Esta estrategia delictiva se ha convertido en un temor para los viajeros con destinos internacionales. Consiste en cambiar la maleta del pasajero por una idéntica que está llena de droga. La operación se hace en complicidad con funcionarios del aeropuerto.

Publicado por: DIANA CANTILLO
En días pasados, el columnista Rodrigo Bejarano prendió las alarmas de las autoridades y de la Aerocivil al relatar la pesadilla que vivió un amigo suyo en el aeropuerto internacional El Dorado, en Bogotá, cuando estaba abordando un vuelo a México de la aerolínea Interjet. El hombre casi va a para a la cárcel, porque la Policía Antinarcóticos encontró una maleta idéntica a la que llevaba para su viaje llena de droga y registrada con su nombre y datos personales, pero no era su maleta. Le hicieron “el cambiazo”.
Con la ayuda, al parecer, de un vigilante privado se habría realizado el intercambio de equipaje y además el Bag-tag (registro de los datos del propietario) de la valija original por la otra cargada de cocaína. Después de ocho horas de angustia, la Policía pudo detectar a través de cámaras que efectivamente esa no era la maleta del viajero.
¿Cuáles deben ser las precauciones que se deben tener en cuenta para evitar convertirse en una “mula ciega” y pagar una condena injusta en el exterior?
¿Qué le habría pasado a ese colombiano si hubiera llegado a México y las autoridades mexicanas encontraran su supuesta maleta llena de droga? Lo que pudo resolver en interminables ocho horas hubiera podido convertirse en una verdadera tragedia, la de pasar su vida en una cárcel del extranjero. Ahora, ¿qué tal que si el destino fuera, por ejemplo, China, en donde hay pena de muerte por tráfico de drogas?
Por eso, es importante tener en cuenta que los traficantes de drogas han venido innovando sus estrategias para sacar la mercancía ilícita del país.
El Aeropuerto Internacional Palonegro tiene un tránsito diario de aproximadamente 5.000 pasajeros. Más un número indeterminado de población móvil, como los acompañantes de viajeros, trasportadores o distribuidores de mercancía, y otra estacionaria, como empleados de aerolíneas, empresas de logística y trabajadores de tiendas y locales comerciales. Lo que permite aglomeraciones en algunas zonas del aeropuerto. Si bien la Policía Aeroportuaria de Bucaramanga realiza planes de registro de las personas que deambulan y trabajan en lugar y, además, a través de tabletas y dispositivos electrónicos, efectúan la verificación de antecedentes judiciales, el descuido de los viajeros es la mejor arma para los delincuentes.
En repetidas campañas en los aeropuertos del país advierten que el delincuente puede estar a la espera de un desprevenido viajero que llega a comprar un café a una de las tiendas, descuida su maleta y es en ese momento en el que el bandido se las ingenia para introducir la droga o cambiarle la maleta. Por ejemplo, hay quienes dejan las maletas forrando con plástico mientras apartan un puesto en la fila de registro o check in. O también hay pasajeros que con la necesidad de ir al baño, piden a desconocidos que les cuiden el equipaje. Parecen ser casos absurdos, pero suceden.
La modalidad
Sin embargo, la maleta de un viajero no sólo corre peligro de ser alterada o cambiada en los espacios comunes de los aeropuertos, es decir salas de espera, baños o restaurantes. Una vez el pasajero termina de realizar el check in en la aerolínea, entrega el equipaje y este se va por la banda eléctrica, el riesgo continúa. Porque si bien los casos de descuido son frecuentes, existe la posibilidad de que el viajero se percate de lo sucedido y se dirija a la Policía. Pero en este caso, no.
En julio de 2014, la Policía Nacional capturó a tres empleados del aeropuerto y 20 personas más que conformaron una mafia en El Dorado especializada en sacar maletas cargadas de droga al exterior, evadiendo todos los filtros de seguridad. La modalidad implementada por la red de narcotráfico fue la de entregar la droga a trabajadores que realizaban operaciones directamente en la plataforma, escenario en donde las maletas y la carga llegan después de haber sido revisadas por los perros antinarcóticos y los escáneres, momento aprovechado por los cómplices internos para embarcarla.
En Palonegro
Si bien, en los últimos dos años, en el Aeropuerto Palonegro se han presentado nueve casos en los que se han incautado un total de 28.500 gramos de sustancias, especialmente cocaína y marihuana, de acuerdo con la Policía Aeroportuaria de Bucaramanga, en el aeropuerto Palonegro no se ha presentado ningún caso de “cambiazo” de maleta.
Pero ¿cómo estar seguro de si se trata de una “mula” o una víctima de un cambiazo? Al respecto el teniente coronel Harold Hincapié, comandante Operativo de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, asegura que gracias a la tecnología que apoya los operativos y planes de seguridad en el aeropuerto, se podría evidenciar el momento en el que la maleta haya sido cambiada.
