Que un hombre llore no es habitual. Es probable que pueda contar con los dedos de sus manos las veces que lo ha visto así. Por eso es importante que aprenda a dar una lectura a ese momento y sepa actuar de manera asertiva.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
¿Ver llorar a la pareja? Muy pocas veces. ¿Ver llorar a su padre? Quizá en el funeral de un familiar y pare de contar. Ver llorar a su hermano, quizá cuando está pasado de copas y se siente con la capacidad de exteriorizar. Ver llorar a un hombre, quizá ante un dolor físico muy fuerte.
Lo cierto es que las lágrimas suelen aparecer muy poco en el género masculino porque a muchos se les enseñó desde pequeños, y tras un modelo patriarcal, que “los hombres no lloran”.
Incluso muchos padres le dicen a su hijo varón desde pequeño “los niños no lloran, son las niñas las que lo hacen” y eso cada vez más incide en que los hombres prefieran resistir el llanto antes de parecer poco masculinos.
Pero lo importante es que sepan que exteriorizar no está mal, que no les quita hombría y que al contrario, los libera de cantidad de sensaciones que se van acumulando en su ser.
Vanguardia Liberal quiso analizar junto a los expertos, cuál es la forma en que una mujer debe actuar ante las lágrimas de un hombre.
Y por supuesto, las invita a analizar si las lágrimas son sinceras, son producto de la manipulación en una relación enferma, son de cocodrilo o en realidad la pareja llora por dentro.
Primera posibilidad
Un hombre llora ante el dolor que le representa un episodio doloroso en su vida. La pérdida de sus padres, de un familiar, la derrota, la quiebra.
¿Cómo asumirlo?
Hay mujeres que se quedan calladas, no dicen nada, los dejan solos en su intimidad llorando, hay quienes les secan las lágrimas, hay quienes en silencio les dan un abrazo que dice “estoy contigo”.
Lo que no debe hacer es decirle que no llore o por qué se esconde para llorar.
Marcela Callejas, psicóloga: Cuando un hombre llora es porque algo realmente lo afecta y le está haciendo daño. Es adecuado en ese momento darle el apoyo que necesite y darle a entender que llorar no está mal cuando es necesario.
Olga Inés Rueda, psicóloga (ps.desarrollo@hotmail.com) La connotación es diferente teniendo presente que usualmente las mujeres lloran con mayor frecuencia ante las distintas situaciones.
Si se contextualiza y el llanto del hombre está siendo ocasional y se evidencia un motivo, podríamos tomarlo como un acto de sensibilidad el que represente con llanto su sentimiento.
Si la connotación es de índole familiar creo que al igual hombres o mujeres tenemos la oportunidad de expresar nuestros sentimientos sin temor y con las manifestaciones que estos representen, siempre y cuando no nos hagamos daño a nosotros mismo ni a nadie cercano a nosotros.
Segunda posibilidad
Usted va a terminarle a su pareja porque las cosas ya no tienen solución y él se ataca a llorar y le dice que no lo deje.
Las lágrimas pueden ser de arrepentimiento, pueden ser porque usted en realidad fue la que cambió de sentimientos, o en realidad esa persona se entristece por la ruptura. Otras veces puede ser una estrategia para que cambie de decisión. Por eso es importante que usted conozca a su pareja, para que sepa qué dicen esas lágrimas en realidad.
Lo que no debe hacer, según manifiestan las expertas, es cambiar de decisión solo porque él llora.
Marcela Callejas, psicóloga: En esa situación debes tener en cuenta tu posición y la decisión que ya habías tomado antes de terminar con él, además de que no fue una razón tomada a la ligera sino por una serie de circunstancias que estaban pasando en la relación. Es claro que las lágrimas de él son por algún sentimiento fuerte hacia a ti y lo ideal sería que hablaras para que indagaras más a fondo sobre lo que está pasando y ahí sí tomar la decisión.
Olga Inés Rueda, psicóloga: Este podría ser un tema más de autoestima si se tiene presente que el amor es un sentimiento que se debe brindar y recibir en dimensiones similares. La disfuncionalidad de alguna de las dos partes genera una ruptura necesaria para evitar futuros inconvenientes de infidelidad o maltrato.
