Espiritualidad
Viernes 24 de octubre de 2025 - 10:26 AM

Reflexión espiritual del día: ¡Cuando la vida le dice que no hay de otra!

A veces pasamos por momentos en los que la vida nos empuja tan abajo que lo único que queda es impulsarnos desde ahí. Es entonces cuando nos corresponde ver esa situación desde una perspectiva más propositiva.

¡Vea la vida con un enfoque propositivo!
¡Vea la vida con un enfoque propositivo!

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Un inolvidable profesor nos dijo en una magistral clase de filosofía que, cuando sentimos que tocamos fondo o que la vida se nos viene encima y todo nos sale mal, tenemos dos caminos posibles.

El primero es ‘tirar la toalla’, dejarnos caer y quedarnos ahí, esperando que todo pase o que alguien venga a rescatarnos; y el segundo, aunque cuesta mucho más, es usar esa misma situación como impulso para salir a flote.

La opción número uno puede parecer la más fácil, entre otras cosas, porque solo hay que quedarse quieto, lamentándose y repitiendo una y otra vez lo que pasó, esperando que los demás lo entiendan o sientan lástima. Pero esa salida, por cómoda que parezca, no cambia nada. Al contrario, nos hunde más.

¡Debe levantarse y mirar hacia el frente!
¡Debe levantarse y mirar hacia el frente!

El otro camino, el de levantarse, es el más duro. Es el que nos obliga a ser fuertes, incluso cuando no queremos o no sabemos cómo hacerlo.

Hay que decirlo: esta última es la única salida que tenemos. Y aunque no lo creamos, dentro de nosotros hay una fuerza enorme que solo aparece cuando ya no queda más remedio que usarla.

Dicen que de las debilidades nacen las mayores fortalezas, y es verdad. No conocemos de lo que somos capaces hasta que la vida nos empuja al límite.

Si no enfrentamos montañas, nunca sabremos qué hay más allá de ellas. Y rendirse, dejar de luchar, esa sí es la verdadera derrota.

Lea además: ¡Tómese de la mano de Dios!

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A todos nos pasa: solo cuando llega la crisis entendemos que debemos resistir. Pero ello no significa perder la esperanza. No importa lo dura que sea la situación, nunca debemos arrancar las flores que crecen en medio del dolor, porque ellas son las que nos recuerdan que todavía hay vida y futuro.

Por eso, ante una crisis, lo mejor no es quedarse llorando ‘sobre la leche derramada’. Hay que poner punto final, soltar lo que ya no está y seguir caminando. ¡No hay de otra!

Debemos ser conscientes de que nada vuelve a ser igual después de una tormenta, ni nosotros ni lo que nos rodea, pero, ¿qué se le va a hacer? ¡Así es la vida!

El mundo no se detiene porque algo no nos salga bien, y seguir adelante es una forma de cuidarnos, de querernos y de aprender a vivir sin depender de nadie ni de nada.

Vinimos al mundo sin apegos, y a veces olvidamos eso. Se nos pega mucha carga que no necesitamos: personas, lugares, miedos, recuerdos, trabajos absurdos, en fin...

Soltar duele, pero es clave para crecer. Y cuando crecemos por dentro, nos acercamos a lo que realmente importa y descubrimos que ser fuertes, muchas veces, es la única opción.

Inquietud del día

¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá.
¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá.

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo, sobre todo en estos tiempos. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. Veamos el caso de hoy:

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Levante la mirada y salga adelante
Levante la mirada y salga adelante
  • Testimonio: “Me han pasado tantas cosas feas que, aquí entre nos, le podría decir que ya no tengo fuerzas para seguir. Todo en mi entorno es tinieblas y le confieso que estoy a punto de rendirme. Soy un hombre de fe, pero le cuento que no soy capaz de seguir como si nada pasara. ¿Qué me puede aconsejar? Gracias por atender mi caso”.

Respuesta: Yo sé que, en estos momentos, usted ve todo oscuro y siente que no tiene fuerzas para seguir, pero siempre llega el día en que la luz vuelve a aparecer. Lo importante es no rendirse, aunque cueste.

Seguir adelante no significa “hacer como si nada pasara”, sino aprender a vivir con ello y transformarlo en fortaleza. Mirar hacia el frente es una decisión sana. También es fundamental recordar que no está solo. Dios camina al lado de quien cree, incluso cuando el silencio parece ser constante. La fe no siempre quita los problemas, pero da fuerzas para enfrentarlos. Con fe, el miedo se convierte en calma y la duda en confianza. Aferrarse a ella es la mejor manera de mantener el rumbo cuando el viento sopla en contra.

Todo hombre que se levanta después de caer demuestra grandeza. No importa cuántas veces la vida le haya golpeado; lo que realmente define su valor es la voluntad de intentarlo una y otra vez.

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Las heridas se cierran con el tiempo, pero también con esperanza. Así que levante la mirada, respire profundo y siga su camino con firmeza. La vida no se detiene, y usted tampoco debe hacerlo.

Confíe en que Dios tiene un plan, aunque hoy no lo entienda. Lo que ahora parece un obstáculo, mañana puede ser la razón de su fortaleza. Y cuando mire atrás, sabrá que no se rindió y que su fe fue un gran puente.

Breves reflexiones

Renacer
Renacer
  • No podemos cometer los mismos errores, ni repetir los patrones dañinos que nos hicieron mal. Esto implica madurez y autocontrol. Actuar distinto demuestra crecimiento interior y la capacidad de transformar la experiencia en sabiduría.
Ley de la vida
Ley de la vida
  • Lo que está destinado para una persona llegará sin importar los obstáculos; y lo que no está destinado, por más esfuerzos que se hagan, no se dará. Hay personas, oportunidades o situaciones que simplemente están o no están “para uno”.   

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¡Ser carismático!
¡Ser carismático!
  • Actúe con bondad, honestidad y generosidad, incluso cuando las circunstancias sean injustas. Mantenga los valores y la integridad; y siempre confíe en que las buenas acciones, como semillas, algún día darán fruto.
Intuición
Intuición
  • Cuando se escuchan comentarios es porque “el río lleva piedras”. Preste atención a las señales que, aunque puedan estar exageradas, suelen tener algún fundamento. Donde hay sospecha, probablemente hay una causa que la provoca.

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