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Domingo 31 de mayo de 2026 - 11:16 AM

La batalla de los rascacielos: cómo Asia y Medio Oriente desplazaron a EE.UU.

En poco más de un siglo, el edificio más alto del mundo pasó de medir 213 metros en Nueva York a superar los 828 metros en Dubái

La batalla de los rascacielos: cómo Asia y Medio Oriente desplazaron a EE.UU. | Foto: Vanguardia, Canva
La batalla de los rascacielos: cómo Asia y Medio Oriente desplazaron a EE.UU. | Foto: Vanguardia, Canva

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Publicado por: Redacción Vanguardia

Durante décadas, la carrera por construir el edificio más alto del mundo fue una forma de medir el poder económico de las ciudades. Esa competencia, que durante buena parte del siglo XX tuvo como protagonista a Nueva York, hoy se juega principalmente en Asia y Medio Oriente.

En 1909, el Metropolitan Life Tower, en Nueva York, se convirtió en el edificio más alto del mundo con 213 metros. En ese momento, la ciudad estadounidense ya empezaba a consolidarse como el gran laboratorio vertical del planeta. Poco después llegaron el Woolworth Building, el Chrysler Building y el Empire State Building, todos también en Nueva York, en una época en la que los rascacielos se convirtieron en símbolos de modernidad, riqueza y confianza en el futuro.

Uno de los episodios más recordados de esa competencia ocurrió en 1930, cuando el Chrysler Buildingsuperó a su rival, el 40 Wall Street, gracias a una aguja que fue ensamblada en secreto dentro de la estructura y luego elevada hasta la cima. Sin embargo, su reinado duró apenas unos meses: en 1931, el Empire State Building tomó el título con 381 metros y se convirtió en uno de los grandes íconos arquitectónicos del siglo XX.

La batalla de los rascacielos: cómo Asia y Medio Oriente desplazaron a EE.UU. | Foto: La República.
La batalla de los rascacielos: cómo Asia y Medio Oriente desplazaron a EE.UU. | Foto: La República.

Estados Unidos mantuvo el dominio durante varias décadas. En 1972, el One World Trade Center alcanzó los 417 metros y, dos años después, la Willis Tower de Chicago llegó a los 442 metros. Esta última conservó el récord durante casi 25 años, hasta que el centro de gravedad de la arquitectura vertical empezó a moverse hacia Asia.

El cambio llegó en 1998 con las Torres Petronas, en Kuala Lumpur, Malasia. Con 452 metros, marcaron la primera vez en décadas que el edificio más alto del mundo no estaba en Estados Unidos. Desde entonces, ningún rascacielos estadounidense ha recuperado el título. En 2004, el Taipei 101, en Taiwán, elevó la marca a 508 metros, y en 2010 el Burj Khalifa, en Dubái, llevó la carrera a otra escala con sus 828 metros.

La torre de Dubái no solo es el edificio más alto del mundo: también representa la transformación de Medio Oriente en un nuevo centro de megaproyectos urbanos. Su diseño, pensado para enfrentar el viento y las condiciones extremas del desierto, convirtió al Burj Khalifa en una referencia de ingeniería y en una carta de presentación global para Dubái.

La batalla de los rascacielos: cómo Asia y Medio Oriente desplazaron a EE.UU. | Foto: Canva
La batalla de los rascacielos: cómo Asia y Medio Oriente desplazaron a EE.UU. | Foto: Canva

Pero su reinado podría terminar en los próximos años. En Arabia Saudita, la Jeddah Tower avanza con la promesa de convertirse en el primer edificio del mundo en superar el kilómetro de altura. La obra, que comenzó en 2013 y estuvo paralizada durante años, fue reactivada oficialmente en 2025. Para abril de 2026 ya había alcanzado las 100 plantas, un hito clave para un proyecto que busca superar por más de 170 metros al Burj Khalifa.

La Jeddah Tower también tiene una lectura política y económica. Forma parte de la transformación urbana impulsada por Arabia Saudita en el marco de su estrategia de diversificación económica. En ese sentido, la torre no solo busca batir un récord arquitectónico, sino proyectar una imagen de modernización, inversión y poder regional

Publicado por: Redacción Vanguardia

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