No mide más de tres milímetros de larga y a simple vista no parece lo que es, pues su color negro brillante la hace ver como una más de los diminutos insectos de la naturaleza.
Publicado por: MARCO A. RODRÍGUEZ PEÑA / trodriguez@vanguardia.com
Pero bajo el ropaje de imperceptible apariencia se esconde una verdadera 'máquina para matar' con una artillería especializada, que incluye una especie de radar que le permite ubicar larvas de moscas en el último de los escondrijos con el fin de parasitarlas.
Es tan versátil que tiene la facultad de penetrar hasta 30 centímetros en los hospederos donde se encuentran las larvas de moscas, llámese estiércol, basureros, desechos orgánicos y montones de gallinaza.
En su abdomen lleva una 'cartuchera' con 300 huevecillos, los cuales para seguir su ciclo biológico deben ser depositados dentro de las entrañas de una larva de mosca, pues allí se alimentará de ese futuro moscón.
De acuerdo con Virgilio Gavassa Morantes, fundador de la Huerta Biológica en la Mesa de Los Santos, la spalangia es una avispita nativa que su única función biológica es parasitar únicamente larvas de moscas.
'Es el parasitoide más usado en el planeta con fines de control biológico. Ella deposita un huevo dentro de la pupa y a los pocos días esa larva comienza a alimentarse de la sangre o hemolinfa de la mosca, eliminándola de tal forma que a los 18 días, cuando debería nacer una mosca, emerge una nueva avispita con las mismas condiciones de su madre: una cazalarvas', agregó.
Gavassa Morantes dijo que en su feroz ataque la spalangia no discrimina ningún tipo de larva de moscas, pues para ella son igualmente medio de la preservación de su especie las caseras, la terrible mosca de los establos (chupasangre y trasmisoras de enfermedades en bovinos) y la de los cuernos, la peor hostilidad de los caprinos y ovinos.
Según Gavassa Morantes, la presencia de moscas, como por ejemplo, la que se vive en La Mesa de Los Santos, es un problema mayúsculo ya que son insectos de un ciclo de vida corto, con alta capacidad de reproducción, de amplia dispersión y como si fuera poco, resistentes a las más fuertes moléculas químicas, lo que desencadena otro problema para su control: agresividad con el medio ambiental.
'Aparte de lo anterior, son vectores de muchas microorganismos patógenos que afectan a los hombres y animales. La única salida es un control biológico', agregó.
El investigador argumenta que la spalangia no es avispita agresiva, es decir, no pica y además no ataca a otros insectos de la naturaleza.
'Igualmente, ella tienen muchos enemigos biológicos que responden al orden lógico de la naturaleza', agregó.
Para afrontar la problemática de la Mesa de Los Santos, Gavassa estimó que no sería un proyecto costoso, pero sí se deben efectuar liberaciones masivas, pues el problema es de 'abundancia'.
¿Cómo se liberan?
Gavassa Morantes estima que la liberación de las avispas no requiere de mayor ciencia. Es un acto muy sencillo.
Ellas vienen en unas bolsitas con mallas diminutas que solo permiten la salida de la avispita.
Debe ponerse en los alares de los corrales del ganado, con el fin de protegerlas del agua. Tampoco pueden recibir la luz del sol de manera directa.
'En esas bolsitas vienen las pupas de las avispitas, las cuales llegan del laboratorio. Están programadas para que cuando se saquen de las cajas comiencen a eclosionar', agregó.
En cada bolsita vienen 5.000 pupas de avispita parasitadas y vale $5.000. Es decir, que cada avispita tiene un valor de $1.
Cada avispa parasita 300 pupas, lo que significa que el control de cada larva mosca vale $0,0033. Según esto con una bolsita de 5.000 avispitas se controlarían 300 mil futuras moscas.
'Lo que pasa es que en La Mesa tenemos billones de moscas, por lo que tenemos que efectuar liberaciones masivas en todos los sectores con el fin de atacar el problema de raíz; pero si vamos a hablar de costos, estimo que esa labor no lleva una inversión mayor a los $50 millones', enfatizó.
Para Gavassa el problema de la mosca es que no hay conciencia de control. Tan solo unas personas han emprendido campañas de control, pero los vecinos se hacen los 'de la vista gorda'.
'Acá debemos ir todos contra las mosca o las moscas vendrán contra todos, como está aconteciendo', sostuvo.
Las dosis
Los investigadores proponen las siguientes dosis de avispas, pero igualmente aclararon que todo depende del grado de presencia que se tenga.
Por ejemplo, para bovinos que se encuentran estabulados se tienen que efectuar liberaciones de aproximadamente 4 mil avispas cada 30 días. Esa misma dosis se debe efectuar en caballerizas.
Y para los animales en pastoreo con 2.000 mensuales el problema se controla.
Las porquerizas se trabajarían con 1.000 avispas y las aves en jaulas con 30 y aves de piso con 15.
En el caso de los basureros o residuos de cosechas se deben liberar 5.000 avispas por toneladas.
Los resultados satisfactorios se ven a los 120 días.













