Cultura
Lunes 29 de diciembre de 2025 - 04:56 PM

Arte y memoria cuelgan en la Plaza de San Francisco: una exposición gráfica que rescata su memoria y sus saberes

Fotografías, ilustraciones y documentos históricos se toman los pasillos más concurridos de la Plaza de Mercado de San Francisco. Se trata de una exposición que dialoga con vendedores y compradores, y que convierte el mercado en un escenario de arte, memoria y gráfica popular.

Con una exposición aérea instalada hasta enero de 2026, la Plaza de Mercado de San Francisco se transforma en un espacio de circulación artística sobre su propia historia y de quienes conviven y trabajan allí. / Suministrada
Con una exposición aérea instalada hasta enero de 2026, la Plaza de Mercado de San Francisco se transforma en un espacio de circulación artística sobre su propia historia y de quienes conviven y trabajan allí. / Suministrada

Compartir

Las plazas de mercado, además de ser espacios de intercambio comercial, son territorios de memoria, tradición y saberes populares que han sostenido la vida cotidiana en varias generaciones.

La de San Francisco, en Bucaramanga, hoy es escenario de una exposición que propone una nueva forma de habitar y mirar este espacio. El proyecto, ganador de la beca de Arte y Circulación 2025 del Instituto Municipal de Cultura y Turismo, interviene un lugar no convencional para llevar el arte fuera de museos y galerías, directamente al corazón de la vida cotidiana.

La muestra, que estará instalada hasta el próximo 15 de enero de 2026, se concibe como una exposición aérea que se despliega a lo largo de los pasajes rodeados de frutas y verduras, los más concurridos de la plaza. Mientras se recorre el lugar encuentra fotografías de los usuarios más antiguos de la plaza, así como ilustraciones, dibujos, collages y documentos históricos. A través de estos registros, la exposición pone el foco en los verdaderos protagonistas del mercado, como la vida diaria de sus secciones y los oficios y conocimientos.

Todos estos elementos descuelgan en grandes pendones anclados al techo, que se articulan entre sí a partir de una investigación construida en torno a la historia de la plaza. Lea también: Nuevas voces literarias se suman al tejido independiente de Bucaramanga

El equipo que hace posible este proyecto está conformado por estudiantes, artistas locales, fotógrafos, ilustradores y docentes, quienes, gracias al estímulo recibido, lograron vincular económica y creativamente a estudiantes y artistas, desarrollar una nueva imagen gráfica para la plaza y realizar talleres comunitarios al interior del mercado.

De acuerdo con Liliana Cortés Garzón, líder del proyecto y docente del programa de Diseño Gráfico de la Universidad de Investigación y Desarrollo (UDI), estas piezas narran los procesos sociales, arquitectónicos y humanos que han dado forma a la Plaza de Mercado de San Francisco, y se integran a su dinámica diaria sin alterar su funcionamiento, dialogando de manera directa con vendedores, compradores y transeúntes.

La muestra, instalada en sus pasillos más transitados, invita a reconocer este espacio como un patrimonio vivo de Bucaramanga. / Fotografía por Franz Rey
La muestra, instalada en sus pasillos más transitados, invita a reconocer este espacio como un patrimonio vivo de Bucaramanga. / Fotografía por Franz Rey

“Hoy las plazas compiten con los supermercados, pero allí existen saberes, memorias y prácticas culturales que vale la pena resaltar y proteger. Nos interesó visibilizar a las personas mayores, sus oficios y conocimientos, que hacen parte del patrimonio inmaterial”, agrega la docente. En ese sentido, el proyecto no solo busca exhibir obras, sino motivar a la ciudadanía a volver a estos espacios y reconocerlos como patrimonio vivo. Le puede interesar: Bucaramanga leía con el mundo abierto: el Magazine Cultural de Vanguardia Liberal

Uno de los puntos más relevantes del proceso investigativo fue descubrir que la plaza cumplió, en 2025, 75 años de construcción. A partir de una escritura pública conservada en el Archivo Histórico de la UDI, el equipo logró reconstruir los procesos mediante los cuales el municipio adquirió los terrenos. Esta información, desconocida incluso para muchos de los propios usuarios de la plaza, dio lugar a la primera celebración oficial de su aniversario, realizada el pasado 9 de diciembre.

Publicidad

Como complemento a la exposición y como una forma de recopilar los datos que conforman su historia, Cortés anunció la proyección de un libro que no solo registrará la instalación artística, sino que también dará cuenta de los patrimonios vivos y de la gráfica popular que caracterizan a la plaza. Allí se reconstruirán los procesos de mediana duración que dieron origen a la plaza.

Aunque las entrevistas orales recogidas para la exposición ofrecen diversas versiones sobre el pasado del terreno, el estudio logra establecer, a partir de leyes, escrituras y registros documentales, los propietarios y usos del espacio antes de convertirse en la primera casa de mercado del norte de Bucaramanga.

Además de la exposición, el proyecto ha desplegado una agenda de acciones comunitarias que refuerzan su impacto social: talleres de arte para niños que crecen en la plaza, la creación colectiva de la mascota del mercado, un mural para la emisora comunitaria de San Francisco, intervenciones con artistas urbanos y grafiteros, y un seminario de Artes Populares, Gráficas y Diseño realizado en la UDI.

Talleres y actividades fortalecen el impacto social en la socialización del proyecto artístico que hoy adorna la plaza de mercado de San Francisco. / Fotografía por Franz Rey
Talleres y actividades fortalecen el impacto social en la socialización del proyecto artístico que hoy adorna la plaza de mercado de San Francisco. / Fotografía por Franz Rey

Más de 70 años de mercado e intercambios

La Plaza de Mercado San Francisco, ubicada en el centro de Bucaramanga, es uno de los puntos comerciales más tradicionales de Bucaramanga. Construida en 1953, ha sido testigo de más de siete décadas de historia y vida cotidiana. En sus primeros años fue conocida popularmente como “Plaza de Corea”, nombre asociado a la participación de tropas colombianas en la Guerra de Corea. Inicialmente funcionó con toldos como cerramiento y solo hasta finales de los años sesenta contó con un techado formal que consolidó su estructura como espacio público de comercio.

A lo largo del tiempo, la plaza ha atravesado diversos procesos de transformación y modernización. En 2022 fue restaurada gracias a una iniciativa ciudadana que impulsó mejoras estructurales; durante la pandemia del Covid-19 logró mantenerse en funcionamiento bajo medidas sanitarias, y en diciembre de 2024 recibió una nueva cubierta que mejoró sus condiciones físicas, reafirmando su papel como lugar de encuentro y abastecimiento para miles de bumangueses.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad