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Viernes 28 de noviembre de 2014 - 06:51 PM

No te vayas Chavo del Ocho, no te vayas…

Esta frase en los años 70 del siglo pasado llegó, llega y llegará a los corazones de la humanidad que vive en la Tierra. La Chilindrina y Kiko le pedían al Chavo del Ocho, interpretado por Roberto Gómez Bolaños, que no se fuera de la vecindad.

No te vayas Chavo del Ocho, no te vayas… (Foto: Archivo/ VANGUARDIA LIBERAL)
No te vayas Chavo del Ocho, no te vayas… (Foto: Archivo/ VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: MARIO ALBERTO PEÑALOZA

 Claro, este niño, con una familia disfuncional y de bajos recursos, no aguantó que le acusara de ladrón y en una escena para la historia, toma un palo de escoba, una pañoleta, envuelve sus tres harapos y se va entro sollozos de su casa…

Hoy se repite esta escena, se nos fue el Chavo, pero esta vez de verdad. No regresará a su viejo barril, a poner de cabeza la vecindad de un humilde sector de Ciudad de México. Tampoco regresará Roberto para vestirse se caquito junto a Botija, ni emprenderá a bolsazos de papel a algún paciente, ni brincará desde los techos para medir la resistencia del piso y gritar adolorido “lo hice intencionalmente”.

Roberto Gómez Bolaños, el hombre que quiso ser boxeador, y hoy es gestor de los personajes más ilustres de América Latina para el mundo de la televisión humorística, El Chavo del Ocho, El Chapulín Colorado, El Chómpiras, el Doctor Chapatín, entre otros abandonó el planeta Tierra, su casa…

Desde luego, la tristeza se cruza en mi corazón y me atrevería a decir que en el de millones de corazones, pero me alienta que como muchos creo en una nueva vida, en otro plano, tal vez espiritual, y allí me encontraré con Roberto, con Angelínez Fernández, don Ramón Valdés, Raúl ‘Chato’ Padilla, su hermano Horacio Gómez y juntos podremos disfrutar, en vivo y en directo de una nueva función de Chespirito.

Su magia es simple, pero a la vez infinita: humor inmortal. Así de sencillo. Ese es el legado que nos deja Roberto Gómez Bolaños. Personajes sencillos, por momento violentos, que nos repiten la escena de algún aparte de nuestras vidas una y mil veces y siempre terminan en lo mismo: carcajadas. Tal vez mucho no lo sepan, pero El Chavo del Ocho, dejó de grabarse hace más de 25 años y hoy es producto audiovisual para la televisión del mundo, en pleno siglo XXI.

Con el corazón arrugado expreso mi pesar y espero pronto reunirme con él para poder charlar, para terminar la rueda de prensa inconclusa que nos entregó en Bogotá en 2007 porque Florinda estaba insoportable, para llevar una cámara con las baterías suficientes y Camilo Villamizar pueda tomarme un selfie con Chespirito, tal vez hacerle firmar mis muñecos de peluche con los personajes de la Vecindad, tal vez. Pero de lo que sí estoy seguro es que Chespirito, el Chavo se fue de la vecindad, pero permanecerá en el barril inmortal de nuestros corazones.  

Publicado por: MARIO ALBERTO PEÑALOZA

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