Cuando usted utiliza la frase "me dolió en el alma lo que me hiciste" o "acabas de partirme el corazón", puede sonarle muy literario, pero lo cierto es que físicamente así es. Usted siente que se le quiebra el pecho y emite más de un suspiro, siente tanto dolor en el alma que llora.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Científicamente se ha podido determinar que sí existe un dolor físico en el organismo de la persona que atraviesa por una crisis emocional, por una infidelidad o por una pérdida de un ser querido.
Sustancias como la seratonina, dopamina y endorfinas, entre otras, disminuyen notoriamente y se activan otras que suelen generar dolor.
Algunos expertos consideran que lo emocional está tan ligado a lo físico que se evidencia con somatizaciones.
Por eso, piénselo dos veces antes de romperle el corazón a otra persona o generarle un gran dolor en el alma. La persona estará soportando un fuerte apretón en el pecho sin que usted siquiera le haya tocado un pelo.
Tengo mi corazón hecho trizas
Si usted es una mujer de los 80's conocerá la canción de Cristina y los Subterráneos que dice "mil pedazos de mi corazón volaron por toda la habitación".
Pues de esa forma tan descriptiva usted puede sentir que alguien le destruye el corazón.
"Las endorfinas, también llamadas hormonas de la felicidad, son sustancias químicas que ayudan a sentirnos estables, cuando éstas no se segregan en forma adecuada ya sea por estados de estrés o herida emocional, se cae en estado depresivo. La persona entra en un estado de desbalance químico cerebral, pudiendo manifestar múltiples dolores como punzadas en el corazón a manera de dolor de infarto. En especial aquellas personas que no logran adaptarse al dolor, son las que experimentan los mayores niveles de dolor físico", explicó la psicóloga y especialista en trastornos afectivos, Luz Elena de la Rosa Puello.
Incluso esas fuertes punzadas pueden estar acompañadas de sensación de ahogo y ser una clara señal de un ataque de pánico, según explicó el psiquiatra Camilo Umaña.
Éstas pueden ser causadas por desilusiones amorosas altamente estresantes.
Preguntas y respuestas
Camilo Umaña
Psiquiatra
Varios estudios han podido determinar que las personas cuando sienten un dolor muy fuerte tras un episodio de infidelidad generan dolor físico en el organismo. ¿Cómo podríamos explicar eso desde la neuropsicología? El sentir un dolor en el cuerpo ante un evento psicológico es algo frecuente y se denomina "somatización", o sea que el cerebro dentro de su funcionamiento es capaz de convertir una situación psíquica en una sensación corporal. Que la persona la sienta en el tórax es característico de los trastornos de ansiedad y de los procesos depresivos. Si la causa es un evento amoroso defraudante como una infidelidad y este dolor se presenta en el momento de reconocerlo, lo más seguro es que provenga de un estado de ansiedad. Si se presenta de forma posterior la presencia de una depresión puede ser la más probable causa.
¿Por qué podemos decir que nuestros sentimientos generan precisamente dolores físicos? ¿Cómo están relacionados? Las somatizaciones de los eventos emocionales fueron y han sido de gran interés para la ciencia e incluso en caso de tener depresiones crónicas producto de múltiples frustraciones históricas, se acompañan en las personas de una variada presencia de dolores diseminados por todo el cuerpo y los tratamientos antidepresivos son capaces de hacerlos desaparecer en la gran mayoría de los pacientes.
Luz Elena de la Rosa Puello
Psicóloga especialista en psicoterapia y trastornos emocionales
Varios estudios han podido determinar que las personas cuando sienten un dolor muy fuerte por infidelidad, generan dolor físico en el organismo. ¿Cómo podríamos explicar eso desde la neuropsicología?
Una persona sufre somatizaciones. De la misma forma que muchas enfermedades físicas influyen en nuestro estado de ánimo, muchos problemas psicológicos causan síntomas físicos; en efecto, las enfermedades psicosomáticas son muy frecuentes y tienen como origen "un trastorno psico-emocional que traspasa la barrera del cuerpo y genera enfermedades reales".
¿Por qué podemos decir que nuestros sentimientos generan precisamente dolores físicos? ¿Cómo están relacionados? La depresión es un trastorno afectivo y puede causar síntomas en el cuerpo, los principales síntomas suelen ser el dolor y otras molestias sensitivas.
