Cerca de 40 emprendimientos de 22 municipios de Santander participan en Artesanos en Ruta, una vitrina itinerante que recorrerá ocho escenarios hasta diciembre de 2026.

Publicado por: John Arias
Un collar tejido a mano puede necesitar más de un mes de trabajo antes de llegar a las manos de quien lo compra. Así ocurre con una de las piezas elaboradas por María Morelia Hernández Quintero, artesana de Floridablanca que ha dedicado parte de su vida a recuperar y transmitir conocimientos tradicionales mediante talleres dirigidos a mujeres de Santander.
Su trabajo, desarrollado bajo la marca Morita Hernández, hace parte de las historias que acompañan “Artesanos en Ruta”, la estrategia de la Cámara de Comercio de Bucaramanga que comienza este viernes 6 de noviembre en el Centro Comercial La Florida, en Floridablanca, y que recorrerá diferentes municipios del departamento hasta el 27 de diciembre.
La iniciativa reunirá más de 80 productos de cerca de 40 micro, pequeñas y medianas empresas artesanales, con el propósito de conectar a sus creadores con nuevos públicos y ampliar las oportunidades de comercialización durante la temporada de fin de año.
Sin embargo, detrás de las cifras existe una realidad que atraviesa buena parte de la producción artesanal: el tiempo que exige cada pieza, el conocimiento acumulado durante generaciones y la necesidad de encontrar compradores que reconozcan tanto su calidad como su significado cultural.
Los tejidos que cuentan historias de vida
Para María Morelia Hernández Quintero, representante de las mujeres artesanas en el Consejo Consultivo de Mujeres de Floridablanca, participar en esta vitrina significa una oportunidad para mostrar su trabajo y el de otras creadoras que encuentran dificultades para acceder a escenarios de promoción.
“Es una experiencia que me llena de orgullo poder estar aquí porque son pocos los espacios que hoy en día se prestan de manera gratuita con entidades tan importantes como la Cámara de Comercio y en un centro comercial que tiene tanto flujo de turistas”, expresó.
Su marca trabaja con mostacillas, semillas y cuentas, materiales que transforma en accesorios mediante técnicas de tejido manual. Entre las piezas que presenta se encuentra un ocama, collar de gran tamaño que cubre buena parte del pecho y cuya elaboración, según explica, requiere más de un mes.
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Pero su experiencia no se limita a la creación de accesorios. La artesana asegura que ha compartido sus conocimientos con más de mil mujeres de Floridablanca y otros municipios santandereanos, mediante talleres que buscan mantener vigentes técnicas vinculadas con las tradiciones indígenas.
“Siempre se ha dicho y es una realidad que cada tejido, cada accesorio hecho a mano cuenta una historia de la vida del artesano”, afirmó.
Su testimonio plantea una preocupación por la continuidad de estos conocimientos en una época marcada por la producción industrial, especialmente cuando la enseñanza de los oficios depende de las propias artesanas y de los espacios comunitarios en los que desarrollan sus actividades.
En ese sentido, el valor de una pieza artesanal no se limita a sus materiales: también comprende el tiempo invertido en elaborarla, las habilidades de quien la produce y los conocimientos que permiten conservar su técnica.
Las mujeres representan más del 70 % del sector artesanal colombiano
La experiencia de María Morelia refleja una característica de la actividad artesanal en Colombia: su importante participación femenina. Según la caracterización elaborada por Artesanías de Colombia, el 71,6 % de las personas incluidas en la muestra son mujeres y más del 61 % supera los 40 años, una situación que también plantea desafíos frente al relevo generacional.
El mismo estudio señala que el 50,7 % de los artesanos encuestados encuentra en esta actividad la principal fuente de ingresos de su hogar. Aunque las cifras corresponden a una caracterización nacional y no exclusivamente a Santander, permiten comprender por qué la preservación de los oficios tradicionales también está relacionada con las oportunidades de trabajo y la autonomía económica.
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Esta relación entre cultura y economía se hace evidente en municipios como Concepción, en la provincia de García Rovira, donde la transformación de la lana de oveja ha dado origen a organizaciones de mujeres dedicadas a la producción artesanal.
De acuerdo con información publicada por la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, la Asociación de Mujeres Artesanas de Concepción fue creada en 2002, mientras que dos años después surgió la marca Artesanías La Ovejita. Su trabajo permitió organizar una actividad que las mujeres de la región venían desarrollando desde décadas anteriores y que continúa vinculada con la tradición lanar del municipio.
