Los jóvenes deben enfrentar un conjunto de desafíos y tareas en su proceso de convertirse en adultos. Esto les exige decidir en distintos ámbitos de la vida: valores, estudios, amistades, trabajo, pareja, apariencia personal, etc. Las decisiones que tomen en esta etapa repercutirán innegablemente en su porvenir.

Publicado por: ANGÉLICA MARÍA MORENO MEDINA
Desde ese arete que me quiero poner, la fiesta a la que pretendo ir, las amistades que me antojo de tener, el tipo de ropa que busco lucir, hasta el hecho de escoger lo que quiero estudiar, el tipo de pareja que deseo, e incluso mi comportamiento frente a las sustancias psicoactivas y otras adicciones (drogas, alcohol e inhalantes, etc.), todo, absolutamente todo, debiera pensarse un poco más de lo que comúnmente usted lo hace.
Aunque le pueda parecer el ‘discurso típico de papá y mamá’, más que una ‘retahíla’ de órdenes, detenerse a pensar sobre sus actos y las consecuencias de los mismos y no dejarse llevar por la rapidez del momento, que como adolescente y joven lo caracteriza, le pueden garantizar evitar futuras equivocaciones, así como una actitud consciente y responsable de manera que pueda hacer valer su decisión.
Si bien tomar una decisión no depende únicamente de las preferencias personales (lo que yo quiero), pues abarca también factores económicos, familiares y sociales, usted sí puede tener las herramientas básicas para defender sus preferencias, analizando y asumiendo los factores implicados en su elección.
Preguntas y respuestas
nancy RAMíREZ PRADA
Psicóloga Bienestar Universitario Unab
¿Qué son las decisiones?
Es la acción personal de elegir una opción entre varias posibles, con la intención de dar respuesta o solución a una determinada situación.
¿Cuándo estoy listo para decidir sobre mi vida?
En términos generales, estoy preparado para decidir cuando tengo la capacidad para asumir las consecuencias de mis propios actos; sin embargo, al pretender definir cuándo los seres humanos comienzan a ser moral y jurídicamente responsables de sus actos, existe gran dificultad para dar una respuesta clara y contundente, debido a las diversas variables culturales y personales que intervienen, así como el nivel de complejidad y riesgo que la decisión conlleve. Por ejemplo: no es lo mismo decidir qué usar para una fiesta, que decidir sobre el inicio de mi sexualidad.
-¿Sobre qué aspectos puedo decidir siendo joven y sobre qué otros de pronto no debo pensar: “no me manda nadie” o “hago lo que quiero”?
El criterio para evaluar si tomo o no una decisión está dado en términos del nivel de responsabilidad y riesgo que debo asumir. Por ejemplo: un joven de 15-16 años puede decidir sobre sus hábitos personales, organización de rutinas, manejo de relaciones interpersonales, pero debe evaluar y contemplar la opinión de sus padres frente aquellas decisiones que impliquen una afectación a otras personas o en su propia integridad física y mental.
-¿Cómo puedo hacer valer mis decisiones y sus argumentos? Antes de entrar a defender mis argumentos debo evaluarlos y para ello puedo preguntarme: ¿Cuáles serían las consecuencias de tomar esta decisión? ¿Puedo asumir esas consecuencias? ¿Qué otras opciones tengo? ¿Qué pasaría si tomo esa decisión? ¿Cuál opción me hace sentir mejor?
En la medida en que hagamos una adecuada evaluación de las opciones que tenemos, nuestros argumentos serán más sólidos y esto se reflejará en la confianza en sí mismo en el momento en que los expresemos.
-¿Por qué debo entender que no todas mis decisiones son válidas? y ¿Cómo afrontar ese “no puedes” o “no es lo correcto” de mis papás?
Durante nuestras vidas es importante recordar que no somos perfectos y que existe la posibilidad de equivocarnos en cualquier momento; por eso debemos escuchar otros puntos de vista, en especial de aquellas personas que nos aman, para ampliar la visión de la situación y tomar decisiones más acertadas con el menor daño posible a nuestro alrededor.
¿Cómo hacer valer mis decisiones?
