Luis era casi un indigente que vivía en las calles de Cartagena y Laura una sensual joven bogotana que le juró amor eterno y lo invitó a la capital del país para iniciar una nueva vida. Ese sería su fin y la consumación de un macabro fraude.
Publicado por: Lorena Muñoz Marrugo
Una vez en Bogotá la mujer le propuso marcharse juntos a Estados Unidos, pero le dijo que era necesario tener un 'jugoso' seguro de vida. Lo vistió con las mejores galas y le creó falsas empresas para obtener las pólizas. A las pocas semanas Luis fue asesinado, y Laura, en el papel de afligida viuda, cobró millonarias sumas en Colombia y en el exterior.El Instituto Nacional de Investigación y Prevención del Fraude, INIF, que se encarga de estudiar, informar, capacitar y prevenir a las empresas aseguradoras del país, denunció el caso como el más grave detectado por ese tipo de entidades el año pasado.Pero no es el único. Los hay relacionados con el tema de vida, vehículos e inmuebles, y se constituyen en una tendencia en crecimiento en el país.Sólo los desfalcos cometidos con automóviles superaron los $108.000 millones el año pasado (2007); por pólizas de vida no hay cifras exactas, pero las modalidades se han vuelto más comunes: personas que fingen su muerte o, incluso, que asesinan para cobrar millonarias cifras.'Fraude de seguro ocurre cuando la gente engaña a la compañía o agente para cobrar dinero al cual no tiene derecho. Es un flagelo contra el que las aseguradoras tenemos que unirnos para luchar', dijeron investigadores de Fasecolda, entidad que agremia al sector de los seguros en el país.Mentiras piadosasSegún Inif, existen varias clases de fraude: duros y blandos.Los duros son aquellos que incluyen conductas que se castigan penalmente. 'Alguien simula deliberadamente un accidente, lesión, robo u otra pérdida para cobrar dinero de forma ilegal de una compañía de seguro', explicó el gerente del Instituto, Laude Fernández.Las autoridades han detectado que en este tipo de delitos generalmente intervienen maleantes por cuenta propia, pero se está convirtiendo en una modalidad en la que también participa el crimen organizado.En este tipo se sitúa el caso de Luis, cuyos asesinos ya se encuentran tras las rejas, al detectarse que era una banda la que trataba de poner 'de moda' esta clase de crimen.También se incluye en este tipo de fraude el cometido por quienes fingen sus propias muertes o las ajenas para hacerse con el botín pagado por las aseguradoras. 'El 6 de abril de 2005 fue capturado por el CTI de Santa Marta un ex fiscal de Plato (Magdalena), por falsificar el acta de levantamiento del cadáver de un hombre que fingió su muerte por atropellamiento. La supuesta víctima era un comerciante de 45 años, y su viuda reconoció el cuerpo. Pero durante la revisión de las fotografías del levantamiento se vio a un cuerpo que no correspondía al de una persona arrollada y el rostro del cadáver que parecía sudar', explicaron los expertos de INIF.El caso tomó dimensiones aún más sorprendentes cuando durante la investigación varios testigos aseguraron que habían visto al comerciante en Valledupar, su ciudad natal, celebrando con el dinero que consiguió al hacerse pasar por muerto y reclamar a la compañía aseguradora la indemnización de vida.También están los fraudes que se hacen con 'mentiras piadosas', que aunque el asegurado cree que no son perjudiciales, también pueden convertirse en delito. Son los casos, por ejemplo, del dueño de un carro que aumenta la reclamación de un choque de menor importancia, de manera que se cubra el monto deducible; o del que reporta un valor superior al del radio que le hurtaron del carro o del televisor sustraído de la casa o apartamento. También están los empresarios que declaran menores sueldos de sus trabajadores para disminuir los costos de salud, pensión o riesgos profesionales.Automóviles, los más afectadosAunque las aseguradoras han detectado un mayor crecimiento del fraude en otros ramos, el sector del transporte y vehículos sigue siendo el más afectados.'Hemos detectado autorrobos, accidentes fingidos y el cobro de daños que nunca han ocurrido. También están cargas que desaparecen, asaltos en mitad de la vía a camiones con mercancías, entre