
El proyecto sigue en construcción
Aunque la exposición ya puede recorrerse, la artista Barón asegura que el proyecto continúa en desarrollo. Ahora trabaja en la gestión de un mosaico a gran escala para ampliar la intervención artística hacia el espacio original que inspiró la obra.
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Dayana Barón es una artista que ha enfocado su obra en el paisaje, la cartografía urbana y la relación entre el cuerpo, el recorrido y el territorio. Su práctica artística parte de caminar la ciudad, observarla y traducir los espacios que los ciudadanos solemos caminar en nuestra cotidianidad desde nuevas lecturas simbólicas.
Su interés radica en ampliar la noción de patrimonio urbano, explorando lugares que normalmente no se consideran escenarios culturales.
“Sabemos que Bucaramanga se reconoce por sus parques o por la hormiga, pero el patrimonio también surge de otros espacios. Sentí que el cementerio era uno de esos territorios por explorar y cartografiar desde el arte”, concluye la artista.