• Saber si lo que yo estoy argumentando vale la pena, si estoy dando razones para hacer lo que quiero hacer y si lo estoy diciendo de la forma adecuada.
• Para defender mis argumentos también debo aprender a escuchar a las personas adultas que me rodean y entender también sus argumentos.
• Debo comprender que no siempre tengo la razón y que no todo el tiempo puedo lograr lo que deseo, hacer lo que quiero y pedir lo que sea. Tengo que aprender a esperar.
• Demostrar mis habilidades para solucionar problemas y mi capacidad de hablar sin llegar al conflicto.
• Mostrar que mis anteriores decisiones han sido correctas. Es decir, generar confianza a partir de buenos comportamientos anteriores, pero sin caer en la manipulación de: “Yo hice esto… por esto me merezco lo otro”.
• Exteriorizando que he empezado a pensar por mí mismo y no otros por mí.
• Cuando puedo garantizar que me tomo mi tiempo para decidir y no soy impulsivo, ni mucho menos hago en cada cosa lo primero que se me ocurre.
• Siendo capaz de evaluar mis comportamientos positivos y negativos,
• Dejando a un lado la agresividad y la impulsividad, pues esto sólo me va a traer consecuencias negativas y me va a aplazar lo que quiero decidir.
La voz dw experto
Felipe Ordóñez Rojas
Sicólogo Esp. en sicología clínica
Coordinador del Departamento de Sicología Isnor
Los adolescentes y jóvenes, a veces, toman muchas decisiones negativas porque ellos están buscando estructurar su personalidad. En esa búsqueda toman sus decisiones influenciados por la red social, o sea sus amigos (otros adolescentes), que como él también carecen de conocimientos y experiencias.
Por ejemplo: un amigo le puede decir a su otro par “la marihuana no hace daño, es natural y se puede aprender a manejar”, a lo que el otro responde tomando la decisión de consumir.
En general, los jóvenes quieren ir muy rápido y no piensan en los ‘costos’ de lo que van a hacer.
Una de las decisiones más erradas es pensar que a él o a ella, en su condición de adolescente o joven, no le va a pasar nada.
Ellos piensan que lo que les dice el adulto es por molestar. No le ven interés, les parece aburrido, jarto, salido de moda y pensar así no les garantiza que nunca les vaya a pasar nada en el futuro. Las consecuencias de una mala decisión se pueden ver reflejadas en la adultez.
Lo que hay que decirles a los jóvenes también es que tienen que cambiar su concepto frente a la norma, pero no como una búsqueda de hacer la vida aburrida, jarta, cansona, sino la norma como algo necesario para formar su personalidad.
En general, en esta etapa de la vida va a existir un acompañamiento constante porque es un momento de mucho desconocimiento, pero los jóvenes no lo deben ver como una persecución.
El adolescente quiere vivir en un mundo adulto y es normal este deseo, pero tiene que darse su tiempo y vivir su etapa al lado de la norma. Llegará el día en que tome sus decisiones solo.
Antes de tomar una decisión
1. Piense en ¿qué va a decidir?
2. ¿Ya le pregunté a alguien qué opina o pedí el consejo de un adulto? Tenga en cuenta otros puntos de vista.
3. ¿Ya me informé sobre lo que quiero hacer? Pero no informarse sólo con los amigos, amigas o el ‘compinche’. Recuerde que usted está estructurando una personalidad como todos ellos, así que si los consulta es probable que algunos sepan muchas cosas, pero no olvide que ellos están en la misma búsqueda suya, así que imitarlos o seguir las cosas que ellos hacen no es suficiente garantía para saber que va por el camino correcto.
4. Piense si va a afectar a alguien con esa decisión.
5. Tenga en cuenta ¿en qué se va a beneficiar si toma
esa determinación?
6. Reflexione si es necesaria.
7. Pregúntese por las consecuencias o riesgos de la decisión que quiere tomar.
8. Evalúe también los efectos de la decisión elegida en los comportamientos y sentimientos de los demás.
9. Evalúe qué tan satisfecho se siente con lo que va a decidir.
10. Pregúntese si es el momento adecuado.
Papás: tengan en cuenta…
Acompañar a sus hijos en la toma de decisiones de forma empática. Que el joven no sienta únicamente que lo van a regañar o a juzgar.
