Espiritualidad
Domingo 18 de agosto de 2024 - 12:18 AM

Inquietud: ¿Qué le hace falta para estar bien?

Pasamos por días en los que se nos desinfla el ánimo. En esos casos es preciso rescatar el optimismo y vivir el aquí y el ahora. Debemos disfrutar lo que nos ofrece la vida y entender que a este mundo venimos a ser felices, no a sufrir.

Es relativamente normal vivir los llamados ‘vacíos cotidianos’; es como si algo faltara para sentirse realmente bien. En esos momentos, es preciso reflexionar y detectar qué es lo que realmente le hace falta.
Es relativamente normal vivir los llamados ‘vacíos cotidianos’; es como si algo faltara para sentirse realmente bien. En esos momentos, es preciso reflexionar y detectar qué es lo que realmente le hace falta.

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¿Le ha pasado que de pronto se levanta desanimado? Es como si una nube gris opacara su día y la chispa de su buena vibra se desvaneciera.

Hablo de esas épocas en las que se sienta en su escritorio y, sin una razón aparente, se embadurna de melancolía y no le encuentra sentido a nada.

Aunque no lo crea, esa es una señal de que le falta algo y esa carencia esta relacionada con su entorno anímico.

En las situaciones en las que no sabe por qué se siente mal, podría hacer la siguiente terapia, empezando por formularse esta pregunta: ¿Qué me hace falta para ser feliz?

Yo sé que ese cuestionamiento podría tener docenas de respuestas; sin embargo, debe centrarse en lo esencial.

Plantear qué necesita para estar bien es el primer paso para salir de ese nivel de desaliento. Explorar sus necesidades y emociones es de gran utilidad.

Puede que descubra que la felicidad no se encuentra en una sola cosa, sino en una combinación de pequeñas acciones, conexiones y experiencias que lo llenen de sentido.

¡Piense en usted!
¡Piense en usted!

Siempre recuerde que desde lo más recóndito de su corazón usted sabe realmente qué es lo que quiere hacer; y, en últimas, solo requiere de fuerza de voluntad para tomar cartas en el asunto y tomar las decisiones que sean necesarias.

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De pronto ese vacío que percibe o esa angustia existencial que padece radica esencialmente en que no se encuentra en el lugar en donde quiere estar o que no está haciendo lo que realmente le hace feliz.

La verdad es que, en medio de nuestra cotidianidad y los problemas diarios, todos pasamos por momentos de sombras y de soledad.

Por eso, este texto es una invitación a abrazar la esperanza y a levantar la mirada para que la serenidad vuelva habitar en su ser.

Lea además: Vitamínicos para el alma

Lo que lo hace feliz no es lo mucho que tiene, sino lo mucho que disfruta. Así las cosas, debe prestarle atención a lo que realmente importa. ¡Hay tantas cosas positivas por hacer, que no vale la pena vivir aburrido!

No elija quedarse en el abatimiento, aferrándose a la tristeza, a la pereza y al desdén. La decisión de salir de la ‘modorra anímica’ en la que está es suya, de nadie más.

Confíe en su fuerza interior, en la sabiduría que lo guía y en la luz que siempre está ahí para usted.

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Para tener en cuenta: Es mi deber aclararle que si se encuentra atrapado en un estado de tristeza constante, es importante buscar apoyo y orientación profesional para superar esta carga emocional. Se lo planteo porque esa señal de tristeza permanente puede evidenciar la presencia continua de síntomas depresivos que afectan su bienestar.

BREVES REFLEXIONES

San José.
San José.

Un hombre sencillo, como lo fue San José, el padre de Jesús, prefirió vivir en un humilde hogar, pero lleno de amor. Justo en su casa y al lado de la Sagrada Familia que él conformó con la Virgen María, descubrió la bendición de Dios.

¡No se complique la vida!
¡No se complique la vida!

¡No se trate mal con los pensamientos y goce cada día! Camine bajo la luz del sol, disfrute de ese plato delicioso que tanto le gusta, sea amable con la gente, ame con todo su ser y jamás pierda la fe en el Señor.

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Reflexión para la vida
Reflexión para la vida

Llega un momento en la vida en el que las cosas materiales dejan de tener importancia y en el que nos damos cuenta de que lo más valioso es la salud, así como el amor y la familia; las demás cosas no dejan de ser lujos.

Autoestima
Autoestima

Siempre tenga en cuenta sus necesidades y acéptese. ¡Atrévase a ser quien realmente quiere ser! Conserve su autoestima en lo alto para que pueda enfrentarse a los problemas y se relacione con la mayor naturalidad posible.

EL CASO DE HOY

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo, sobre todo en estos tiempos. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para sanar el alma y el espíritu. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

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Mire hacia adelante con esperanza y no se atreva a quedarse en el pasado.  Si lo hace, nunca podrá desprenderse ni vivir con plenitud.
Mire hacia adelante con esperanza y no se atreva a quedarse en el pasado. Si lo hace, nunca podrá desprenderse ni vivir con plenitud.

Testimonio: “Soy una mujer que se enfrenta a un cambio drástico. Y a pesar de ser algo bueno, sigo frenada en ese paso que debo dar. Dejar atrás lo que he venido haciendo me asusta, a pesar de que le confieso que no he sido feliz. Me tomo una taza de café cada día y trato de animarme, pero sigo atrapado en mis recuerdos. La necedad me ata a seguir en las mismas y, tal vez por insegura, no quiero experimentar lo nuevo que se me avecina. ¿Qué opina de mi caso?”.

Respuesta: No entiendo por qué pretende seguir sufriendo con sus recuerdos. ¿Qué la frena? ¿Qué es lo que realmente le asusta?

Uno de los grandes errores que comete es el de arruinar su presente recordando un pasado que ya no tiene futuro. Y más allá de que esa frase se lea como un ‘juego de palabras’, es una gran verdad que debe asumir. ¡Es hora de mirar hacia el frente, so pena de quedarse anquilosada!

Insisto en preguntarle: ¿Por qué aferrarse a algo negativo? ¿No cree que vivir atrapada en el ayer la mantiene en la inercia? Necesita clausurar tanto recuerdo gris y tantas cosas que no le ayudan a crecer.

Ese cambio que, según me cuenta usted tiene al frente, puede simbolizar un proceso interior de superación. Tiene que cerrar el círculo y, por ende, debe desprenderse de las añoranzas, más cuando usted misma sabe que ‘no ha sido feliz’.

En la vida nadie juega con las cartas marcadas: hay que aprender a perder y a ganar; hay que dejar ir y hay que darle vuelta a la hoja.

Finalmente quiero decirle que, al cerrar un periodo, le está abriendo la puerta a una nueva oportunidad. Celebre ese nuevo comienzo y sea receptiva a las experiencias que están por venir. ¡Dios la bendecirá!

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