sábado 30 de julio de 2022 - 12:00 AM

Armando Martínez Garnica: un santandereano que hace historia

Sus allegados dicen que es muy puntual, un excelente profesor y siempre alumno, apasionado de la Historia, con mayúscula, aquella que nos permite comprendernos como país, como seres humanos y como sociedad. El santandereano Armando Martínez Garnica fue nombrado presidente de la Academia Colombiana de Historia esta semana: un merecido reconocimiento a su trayectoria.

Josefa Garnica, la abuela materna de Armando Martínez Garnica, le contaba, por allá en la década de los sesenta, “historias maravillosas de su pueblo al final de las tardes”, mientras comían la tradicional changua de papa santandereana.

Doña Josefa era natural de Simacota, un pueblo valeroso que es el punto de encuentro de acontecimientos históricos que han marcado la historia de Colombia y que dan inicio en marzo de 1781 a la “Revolución de los magnates de la Plazoleta”: los comerciantes de tabaco y al añil que se oponían a los impuestos ordenados por el virreinato. Fue el primer levantamiento comunero, nada más, ni nada menos.

Este ritual de su infancia “despertó mi imaginación infantil y el gusto por las historias. Así que muy joven aprendí a preguntar: ¿cuál es la historia de las personas y de las cosas? Y de historia en historia terminé haciendo de la historia mi profesión, oficio y modo de vida. Como recuerda mi hijo, siempre tuve una historia que contar cada día”, le comenta Armando Martínez Garnica a Vanguardia a propósito de su nombramiento, que se conoció esta semana, como presidente de la Academia Colombiana de Historia.

Ocupará este cargo durante dos años, hasta el 2024, y empezará a ejercerlo formalmente desde el próximo 9 de agosto.

En la UIS, cuando comenzó a trabajar como docente, a Armando Martínez Garnica algunos estudiantes y docentes que participaban de la cultura sesentera le decían que no había que trabajar la historia del Estado, que era mejor estudiar guerrillas, terceras fuerzas y violetas. Pero él no desfalleció: “el factor principal de la vida política es el Estado”.

Y es por eso que durante los últimos 20 años logró posicionar el tema del Estado y la nación colombiana como temas principales.

“Ese fue mi gran reto y creo que lo superé. Hoy en día hay mucha más gente estudiando el Estado y la nación colombiana”, señala.

El segundo reto que enfrentó Armando Martínez en su carrera ha sido el reto archivístico, principalmente, en lo relacionado con los archivos de Santander. Cuando el historiador se vinculó como docente en la UIS, precisamente se cerraba la Corporación Luis Perú de la Croix y los archivos habían quedado sin un doliente. Martínez los llevó entonces a la Universidad y logró que la universidad se convirtiera en propietaria del mayor archivo histórico de Santander, donde estará seguro.

“El reto archivístico fue muy grande y lo hicimos, y fue una de mis grandes realizaciones. Lo que hoy se llama el Archivo Histórico Regional de la UIS”, indica el historiador. Este gran trabajo lo llevó en 2016 a ser director del Archivo General de la Nación.

Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA
Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA

¿Qué es lo que resulta tan apasionante de la historia de Santander?

Armando Martínez Garnica se considera un santanderano orgulloso de sus raíces e interesado en la historia de su tierra.

“Los santandereanos tuvimos una historia dentro de la experiencia federal muy interesante, muy innovadora, muy creativa, y eso creó una manera de ser muy santandereana que yo reivindico como una manera de ser muy distinta a la antioqueña o la manera de ser boyancese, nuestros vecinos más inmediatos.

Tengo la fortuna de haber nacido en Bucaramanga, igual que mis padres, bisabuelos, tatarabuelos, y como yo hice mi genealogía familiar, terminamos en Vélez, en el siglo XVI. Yo soy santandereano a morir, entonces eso me da mucho entusiasmo por investigar la historia de mi tierra.

Viví fuera de Bucaramanga 20 años, en Bogotá, México, España y cuando regresé, justamente a la UIS, llegué con ganas de recuperar todo lo que había perdido: la lengua, los modismos y la historia”.

Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA
Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA

Disciplina y trabajo por la historia

Los relatos simacoteros se quedaron en el corazón de Armando Martínez Garnica, que nació en Bucaramanga en 1950 y estudió tanto en el Dámaso Zapata como en el Colegio De Santander, e inundado por ese deseo, que jamás se ha extinguido, de conocer las historias que moldearon el país, se fue a estudiar historia en la Universidad del Tolima.

“Siempre admiré en Armando Martínez, su capacidad como trabajador intelectual, desde sus días en el Colegio De Santander, en mis clases de antropología hace ya 54 años; y luego en la Universidad del Tolima, como alumno de Ciencias Sociales donde, adelantado a sus profesores, ganó un concurso nacional de Historia e inició la formación del Archivo Histórico de Ibagué. De Armando, tengo la imagen no sólo de un historiador, sino también la de un maestro y esencialmente, la de un universitario. Fue mi mejor estudiante. De Armando, tengo la imagen no solo de un historiador, sino también la de un maestro y esencialmente, la de un universitario. Fue mi mejor estudiante”, cuenta César Velandia Jagua, quien conoce al historiador santandereano desde que “usaba pantalones cortos”.

Quienes lo conocen bien dicen que tiene el temperamento fuerte, que es puntual y disciplinado: “pero cuando hay cierto grado de confianza con sus estudiantes y colegas, surge un humor inteligente mediado, siempre, por cuestiones de tipo histórico, académico, intelectual. Es una persona que valora el trabajo, el esfuerzo y la tenacidad para cumplir lo que uno se traza. La generosidad es otra característica de su forma de ser, la cual ejerce mucho más allá de los círculos académicos”, explica Gabriel David Samacá Alonso, quien conoció a Armando Martínez como estudiante de la carrera de Historia hace casi dos décadas.

En 2022, Martínez Garnica ha publicado dos libros: “Historia básica de Bucaramanga, 1622-2022” e “Introducción a la historia de Barrancabermeja.

Y añade que “Desde aquel entonces, y luego de haber dirigido mi tesis de maestría, leer sus trabajos y conversar en múltiples ocasiones, puedo decir que es el historiador más importante y reconocido que hemos tenido en el departamento en mucho tiempo. Su labor como maestro de varias generaciones de historiadores en la UIS, el trabajo adelantando en la recuperación del patrimonio documental en la región y como director del Archivo General de la Nación, aunado a su incansable labor investigativa, -hoy día prepara lo que él llama la biografía definitiva de Santander-, lo hacen merecedor de la dignidad que ocupará en la Academia Colombiana de Historia”.

Por su parte, Clara Inés Blanco de Gálvis señala que todos conocen la habilidad de Martínez Garnica para “organizar macro-eventos de historia americana” como fueron los 200 años de la Constitución de Venezuela, celebrada simultánea en Venezuela y Colombia, y también conocida como Bicentenario del Congreso de Angostura el 15 de febrero 2019 y que en Colombia contó con apoyo doble de santandereanos: el presidente de la Academia Colombiana de Historia Eduardo Durán Gómez y el Director del Archivo General de la Nación, el profesor Armando Martínez. Por Venezuela vino la presidenta de la Academia Venezolana de Historia, Inés Quintero.

También organizó el Bicentenario de la Constitución de Villa del Rosario de Cúcuta, junto con el historiador Silvano Pavón Villamizar, y donde Armando Martínez “cargó con todo el peso del evento que implicaba la participación de centenas de catedráticos en discusión simultánea, evento que sacó adelante no obstante la pandemia”, explica Clara Inés Blanco de Gálvis.

Entre agosto y septiembre de este 2022 se hará el V Encuentro de la Red Colombiana de Historia Urbana conocido como “Poblados, ciudades y metrópolis” en el marco de 400 años de Bucaramanga - 100 años de Barrancabermeja. Las reuniones serán en la Casa de Bolívar de Bucaramanga desde el 10 al 13 de agosto de 2022. La primera Jornada será el miércoles 10 de agosto de 4:00 a 7:00 p.m.