Escuchar y observar a su hijo o hija tranquilamente. Cuando vea que van a tomar una mala decisión intervengan.
Den el ejemplo. Sean coherentes en lo que le exigen a sus hijos, pues sus comportamientos y formas de hablar son un referente para ellos.
Si ven que su hijo incurre en un error no lo juzguen inmediatamente, escúchenlo y luego tomen una decisión.
Deles calidad de tiempo para atender sus inquietudes. El abandono del joven también se puede traducir en malas decisiones.
Entrevista
jorge armando sanabria
colaborador vanguardia liberal
Desde muy pequeña Naëla supo que la música sería por lo que viviría siempre. Su gusto e inquietud por cantar, crear historias, por bailar y estar frente a un público develaron a la intérprete talentosa y carismática que está demostrando ser. “Tuve la bendición de contar con el apoyo de mi familia y tomar clases de música desde los 8 años, lo que hizo que confiara en mi sueño y no dejara de lado mi intuición y esa responsabilidad que sentía por crear”, le dijo a Jóvenes. Convencida de haberse ganado a pulso un lugar en la escena nacional, la joven estrella se encuentra mostrándoles ‘Esta noche mando yo’ a sus seguidores, su nueva canción que seguramente ratificará su éxito. Esto fue lo que nos contó.
-¿Por qué llama tanto la atención?
Nunca pensé que me hicieran esta pregunta (Risas). Creo en lo que hago, demuestro lo que aprendo día a día y sé que cuento con la gracia divina que la vida y Dios me han regalado para poder llegar a los corazones de las personas, para lograr dejar una huella. Sé que llamo la atención por el amor que muestro hacia esta carrera.
-¿Cómo ve la corriente musical en Colombia?
Creciendo 100 %. Los artistas están apostándoles a diversos géneros mezclando las raíces colombianas con ideas actuales, ampliando su capacidad de mostrar fusiones estando dentro del movimiento Pop que el mundo lleva en la actualidad. Las corrientes musicales se van marcando en cuanto a la tendencia que el exterior nos vende, pero lo bueno de todo esto es que lo que estamos haciendo en Colombia está siendo tomado como referencia para los grandes artistas de afuera.
-¿Qué tan original se siente?
Nunca he sentido la necesidad de ver lo que otras personas hacen para lograr mis metas, creo que todo va en la fe y credibilidad que uno tenga; el día que sepas para dónde quieres ir y cómo lo quieres lograr, te darás cuenta que no es necesario ver al lado para saber qué tan bien o qué tan mal estás.
-¿Qué tan acertada siente que ha sido en sus decisiones?
Muy acertada y como en todo también con errores para aprender. La ventaja de tener gente profesional a mi lado que me guíe y me enseñe ha sido incomparable. Soy una persona muy estricta con mi trabajo y no acepto falencia alguna. He tenido que decidir si alguien profesional sigue trabajando conmigo o no, hacer valer mis puntos de vista en reuniones con personas mucho más adultas que yo y con experiencia, exigirle resultados a gente capacitada para hacer un plan de trabajo y si no funcionaba, ser yo quien corrigiera. Tomar esas decisiones me ha hecho más madura y consciente, por lo tanto cada día aprendo cómo ser más competitiva y capacitada para algo como ser artista.
-¿Cómo siente que está marcando la diferencia?
Haciendo buena música, logrando que mis shows sean algo inolvidable y demostrando que no es necesario cambiar mi personalidad por la fama o el reconocimiento. Sé y estoy convencida que lo que lleva a que la gente crea en ti y te siga es la sinceridad que uno tenga con ellos.
-Un mensaje para Jóvenes:
Los actos y situaciones que te llevan a un punto de no encontrar la salida, son las pruebas que la vida y Dios te dan para saber qué tan bien utilizas la sabiduría, y si te equivocas en algún momento no será el fin del mundo, pero si deberás tomar decisiones correctas y afrontar ese momento para aprender. Es de la única forma que podemos trascender a lo más grande. Por último, disfruten, bailen y dediquen mi nueva canción. Bendiciones.















