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Lunes 13 de abril de 2015 - 12:01 AM

Mi hijo: ¿Hiperactivo, ansioso o muy pilo?

Es muy común que los padres puedan confundir algunos de los comportamientos de sus hijos e hijas con la presencia de un trastorno de hiperactividad con déficit de atención o ansiedad. Y, en otras ocasiones, pueden creer que una inteligencia más alta del promedio puede ser la causa de algunos de sus comportamientos. Identificar los síntomas y acudir a ayuda especializada es la clave.

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Publicado por: REDACCIÓN FAMILIA

En algunas ocasiones el comportamiento de los hijos parece fuera de control: algunos simplemente no pueden quedarse quietos o prestar atención; otros, sorprenden con sentimientos angustiantes que quitan la tranquilidad a sus padres y, para el caso de algunos niños, lo que resulta frecuente es esas ganas de saberlo todo y su uso de un lenguaje casi adulto.

Y, para desconcierto de los padres, a veces todos estos comportamientos parecen confluir en un solo niño o niña, dejándolos como si se tratara de un rompecabezas y sin saber qué hacer o cómo ayudarlo.

Los expertos aseguran que más que tratar de ser un sicólogo o siquiatra, los padres deben ser observadores juiciosos y analíticos de los chicos, aprovechar ese conocimiento que tienen de sus hijos y utilizar las herramientas a su alrededor para tratar de comprenderlo. Sin dejar de acudir a ayuda especializada.

Señalan, además, que es importante que los padres identifiquen muy bien los síntomas que están presentando los niños y niñas para no confundir con cualquier tipo de trastorno y no promover así un mal diagnóstico.

Los especialistas explican que una correcta caracterización de los síntomas en casa y en el colegio permitirá al sicólogo o siquiatra identificar lo que puede estar sucediendo con el niño.

La reconocida siquiatra Martha Navarrete, autora del libro ‘Mi hijo es hiperactivo’, conversó con Vanguardia Liberal y explicó que, por ejemplo, en el caso de este trastorno, es importante que los padres comprendan que puede manifestarse con o sin déficit de atención.

Aunque pueden venir asociados, no necesariamente sucede así y que “el niño hiperactivo tiene unas características principalmente motoras: se mueve mucho, le cuesta trabajo quedarse quieto y con frecuencia cambia de una actividad a otra, con dificultad puede guardar reposo, a veces está sentado y tiene que mover sus pies, o dar volteretas. Pero no siempre el niño inquieto tiene problema de concentración”, señaló la experta.

Síntomas de un niño que padece ansiedad

1 Las especialistas María Refugio Ríos y Leticia Osornio Castillo, explican cuáles son los principales indicadores de la ansiedad. Uno de ellos es el miedo excesivo, así como la vergüenza a cualquier situación que lo exponga de alguna manera y, por supuesto, la preocupación constante de que esto suceda.

2 Trastorno por ansiedad de separación: es el trastorno de ansiedad de mayor prevalencia en la infancia. El niño o la niña piensa: “nunca más voy a ver a mis padres”. El sentimiento será de preocupación intensa o miedo y podrá manifestarse con signos somáticos, especialmente cefaleas y/o epigastrálgias.

3 Trastorno por ansiedad específico: los pensamientos del niño o niña CR aparecerán ante un objeto o situación claramente discernible, ya sea animales, fenómenos de la naturaleza, fobia escolar. Esto generará un miedo intenso y persistente, que podrá manifestarse en crisis de angustia severa con pérdida del autocontrol.

4 Trastorno por ansiedad generalizada: el pensamiento angustiante de los niños y niñas aparecerá ante gran número de situaciones del presente, pasado o hechos por venir. El niño está gran parte de su tiempo “preocupado por algo” y puede manifestarse físicamente con dolores musculares, cefaleas, epigastralgias, fatiga, dificultad para concentrarse y problemas de sueño.

Síntomas del trastorno de hiperactividad

1 En su libro ‘Mi hijo es hiperactivo’, la siquiatra Martha Navarrete enumera los síntomas que presentan los niños y niñas con TDA con o sin hiperactividad. El primero es la inatención: el niño pasa de un estímulo o tarea a otra cosa sin percatarse de ninguno, lo que, tristemente, conlleva dificultades académicas.

2 Impulsividad: el niño con TDA e hiperactividad tiende a responder de manera inmediata ante diferentes situaciones, sin detenerse a pesar qué está sucediendo y sus consecuencias o cuál sería la respuesta más adecuada.

3 Hiperactividad: el niño tiene dificultad para permanecer en su silla y se distrae.

4 Inatención sin hiperactividad: algunos niños presentan falta de atención, pero que no son hiperactivos o inatentos, sino que parecen estar “elevados” o “soñar despiertos”.

Lo que pasa en el cerebro de un niño pilo

1 Usualmente, los niños y niñas muy pilos tienen una aproximación al conocimiento más avanzada que el promedio y que podrían estar relacionados o no con la hiperactividad o con la ansiedad, pero que a nivel conceptual pueden ser por ejemplo, que se aburre con facilidad y por eso realiza distintas tareas al mismo tiempo.

2 Cuando lleva la contraria a un adulto, se muestra muy hábil rebatiendo sus argumentos, sabe dar explicaciones muy elaboradas.

3 En casa observamos que entiende las cosas con gran rapidez y muestra enorme interés por aprender.

4 Es muy crítico consigo mismo y con los demás.

5 Es un niño que se muestra muy creativo en el aprendizaje.

Publicado por: REDACCIÓN FAMILIA

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