Sobre la forma de ser de Armando Martínez Garnica, Clara Inés Blanco de Gálvis dice que “es tan puntual, que en las sesiones de la Academia de Historia en la Casa de Bolívar, desde minutos antes está, y cuando faltan cinco minutos - haya o no haya gente- dice: “Señores cuando sean las 5:00 p.m. en punto sonará la campana de la Catedral de San Laureano y la Virgen de Chiquinquirá, eso dirá que la sesión ha empezado”.

Y es esta disciplina, ese trabajo férreo y sin descanso, el que le ha merecido un reconocimiento tan preciado como el que recibió la semana pasada.

Por su parte, Álvaro Acevedo Tarazona, docente de la Universidad Industrial de Santander y reconocido investigador, señala que Armando Martínez Garnica, “es un bumanguéz que tiene recuerdos muy vívidos de su infancia, cuando le ayudaba a su padre en la Plaza Guarín en el puesto de venta. Precisamente, la persona que más admira y siempre recuerda es a a su padre. En honor a él y a Bucaramanga se doctoró en el Colegio de México con una tesis sobre el abasto de carnes en el D. F. Su adolescencia la recuerda como la de ‘un chino mandadero’”.

Añade que es un “trabajador incansable hasta el día de hoy, es de los pocos colombianos que trabaja casi 24 horas al día, y su propósito es morirse trabajando en lo que mejor sabe hacer: historia”.

Finalmente el reconocido historiador Eduardo Durán explica que Armando Martínez “es una persona profundamente estudiosa, su vida transcurre entre libros y archivos de toda índole, y se ha convertido en uno de los historiadores mas consultados de Colombia. Además es un excelente organizador que ha estado a la cabeza de eventos de mucha importancia como la celebración del Bicentenario de la Constitución de la Villa del Rosario de Cúcuta, y acaba de publicar la historia de Bucaramanga, como preámbulo a la conmemoración de los 400 años de fundación de la ciudad, el documento mas completo que se haya editado sobre esta ciudad”.

Armando Martínez Garnica tiene doctorado en Historia por El Colegio de México y postdoctorado por la Universidad Andina Simón Bolívar de Quito. Ha pasado los últimos 35 años trabajando en la recuperación de archivos en Tolima y Santander.

Y concluye que “la elección del doctor Armando Martínez Garnica como presidente de la Academia Colombiana de Historia, reviste un gran significado dentro del ámbito cultural del país, pues de trata de una institución centenaria que ha prestado los mejores servicios en la protección de la memoria histórica y en la estimulación del debate sobre los mas importantes acontecimientos que han enmarcado nuestra historia nacional. Varios expresidentes de la República han estado vinculados y muchos de los grandes intelectuales de este país han tenido asiento en la institución”.

Sin la historia no somos más que seres humanos que navegan en círculos, dispuestos a repetir una y otra vez algunos de los horrores que nos hemos causado unos a otros. La historia es el faro que guía el barco de nuestra existencia en este planeta.

Lamentablemente, a partir de los años ochenta en Colombia, en la educación básica, la historia y la geografía fueron englobadas en la materia de Ciencias Sociales, que cada vez tiene menos horas en los currículos escolares.

“La historia y la geografía son sistemas de orientación de los ciudadanos en el mundo, gracias a la geografía sabemos cuál es el lugar de nuestro país en el planeta tierra y el sistema solar, pero gracias a la historia es que podemos saber cuál es nuestro lugar en la historia acontecida, es decir, en la sucesión de las generaciones que nos han antecedido en el tiempo en el territorio en el cual tenemos que vivir”.

Sin embargo, su lucha por conservar los archivos históricos, principalmente de Santander y Tolima, y la oportunidad que le ofrece su cargo de ser consultor del Gobierno Nacional en temas relacionados con la historia, puede ser una luz para que el panorama cambie.

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Paola Esteban

Comunicadora social - periodista egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Desde 2005 hace parte del equipo de Vanguardia, trabajando en crónicas y reportajes premium, los cuales se enfocan en temáticas culturales, población Lgbt, y mujer y género.

Ganadora de un premio Luis Enrique Figueroa en 2007 con ‘Aquí estamos pintados’ y un premio CPB con ‘Diario de una bulimica’ en 2008.

@paola_esteban

Besteban@vanguardia.com

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