Por eso si la pareja vive esta situación de llanto incontrolado, es importante invitarlo a que busque ayuda psicológica. Sólo de un profesional puede recibir las herramientas para identificar que la ruptura de una relación no significa la pérdida de su vida.
Si se niega a recibir la ayuda profesional se debe utilizar su red de apoyo (familiares y amigos). Ellos en esos momentos juegan un papel importante en la ayuda de su estabilidad emocional.
Tercera posibilidad
Un hombre atípico, alguien que llora por todo, mimado, extra sensible o inmaduro.
Lo cierto es que usted con el tiempo tuvo que darse cuenta de que su pareja lloraba por todo. Y si no habló con él para ayudarlo o hacerle entender que no todo se soluciona con lágrimas, ya hay un problema por resolver. Es probable que usted, como muchas mujeres, quiera sentir a su lado a alguien que le regale esa sensación de protección y de seguridad, no alguien que ante la más mínima preocupación se suelta en llanto. Piense qué quiere para su vida, y si en realidad el sentimiento hacia esa persona es fuerte, ayúdelo.
Marcela Callejas, psicóloga: En ese caso es importante considerar si estás de acuerdo en querer estar con un hombre con esta personalidad. Hay mujeres a las que les gusta, como a otras que no. Por eso es importante tomar la decisión que consideres más correcta.
Cabe mencionar que sería ideal hablar con él respecto a esa manera de reaccionar frente a diversas situaciones y llegar a considerar si puede existir alguna solución.
Olga Inés Rueda, psicóloga: Suele ser aburridor dar con un hombre aparentemente maduro que llore ante cualquier discusión de pareja, entre otras situaciones.
No es fácil convivir con una persona, llámese hombre o mujer, que sea muy sensible, sin embargo puede ser más manejable que alguien de carácter muy fuerte.
El llanto ante cualquier situación de disgusto puede convertirse en un símbolo de manipulación leve, pero es importante la contextualización y el concepto que tengamos de quien esta compartiendo con nosotros.
Los juicios de valor desde este punto de vista deben ser cuidadosamente manejados si se recuerda que la dimensión con que se miran las cosas se está dando desde dos puntos de vista.
Cuarta posibilidad
Manipuladores
Es la persona que vive poniéndole los “cachos” y cuando usted quiere hablar al respecto llora a cántaros, porque en una o dos posibilidades usted se ha conmovido y ha accedido a dar una nueva oportunidad que terminó siendo un total fracaso. Y así con cantidad de acciones por parte de su pareja que la han dejado decepcionada una y otra vez. Por ejemplo, el esposo que se gasta la quincena el fin de semana y llora para que usted lo perdone. Es esa persona que con lágrimas en los ojos le dice que tiene problemas pero no busca ayuda.
Marcela Callejas, psicóloga: “Con este tipo de hombres hay que tener mayor cuidado pues buscan cualquier medio o herramienta para poder obtener lo que desean. En este caso es importante tener en cuenta en qué tipo de situaciones lloran y con qué finalidad lo están haciendo, para que de esta manera se pueda determinar si es sincero o solamente lo hace para manipular”.
Quinta posibilidad
Los que no lloran por pena
Es mucho más frecuente este tipo de hombres, que sienten que son Superman, que no deben exteriorizar nada pues el hecho de sentirse frágiles los hace ver ante los demás vulnerables y no es nada positivo para su imagen.
Ante ese tipo de hombres que quieren parecer témpanos de hielo, las recomendaciones son las siguientes:
Marcela Callejas, psicóloga: Todo ese pensamiento está dado por la sociedad machista pero existen situaciones o momentos en los cuales dejan ese pensamiento de lado y se abren a las personas. Es ahí donde se dan cuenta que llorar no los hace menos hombres sino que sencillamente les ayuda a liberar tensiones y les permite seguir adelante y crecer.
Olga Inés Rueda, psicóloga: El llanto para muchas personas, especialmente para el sexo masculino, les representa vulnerabilidad, por esto del símbolo de fortaleza y hombría. Los hombres eran criados con la represión de no expresar sus sentimientos por temor a ser estigmatizados como niñas, o mujercitas. Sin embargo, con el tiempo este concepto ha venido cambiando porque ahora es usual ver que los hombres logran expresar sus sentimientos aún con las emociones que estos les representen.