otros', dijo Jorge Cabrera, gerente técnico del INIF.De acuerdo con investigaciones del Instituto, la modalidad más común es el autorrobo, usada especialmente para tratar de recuperar el valor del automóvil en momentos que disminuye considerablemente su precio.'Un teniente del Ejército en servicio activo reportó a su compañía el robo de su vehículo un 26 de febrero. Según su versión, le prestó el carro a un compañero a quien se lo robaron en la carretera que de Bogotá conduce a Carmen de Apicalá. El fraude se detectó porque una sucursal de la misma compañía, pero en Bucaramanga reportó la suscripción de una nueva póliza para el carro que supuestamente había sido robado. Durante la investigación se estableció que una tercera persona cómplice de los dos anteriores- puso en venta el vehículo. La compañía denunció penalmente a los implicados', narraron los miembros de la Instituto.El Soat es otro seguro que no está exento del fraude. Según Fasecolda, se han detectado a personas que declaran información falsa sobre los vehículos para que el costo sea menor.Lo claro es que, según las aseguradoras e INIF, la única forma de lograr que este tipo de delitos sea erradicado, o por lo menos disminuido, es uniéndose, creando bases de datos, comparando y compartiendo información.'Siempre habrá quienes quieran defraudar a las aseguradoras; pero está en manos de nosotros luchar contra ello. No podemos guardarnos los casos o las dudas, hay que compartirlas con otras empresas y generar bases de datos', agregó Jorge Cabrera.listaEsté alertaUsted puede participar, sin saberlo, en un fraude a una aseguradora. Las compañías hacen las siguientes recomendaciones para que no termine pagando por un delito: ? Nunca firme formularios de reclamación de seguro en blanco.? Solicite facturas detalladas de reparaciones y servicios médicos. Revíselos con cuidado para verificar que no haya errores.? Verifique que los 'servicios gratis' no están en realidad ocultos en su cuenta de seguro.?Tenga cuidado al comprar seguros de vendedores ambulantes o telefónicos.? Sospeche si el precio del seguro parece demasiado bajo comparado con el resto en el mercado.? Guarde en secreto su número de identificación de seguro; los delincuentes pueden robárselo e involucrarlo en sus estafas.? Tenga cuidado si se le cruza un auto de repente y lo obliga a seguirlo peligrosamente cerca. Le podrían estar haciendo una trampa de choque fingido.? Después de un choque, tenga cuidado de los desconocidos que le ofrecen dinero rápido o le recomiendan que vaya a una clínica, un médico o un abogado específicos. Pueden pertenecer a una banda de fraude.OTROS CASOS DESTACADOS Una persona conducía su lujoso automóvil cuando se estrelló contra un colectivo. El choque le ocasionó daños leves en la parte trasera. Sin embargo, el conductor aprovechó la circunstancia para hacerle un arreglo general a su carro, que tenía golpes diferentes. Tal vez esta es la explicación por la cual en el informe de tránsito aparecen reportados daños en el bomper, la compuerta, los stop traseros y también en la parte delantera del vehículo, a pesar de que en esos punto no ocurrió el impacto.Durante el análisis de los daños delanteros del carro, que tenía vigente su póliza de seguro, el perito descubrió que uno de los stop tenía pintura verde y no amarilla, como la del colectivo comprometido en el accidente. Además, la forma del golpe indicó que había sido de lado y no frontal como en el accidente que se reportó para el cobro del seguro.Un Nissan Sentra, modelo 1996, asegurado por $20.700.000 fue reportado como robado. Su propietario reclamó a la compañía se seguros argumentando que lo dejó frente a su residencia y no lo encontró cuando salió. Pero el propietario no sabía que ese tipo de carro no está en las estadísticas de alta frecuencia de hurtos, dato que alertó a los investigadores. La verdad fue que el reclamante vendió el carro y 15 días después lo reportó como hurtado, con sustento en documentos falsos de denuncia y traspaso.En ese caso la compañía de seguros llamó a la nueva propietaria del carro, que circulaba en Medellín, quien les corroboró el fraude al comprobar que se lo había comprado al asegurado.















