Espiritualidad
Viernes 21 de marzo de 2025 - 11:05 AM

Reflexión espiritual: El quejumbroso embadurna su alma

Las personas que viven quejándose de todo se sumergen en sus propias sombras. Hombres y mujeres quejumbrosos caminan juntos, pero no acompañados, unidos únicamente por la desesperanza.

Los quejumbrosos se confunden entre sí y nos contagian su mala vibra.
Los quejumbrosos se confunden entre sí y nos contagian su mala vibra.

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Es aburridor estar al lado de personas que viven quejándose de ‘todo y por todo’. Se trata de aquellos que creen que el mundo entero está en su contra y pasan el tiempo renegando por cualquier cosa.

¿Conoce a alguien así? Lamentablemente, hay quienes parecen tener un doctorado en la ‘ciencia’ de las quejas. Esa actitud constante convierte a muchos en parte de un grupo que avanza sin rumbo, atrapado en una rutina que los asfixia y de la cual no se atreven a salir. Maldicen del trabajo, del clima, del gobierno, de sus propias vidas, de sus compañeros, pero sin ninguna intención real de cambiar nada. En su quejumbroso proceder encuentran una especie de ‘manía’, una justificación para seguir adelante sin autoevaluar objetivamente el rumbo que han tomado.

La queja injustificada se convierte en su lenguaje común y en el eco fastidioso de la resignación. No comprendo la razón de ese estado de amargura. ¿Acaso esas personas no entienden la importancia de asumir la responsabilidad sobre sus propios destinos?

La cara del quejumbroso
La cara del quejumbroso

En lugar de enfrentar sus miedos, prefieren refugiarse en el reclamo constante, sin darse cuenta de que esa fea costumbre solo los hunde más en el desaliento.

Muchas personas, al vivir quejándose, caminan sin rumbo fijo, arrastradas por la inercia de una vida tediosa y sintiéndose prisioneras de sus desencantos.

Quienes se enfocan en lo negativo terminan atrayendo más obstáculos y dificultades, pues su energía está alineada con la derrota. En cambio, quienes deciden enfrentar sus miedos y tomar el control de sus emociones descubren que la vida es más ligera, más generosa y llena de oportunidades.

No es la realidad la que cambia solo porque sí, sino la actitud con la que se enfrentan a los problemas. La queja se arraiga en el corazón, siembra dudas e inseguridades, hace que las personas se sientan incapaces y las convence de que el fracaso es inevitable.

¡Buen propósito!
¡Buen propósito!

Creo firmemente que cada individuo tiene la capacidad de transformar su vida si elige dejar de lado la queja y asume el protagonismo de su historia. ¡No más pensamientos limitantes ni actitudes derrotistas! Las claves para salir de ese estado de apatía son la acción, la resiliencia y la gratitud.

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No se trata de negar las dificultades, sino de enfrentarlas con una mente abierta y un espíritu dispuesto a aprender de cada experiencia.

En lugar de desperdiciar energía en la queja, empléela para construir, transformar y bendecir su propia vida. Siempre hay dos caminos: el de la quejadera o el del crecimiento; y es mejor elegir el segundo. ¿No le parece?

Breves reflexiones

¡Eleve una plegaria al cielo!
¡Eleve una plegaria al cielo!

Todo saldrá bien cuando entregue a Dios aquello que no dependa de usted. Si desea superar una crisis sin afectar su salud emocional, deberá aprender a controlar lo que está en sus manos y confiar en que Dios se encargará del resto.

Equilibrio
Equilibrio

Mantener una buena salud física depende del equilibrio que usted mismo le imprima a su vida. Encuentre un balance que le ayude a reconocer qué está en su control y, a partir de ello, tome decisiones acertadas, basadas en su fe e intuición.

Reflexión
Reflexión

Cuidado con aquello que, en el fondo, es trivial. Puede hacer su lista de expectativas; sin embargo, si deposita sus esfuerzos en lo intrascendente, no crecerá. Los caprichos van y vienen, pero es claro que no vale la pena jugarse la vida por ellos.

Cuestionamiento sobre la vida
Cuestionamiento sobre la vida

Formúlese las siguientes preguntas: ¿Cómo me siento en este momento? ¿Cómo me siento respecto al día que tengo por delante? ¿Qué puedo aceptar y qué no? ¿Qué es lo más importante (aunque no urgente) que debo hacer?

Pregunta del día

Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo electrónico: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá
Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo electrónico: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo, sobre todo en estos tiempos. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. Veamos el caso de hoy:

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Reflexión del día
Reflexión del día

Testimonio: “Me siento vacío. A veces me gustaría escapar y dejarlo todo, con la esperanza de encontrar alivio. La verdad es que no le encuentro chispa a mi vida, y quizás, en otro lugar, podría sacudirme de este abatimiento y ser feliz. Desde su perspectiva, ¿qué me puede estar pasando? Le agradezco una respuesta.”

Respuesta: ¿De qué quiere escapar? Se lo pregunto porque, según lo que puedo interpretar, usted está sumergido en la rutina y parece eludir la responsabilidad de enfrentarse a sus emociones más profundas.

No puede negar la situación que afronta. Si insiste en evadir lo que le atormenta, se hundirá aún más en esa ‘modorra anímica’.

Pregúntese: ¿Qué es lo que verdaderamente lo hace sentir pleno? La respuesta a ese interrogante es clave, pues, de lo contrario, corre el riesgo de quedar atrapado en esa sensación de vacío que hoy experimenta. Solo cuando se atreva a mirarse de frente, sin máscaras ni excusas, descubrirá su verdadera esencia.

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Conocerse implica abrazar tanto sus luces como sus sombras, trabajar en lo que desea hacer y aceptar que el sentido de su existencia no se encuentra fuera, sino dentro de usted.

Si acepta ese reto, no querrá huir; en cambio, comenzará a caminar con un buen propósito. Vivir como protagonista de su propia vida es un acto de valentía. Significa asumir la responsabilidad de sus decisiones, aprender de sus errores y permitirse evolucionar.

Si se conoce de verdad, encenderá la chispa que ahora siente apagada y comenzará a construir la vida que desea. Será entonces, cuando se sincere consigo mismo, que podrá experimentar la libertad de ser un hombre auténtico y, por qué no, feliz.

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