Para superar un desamor debe ser consciente de la situación, de que todo es cíclico y siempre hay un punto final. Pero la compañía de la familia es circunstancial en el desarrollo emocional de la persona.

Publicado por: JHOAN CALDERÓN B.
Hace pocos días Vanguardia.com realizó una encuesta a la comunidad donde se les cuestionaba si preferían ser robados o que su pareja les sea infiel. En su mayoría coincidieron que preferían ser robados pues una infidelidad sería dolorosa pues trae consigo una carga de sentimientos y con ellos recuerdos y vivencias emocionales. Dijeron además, que lo material se puede recuperar.
Pero por supuesto, ¿a quién no le duele una infidelidad? Esta es por cierto una gran causa de rupturas amorosas, en medio de muchas otras que conllevan a lo que comúnmente llamamos ‘tusa’ o desamor.
Como la misma vida, las relaciones amorosas tienen ciclos de nacimiento, cambio y muerte. Al finalizar, llega ese momento doloroso de desprendimiento y olvido, que solo es cuestión de tiempo pues de una u otra forma al final, se recupera la estabilidad emocional.
Según los expertos, cuando un miembro de la familia está en una etapa de estas, tienden a acudir a los amigos, conocidos, primos, pero no directamente a personas de su núcleo fa-miliar como papá, mamá o abuelos.
Cuando una persona pase por una ruptura, particularmente de la familia, usted como acompañante puede ayudar en fortalecer su autoestima, en programar actividades que generen distracción, es escuchar, servir, atender, comprender, pero nunca, reprochar o menospreciar la situación.
Es un ciclo que afectará el ambiente familiar, pero no por esto se pueden tomar represalias con la tercera persona, pues usted debe entender que es una situación de pareja y cualquiera que haya sido la razón no es de su incumbencia ni lo afecta directamente a usted.
Entonces, ¿cómo actuar en estos casos? Siga las recomendaciones de los expertos.
Alejandra álvarez
Sicóloga
“Tanto de la familia en general, pero particularmente de los padres, siempre debe haber un acompañamiento porque la tarea no acaba. No importa si su hijo o hija tiene 15 ó 30 años; si está atravesando por una pelea de noviazgo o en el peor de los casos un divorcio. El seno familiar genera tranquilidad y protección. Acudir a la familia en una ‘tusa’ es la mejor opción”, dice la profesional en Sicología.
Agrega que los padres deben generar charlas de apoyo, pero más que eso, actividades que involucren a la familia en un proceso de acompañamiento mutuo que fortalezca la solución de un dolor que en su mayoría de casos es inevitable. “Los padres ya tenemos experiencia en esto, ya vivimos cosas similares y ahora la tarea está en infundir eso en nuestros hijos. Escuchar música, no encerrarse, leer un libro, salir con amigos, cocinar o aprender un arte, pueden ser tareas o actividades que se les puede infundir. Claro está, no le presionen, ellos también necesitan sus espacios de pensamiento y meditación”.
Lisbeth sepúlveda rangel
Sicóloga.
¿Es adecuado acudir o no a la familia en una ‘tusa’?
Claro que sí. A veces en ese tipo de situaciones la persona se tiende a alejar de la familia y es un error grande, porque cuando se atraviesa por una ruptura amorosa, la sensación de soledad al no estar con la persona que compartía gran parte del tiempo con uno, es inmensa y dolorosa. Ahora sumarle estar al margen de la familia no es una buena opción. También se puede comprender por el tipo de relación que se hubiese llevado: si la persona no fue aceptada en el entorno, si era conflictiva, si era una relación sin consentimiento de los padres, entre otros aspectos. Pero lo mejor es refugiarse en el seno familiar.
¿Qué aporta la familia en estos ciclos?
Los aportes familiares son innumerables. Todo cuanto la familia contribuya en la situación es beneficioso para superar la conocida ‘tusa. Un familiar puede hablar desde su punto de vista y su experiencia, así como también brindar un apoyo emocional más profundo que el que cualquier amigo puede suministrar. También, que el estar en familia evita que la persona se refugie en campos que no deba, como por ejemplo el alcohol, el cigarrillo, las drogas, entre otros. El círculo familiar puede estar de forma constante y estar pendiente de cómo avanza el dolor o mejora diariamente y así estar pendiente en los momentos de crisis.
¿Qué errores pueden cometer?
Lo primero que un familiar debe tener en cuenta es que su tarea es brindar apoyo y estar pendiente del estado físico y emocional de la persona. Pero nunca puede intervenir en decisiones, ni juzgar, ni reprochar, ni hablar mal del ex, porque esto solo empeoraría las cosas. Por otro lado, una cosa es dar apoyo y otra es sobre proteger. La persona también necesita sus espacios y momentos de soledad.
¿De qué deben estar pendientes?
Deben infundir, desde su experiencia, que todo pasa por algo. Que este tipo de situaciones son de crecimiento personal y que nadie se ha muerto de amor. Que es un proceso normal que debe vivir y sacar adelante por sí sola…es cuestión de tiempo. Igual, que su cabeza maneje su corazón, convirtiéndose esto en un aprendizaje tanto personal, como para relaciones a futuro.















