La orquesta La 33 puso a bailar a Bucaramanga con su cuarto disco ‘Tumbando por ahí’, al tiempo que habló de su carrera, sus logros musicales y sus retos como artistas independientes.

Publicado por: PAOLA PATIÑO
Tras un viaje al exterior y de explorar una cultura completamente diferente a la colombiana, Sergio Mejía, director y bajista de la orquesta La 33, descubre que aunque su pasión era el rock, el sabor de su país era innato y fue el que extrañó para volver de nuevo a su amada Bogotá y empezar a construir la agrupación musical que hoy tiene.
Con varios ensayos en la calle 33 de la capital del país, a la que le deben su nombre, y con músicos intérpretes del rock, el jazz y el reggae, menos salsa, empezó a surgir en la escena musical del país una orquesta que han llegado a comparar con grandes del género de la salsa como Niche o Fruco y sus Tesos.
Este es sin duda un año muy importante para la orquesta La 33, pues cumplen ya diez años de haber lanzado su primer disco al mercado con el nombre de la banda, y de haber empezado una carrera contundente en la escena de la salsa en el país, cantando éxitos como ‘Soledad’, ‘La pantera mambo’ y ‘Qué rico boogaloo’.
En mayo del año pasado lanzaron su cuarta producción discográfica ‘Tumbando por ahí’, que sin duda refleja la madurez musical de la orquesta, y vuelven a la esencia del sonido de la salsa clásica de los 70. Según el director de La 33, es precisamente este el álbum que la agrupación vino a mostrar el pasado miércoles 30 de abril a Bucaramanga y que seguirán lanzando en Colombia y en países de África, Estados Unidos y Europa.
A pesar de ser una banda independiente, es decir sin disquera que los represente, y como afirma Sergio Mejía, sin pagar a emisoras para que pongan sus canciones, han recibido el apoyo de la Cancillería colombiana que ha organizado varias de sus giras a nivel mundial. Pero ha sido sin duda su música la que ha hecho de La 33 el éxito que es hoy en día y que como aclara Mejía, “la que ha abierto ese camino para salir adelante, salir del país”.
De pasar de tocar por tres años en el ‘Quiebracanto’ en Bogotá, bares de la ciudad y en fiestas privadas, a recorrer el país y el mundo con todo el sabor colombiano pero sin perder nunca la esencia que los define, La 33 sigue siendo una orquesta de músicos rockeros que tocan salsa clásica y van sin duda como su disco, Tumbando por ahí.