Agrega además que una vez el pasajero pasa la zona del filtro de vuelos con destinos internacionales, un uniformado de la Policía Antinarcóticos con funciones de perfilador empieza a realizar una especie de ‘escaneo’ al viajero, que tiene como objetivo identificar conductas que demuestren riesgo.
Si el viajero lo representa, el policía lo aborda y lo entrevista a partir preguntas claves. No existe un perfil único para el transportador de droga, sin embargo, viajar solo, estar entre los 20 y 35 años, lucir nervioso o planear rutas de vuelos incoherentes son las características más comunes de los pasajeros ‘problema’.
El teniente David Lizarazo, comandante de la Estación de Policía del Aeropuerto, cuenta que la última captura por tráfico se realizó hace un mes. “Cuando la persona tuvo la entrevista inicial, se le preguntó cómo había llegado a Bucaramanga. Dijo que había viajado por tierra desde Bogotá, que había llegado a la ciudad hace un día y que viajaría a Chile con conexión en Panamá. Lo cual no tenía lógica, empezando porque El Dorado tiene vuelo directo a Chile. ¿Qué necesidad tenía de viajar durante ocho horas hasta Bucaramanga y tomar el vuelo desde acá?”.
Además del trabajo de perfilar a los viajeros, la Policía Aeroportuaria también realiza inspección a bodegas y hangares, así como a todo el personal que aborda y desembarca las aeronaves tipo charter. También se hace registro del equipaje y maletas de la tripulación y los pasajeros. Y en el control migratorio, se hace un registro corporal de la persona.
El coronel Hicapié explica que si la maleta cambiada no es detectada por las autoridades y llega con éxito al aeropuerto de destino, el viajero es abordado y se la quitan. Pero, según Hincapié, “es muy difícil que una maleta que esté cargada de coca, que tenga doble fondo, por ejemplo, no sea descubierta por el canino.
Desde que en el aeropuerto se empezó a implementar el guía canino, ha aumentado el número de casos de decomiso”. Sin embargo, los delincuentes tienen a favor que la mal llamada ‘mula ciega’ desconoce lo que lleva dentro del equipaje, por lo tanto no es una persona que despierte el interés de las autoridades, pues no está nervioso. Además, los delincuentes cuentan con la complicidad de funcionarios y empleados del aeropuerto. En el aeropuerto Palonegro, según el comandante de la Estación de Policía del Aeropuerto, la policía realiza inspecciones diarias con a funcionarios de aerolíneas y de empresas de logística y transporte.
Para tener en cuenta
Hay quienes, como precaución, colocan un candado a su equipaje. Pero esto no sirve de nada. En el portal de Youtube.com se encuentran tutoriales prácticos en los que se muestra cómo se puede abrir una maleta con candado, sin necesidad de forzarlo. El bandido sólo necesita de un lapicero o un lápiz. Aprovecha que el candado no está fijo y que puede correrse a lo largo de la cremallera, llevándolo hasta uno de los externos de la misma. Con el lápiz hace una mínima fuerza para separar los engranajes del cierre y listo. La maleta queda abierta. Mete la droga. Y mueve el candado hacia el extremo contrario.
Recomendaciones
Es indispensable que, para todos sus viajes en avión, el viajero documente con imágenes y video el interior de la maleta, estando vacío. Así como los objetos personales y su orden dentro del mismo. Igualmente, es importante registrar la apariencia de cada una de las maletas, tanto las de mano como bodega. Si el pasajero decide tomar evidencia en video, es aconsejable hablar y describir las características particulares de su equipaje y mostrarlas, por ejemplo: la valija tiene dañado un rodachín o tiene escrito mi nombre con tinta de lapicero. Otra de las recomendaciones es precisamente imprimir un estilo personal a la maleta que la haga única, así haya miles como esa.
Aunque parezca una obviedad, perder de vista el equipaje o confiarlo a extraños es un gran error. Los delincuentes pueden hacerse pasar por pasajeros que tienen problemas diversos y solicitar ayuda a su posible víctima. Se debe tener cuidado con las encomiendas o equipajes que un tercero solicite el favor de transportarlo, sobre todo si el destino es internacional.
Aunque representa un gasto adicional, contratar el servicio de envolver en plástico el equipaje es una muy buena opción. Porque de estar sellada con plástico, esta solo puede ser abierta por las autoridades encargadas de controlar el tráfico de narcóticos, en caso de detectar alguna anomalía.
Si va a asegurar con candado, fíjese que este quede estático, de tal manera que no pueda ser deslizado hacia ninguno de los extremos de la valija. En caso de que la maleta haya sido alterada es esencial comunicarse con la Policía. Es importante no botar el tiquete del equipaje hasta no verificar que todo esté en orden.
Pero si el equipaje no aparece en la banda eléctrica, lo primero que debe hacerse es verificar con la aerolínea que este haya llegado al destino.
Aunque muchas precauciones parecieran obvias, no sobran, pues los bandidos saben muy bien que cualquier descuido será su puerta de entrada al delito.