Generalmente este cuadro clínico produce un agravamiento de las dolencias físicas previas y puede convertir cualquier dolor en crónico. Si ya se sufre de migraña probablemente se vuelvan peores estos dolores. Lo mismo sucederá con los dolores de espalda: tenderán a empeorar. No es la excepción el dolor en los músculos y en las articulaciones. En ciertos casos el dolor de pecho está asociado a los estados depresivos.
Qué dice la ciencia
1. Las mujeres tienen una predisposición orgánica y genética a sufrir trastornos de ánimo como la depresión. La mujer tiende a generar una cascada de emociones devastadoras que van desde la tristeza profunda pasando por la ansiedad, la pérdida de autoestima y la confianza en el futuro.
2. Un estudio realizado en la Universidad de California determinó que un corazón destrozado tras un divorcio tiende a generar daños en los centros de dolor del cerebro, entre ellos la corteza anterior del cíngulo. Esto genera un dolor similar a una herida física real.
3. Las emociones generan alteraciones orgánicas. La Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor determinó que se aumenta la producción de sustancias conocidas como catecolaminas que elevan la presión arterial y aumentan la frecuencia cardiaca. De no abordarse a tiempo se pueden generar daños coronarios e infartos cerebrales.
4. La ciencia ha develado que el estrés y un enlace genético entre el dolor físico y el rechazo social es lo que causa que el rompimiento de parejas pueda ser realmente doloroso. Disminuyen las hormonas de la dopamina y oxitocina que se activan durante el enamoramiento y al contrario incrementan las hormonas del estrés como el cortisol y la epinefrina en el cerebro. Estas dos hormonas generan sensación de malestar en el organismo.
5. Una investigación realizada por la Academia Nacional de la Ciencia determinó que las regiones del cerebro responsables del aprendizaje, memoria y emociones, pueden desestabilizar el músculo cardíaco de aquellas personas que sufren enfermedades del corazón. El estrés puede incrementar el riesgo de un fallo cardiaco. De igual forma para las personas que no sufren del corazón, el exceso de cortisol genera músculos hinchados, dolor de cabeza y la famosa sensación de opresión en el pecho después de la ruptura.
6. La directora de salud mental femenina en los hospitales de Brigham y de la Mujer en Boston USA, explicó que el exceso de cortisol que se activa tras una experiencia triste, bloquea al sistema inmunológico y éste puede volver a la persona vulnerable a más bacterias o a los virus. Incluso, la persona que tenga problemas de estómago, tras la ruptura podrá sufrir más fuerte este dolor, así como una persona que sufre de asma podrá necesitar con más frecuencia del inhalador.
7. Un grupo de psicólogos de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) dicen que el cuerpo humano tiene un gen que conecta la sensibilidad al dolor físico con la sensibilidad al dolor social. Este gen es el que regula los analgésicos más potentes del cuerpo (mu-opiods) y debido a su forma regular o irregular en cada individuo, puede hacerlo más vulnerable a las emociones y desencadenar mayor susceptibilidad al rechazo social, ya sea ante un rompimiento o un desplante.
A tomar medidas en el asunto
Si usted está atravesando un dolor profundo debido a una ruptura y no sabe cómo salir de él, si visita al médico porque siente un dolor fuerte en el pecho desde que se dio su divorcio o desde que rompió con su ex, necesita aceptar que este dolor es una somatización.
Como el dolor físico es el resultado de una baja de dopamina, lo mejor es que active esta hormona mediante el ejercicio.
Si aún así siente que le duele el alma, que su corazón está hecho pedazos es importante buscar ayuda profesional.
La especialista en trastornos afectivos y emocionales Luz Elena de la Rosa Puello explicó que "el hecho de tratar a la persona afectada ya sea con terapia, con medicina o con ambos podrá resolver los síntomas físicos. La mayoría obtienen un resultado óptimo con un tratamiento combinado de medicamentos para obtener un alivio relativamente rápido de los síntomas y psicoterapia para aprender a enfrentar mejor los problemas que desencadenan la sintomatología".
Por su parte, el psiquiatra Camilo Umaña indicó que "si son dolores persistentes y permanentes y los médicos al analizarlos científicamente no encuentran explicaciones físicas para dichos eventos, tenemos que comprender que estamos al frente de una somatización y ello implica un estudio muy detallado del paciente para poder definir qué tipo de cuadro psíquico presenta y poder instaurar la terapéutica adecuada y así lograr que desaparezcan totalmente".