Precisamente, esta tradición tendrá una nueva oportunidad de visibilización en diciembre, cuando Concepción celebre su Feria Lanar Nacional. Durante una de las entrevistas realizadas en el lanzamiento de Artesanos en Ruta, una persona vinculada con esta actividad adelantó que la programación incluirá exhibiciones de razas ovinas, un desfile de prendas elaboradas con lana y actividades relacionadas con la memoria de la ovinocultura. Las fechas y el programa completo de la edición de 2026 aún están pendientes de confirmación oficial.
De los talleres artesanales a los espacios comerciales
Ante las dificultades que enfrentan los productores para llegar a nuevos compradores, la Cámara de Comercio de Bucaramanga decidió recuperar una experiencia de exhibición itinerante que, según Natalia Camacho Suárez, directora de su Unidad de Fortalecimiento Empresarial, ya había sido desarrollada años atrás con Artesanías de Colombia.
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La funcionaria explicó que la iniciativa surgió después de identificar las limitaciones de los encuentros empresariales de corta duración, en los que resulta difícil dar espacio a una oferta artesanal amplia.
“Por eso nos surgió la idea de rescatar un ejercicio que habíamos hecho ya hace unos 10 años con Artesanías de Colombia y visibilizar y promocionar mejor y lograr que muchas más personas lleguen al producto artesanal”, manifestó.
Para organizar la muestra, la entidad desarrolló una convocatoria y un proceso de evaluación de los productos. Camacho señaló que se visitaron más de 30 municipios y que fueron seleccionadas creaciones provenientes de 22 localidades de las seis provincias santandereanas.
Asimismo, explicó que durante los últimos tres meses los participantes recibieron acompañamiento para mejorar la presentación de sus productos y fortalecer sus capacidades comerciales, dentro de la estrategia empresarial Ruta F.
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La exposición reúne trabajos en cerámica, barro, madera, lana, yute, fibras naturales, joyería y accesorios, elaborados mediante diferentes técnicas manuales. La variedad permite reconocer tanto los oficios tradicionales como las propuestas contemporáneas que surgen de estos conocimientos.
A diferencia de las ferias convencionales, la muestra está concebida como una vitrina de exhibición y contacto comercial, por lo que no habrá venta inmediata de las piezas expuestas. Cada producto contará con una etiqueta y un código QR que permitirá conocer a su creador y establecer comunicación para gestionar compras o encargos posteriores, sin intermediarios.
Esta dinámica busca extender la relación entre compradores y productores más allá de los días de exhibición, especialmente porque algunos artesanos trabajan desde municipios donde las oportunidades de comercialización presencial son limitadas.

El comercio abre sus puertas a la producción artesanal
La primera estación de la ruta estará instalada entre el 6 y el 8 de noviembre en el Centro Comercial La Florida, cuya gerente, Sandra Viviana Tolosa, destacó la importancia de vincular estos espacios con los emprendimientos de la región.
“Uno de los propósitos en los que hemos insistido los centros comerciales es trabajar de la mano con la Cámara de Comercio”, expresó.
La gerente explicó que la participación del centro comercial permitirá aprovechar la circulación de familias y turistas durante la temporada de fin de año, que también comienza con actividades navideñas y culturales.
De esta manera, la estrategia busca acercar los oficios artesanales a consumidores que no necesariamente visitan ferias especializadas, mientras ofrece a los creadores oportunidades de promoción en escenarios de alta afluencia.
No obstante, el resultado comercial dependerá de que los contactos generados durante las exhibiciones se transformen posteriormente en pedidos y ventas efectivas, un desafío especialmente importante para quienes encuentran en las artesanías su principal medio de subsistencia.
Ocho estaciones para recorrer Santander hasta diciembre
Tras su apertura en Floridablanca, Artesanos en Ruta continuará del 14 al 16 de noviembre en el Parque de Las Nieves, en Girón; del 20 al 22 estará en el parque principal de Socorro y del 27 al 29 llegará a Barichara.
Posteriormente, la muestra visitará Zapatoca del 4 al 6 de diciembre y regresará a Bucaramanga del 11 al 13, durante Navi Mundo, en el Centro de Convenciones Neomundo. La programación seguirá en San Gil del 18 al 20 de diciembre y finalizará los días 26 y 27 en el Mercado Campesino de la Mesa de Los Santos.
Según el cronograma oficial de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, los viernes la exhibición funcionará de 2:00 a 7:00 de la noche, mientras que sábados, domingos y lunes festivos estará abierta entre las 10:00 de la mañana y las 7:00 de la noche.
















