No olvidarse de las tradiciones y que la verdadera esencia de la Semana Mayor se hace al interior de los hogares, asistiendo a distintas actividades o quedándose en casa a compartir unos días de reflexión, perdón y respeto.

Publicado por: LILIANA MARCELA VEGA G.
Hoy es lunes santo, el segundo día de la Semana Mayor. Aquí arranca la celebración litúrgica y el tiempo de descanso y aprendizaje familiar, por eso recuerde que este es uno de los períodos más importantes del año porque permite a las familias salir de sus rutinas cotidianas y vivir unas cortas vacaciones para retomar las metas, sueños, ambiciones y cambios que tal vez se propuso al iniciar el año.
Si usted es padre o madre de familia tiene la mejor excusa para educar a sus hijos frente a esta conmemoración, empiece por darles ejemplo con su comportamiento, escuchándolos, tratándolos con más afecto y sobre todo planee tiempo de calidad con ellos.
Invite a sus allegados a realizar obras de caridad, ayudando al más necesitado, ofreciéndole alimentos, ropa y juntos denle gracias a la vida por su salud, trabajo, estudios y sobre todo pida para que en su hogar siempre reine la fraternidad, los valores, el cariño y la confianza.
Tenga claro que las rencillas y rencores son sentimientos que debe dejar atrás, por eso la Semana Santa es una oportunidad para volver a empezar y mejorar como seres humanos. Busque a sus padres, hermanos, tíos, primos o amigos con los que en algún momento haya tenido un encuentro o discusión, y aclare los inconvenientes.
Claudia Liliana Cely Serrano
Sicóloga
¿Cómo pasar una Semana Santa de renovación familiar?
“Es importante reconocer que la Semana Santa tiene un significado diferente de acuerdo a las creencias religiosas de las familias. En ese sentido, es importante ver esta semana no solo como un espacio religioso o de vacaciones, sino desde la oportunidad de pasar tiempo en familia desarrollando diferentes actividades. Los padres deben recordar que compartir tiempo en cantidad y calidad con los niños, adolescentes y jóvenes siempre fortalece el vínculo que nos permite renovar las relaciones afectivas y la convivencia familiar”.
¿Qué trato se les debe dar a los niños en esta temporada de Semana Mayor?
“El trato que debemos darle a los niños y las niñas en esta temporada de Semana Mayor, es un trato coherente con la invitación a la reflexión de establecer una vida con sentido y propósito enmarcada en el desarrollo de valores. Compartir en compañía de los seres queridos teniendo en cuenta la escucha activa, la empatía y la tolerancia”.
¿Es bueno salir de la ciudad o quedarse en casa?
“Para esta Semana Santa es bueno pasear, salir de la ciudad, participar de las reuniones familiares, visitar los templos de acuerdo a sus creencias y doctrinas, quedarse en casa; es bueno hacer todo aquello que permita compartir tiempo en familia, que ayude en el mejoramiento de las relaciones que se ven afectadas por el día a día. La invitación es que cada familia, en común acuerdo, trate de establecer por lo menos una actividad a realizar que permita la participación activa de todos los integrantes en la que se tengan en cuenta las opiniones de todos. Establezcan compromisos, distribuyan tareas, tomen fotografías y disfruten de la presencia de los que tenemos junto a nosotros”.
Juan Carlos Castellanos
Monseñor
¿Cómo deben ver las familias la Semana Santa?
“Deber ser vista como la mejor forma de considerar la necesidad que tiene el ser humano para su equilibrio integral por eso un padre y una madre deben mostrarse y formar grandes virtudes como amor, alegría, respeto, justicia, trabajo y amistad ya que la Semana Santa es un espacio para recapacitar y reconsiderar ese proyecto inicial de los progenitores”.
¿Cómo vivir una Semana Mayor en armonía familiar?
“Durante este tiempo es bueno evaluarse cada uno como está viviendo su dimensión personal en el hogar; sea como padre, hijo o hermano, recordando en que algún momento ejerció algunos de estos roles mencionados. La Semana Santa es una nueva oportunidad de hacer las cosas bien, es el momento de corregir y enmendar las heridas que se le han causado a algún miembro de la familia, por eso es el instante perfecto para pedir perdón y volver a empezar”.














