Muchos jóvenes no se atreven a hablar con sus padres, ni con las autoridades de salud sobre temas como el sexo y la anticoncepción. A veces ellos prefieren informarse por los medios de comunicación, sus amigos, extraños o… simplemente llegando a la práctica. Estas últimas determinaciones hacen que ellos o ellas se expongan a muchos riesgos.

Publicado por: ANGÉLICA MARÍA MORENO MEDINA
Llega la adolescencia y para muchos se convierte en una etapa de dudas, preguntas, suposiciones, decisiones (en ocasiones apresuradas) y, a veces, en un mismísimo dolor de cabeza porque es una etapa en la que es normal sentir tanto desconocimiento.
Las rumbas, los paseos, los amigos, la rebeldía, el amor, el pudor y… ¡el sexo!
Así es, el sexo, algo que en oportunidades no cabe en la cabeza de mamás y papás, y que a veces es un tema que en voz baja usted toca con sus amigos, pero que al final de cuentas es un aspecto en la vida del ser humano para el que, aunque usted quiera o no, hay que estar preparados, bien sea porque decide iniciar una vida sexual o porque, aunque no lo haga, es fundamental y es un derecho que se informe sobre el mismo.
A lo mejor, usted puede pensar que tiene todo bajo control, que sabe mucho sobre sexualidad, que conoce a la perfección su cuerpo y sus emociones, o mejor, que el día que llegara a necesitar información sobre este tema lo último que haría sería consultarlo con alguien distinto a sus amigos más cercanos y que, además de esto, acudiría a medios como el Internet para enterarse.
Sin embargo, no olvide que mientras usted sepa más y entienda sobre las opciones anticonceptivas confiables y efectivas, así como de los aspectos que rodean su sexualidad, mejores oportunidades tendrá de evitar un embarazo no planeado, una ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual) y, en general, de tomar conciencia y tener una buena salud sexual que le permita tomar elecciones informadas sobre la misma.
¿Qué es la sexualidad?
La sexualidad es un aspecto de la vida de todos los seres humanos y está relacionada con la capacidad de sentir placer, nace con nosotros y se muere con nosotros e involucra aspectos físicos, sentimentales y emocionales. Sucede con frecuencia que el concepto de sexualidad se confunda con los conceptos de sexo o relaciones sexuales, lo cual limita la vivencia de la sexualidad únicamente al contacto genital, pero, además del placer, el sexo y las relaciones sexuales, la sexualidad comprende aspectos como el afecto y las relaciones humanas. Por ejemplo, el afecto que una persona siente por sí misma, también llamado autoestima, así como el afecto hacia otras personas hacen parte de la sexualidad.
La Voz de experto
María Claudia Caballero
jefa sección salud división bienestar universitario – uis - doctora en sexualidad
-¿Qué debieran entender los adolescentes y jóvenes con respecto a la iniciación de la vida sexual? Las cosas que debo entender o hacer alrededor de esto son:
Primero, reconocer mi cuerpo, entender qué es lo que estoy empezando a sentir. Entender mis emociones antes de pretender compartir mi cuerpo con otra persona. Preguntar y resolver las dudas con respecto a lo que acarrea o implica iniciar una vida sexual. Por ejemplo, conocer el tema de ciclo menstrual y reproductivo, saber qué es eso del amor y los afectos… el proyecto de vida ¿Qué significa eso?
Segundo, si tomo la decisión de compartir mi cuerpo debo pensar que ésta será una experiencia fundamental en mi vida, primero porque puede ser traumática, romántica, linda o triste, si me llegase a encontrar con una persona que sólo quería usarme, por ejemplo, y esas cosas marcan; y segundo, porque a partir de lo que signifique para mí, tendré una actitud positiva o negativa de ahí en adelante en mi vida sexual. Ambas cosas tienen que ver con tener la capacidad de entenderse emocional y físicamente para no resultar lastimado. La relación sexual no es sólo un encuentro de pene y vagina, es un encuentro de los valores y las emociones de las personas.
Debo pensar también si estoy preparado o preparada para afrontar un embarazo, los riesgos de contraer una enfermedad de transmisión sexual e incluso de soportar la pérdida mi virginidad, en el caso de las personas a quienes les han infundado la misma como un valor muy importante, porque en ese panorama, el hecho de perderla puede significar sentirse mal.
Además, hay que tener en cuenta que antes de los 17 años el organismo de las adolescentes no ha terminado de desarrollarse en términos de la vagina, por esto es una etapa en la que son muy vulnerables a que contraigan, entre otras cosas, el Virus del Papiloma Humano, VPH, ETS o que terminen enfrentando un embarazo no deseado, y aquí hay que hacer énfasis en que la adolescente no está preparada para ser formadora de otro ser humano, y mucho menos cabe pensar que teniendo un hijo se hará o la hará, junto a su pareja, más adulta.
Y muy importante… preguntarse: ¿Estoy realmente preparado o preparada, formado o capacitada, tengo las herramientas para afrontar los riesgos que no tengo la capacidad de resolver? Evidentemente en la etapa de la adolescencia y el inicio de la juventud es probable que esa madurez emocional y física no la tengan.
Preguntas y respuestas
Luz Marina OrtÍz Jerez
Coordinadora Profamilia Joven - Bucaramanga
¿Con quiénes debo consultar mis dudas de sexualidad? El aprendizaje se da más por lo que vemos que por lo que nos dicen, más por ver cómo los demás lo hacen y qué tanto asumen las consecuencias de sus actos. Es decir, el tema de la sexualidad está relacionado con una vivencia natural de aprendizaje en la familia, la escuela y los medios de comunicación, cuando ya el joven decide consultar o ampliar un conocimiento ya tiene un “molde”, una información o un interés que reafirma o motiva.
Es el núcleo familiar la base y conexión al mundo exterior. Pero cuando éste no funciona como debe ser, entonces los otros núcleos deben compensar.
-¿Con quiénes no debiera consultar sobre este tema? Con personas que no sean objetivas, con inexpertos, con personas prejuiciadas, con muchos mitos o con quien tenga intereses de por medio.
-¿Qué alternativas seguras tengo para resolver mis inquietudes sobre sexualidad, si me da miedo hacerlo con mis papás? El joven o el adolescente pueden buscar una alternativa confiable, segura y experta en un centro o institución de salud o en un centro amigable para jóvenes, por ejemplo, como los que Profamilia tiene en el país.
-¿Qué cosas específicas puede acarrear no informarme o no consultar sobre los aspectos que rodean mi sexualidad? El desconocimiento no me libera de culpa ni de responsabilidades. Cuando los jóvenes no se informan puede ocurrir que se vean en situaciones que no quieran o no estén preparados para vivir, incluso, causarse daño o hacerlo a los demás, Problemas de tipo penal, cuando me involucro con menores de 14 años o con personas que no tienen capacidad de consentimiento, embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual, cáncer de cuello uterino y/o VIH/Sida, alterar sus metas o proyectos de vida, problemas emocionales, económicos, académicos, familiares y sociales, sólo por mencionar algunos aspectos.
-¿Qué cosas gano cuando pregunto y me informo? La información es como un mapa que me guía para no perderme, es como una brújula que me va diciendo cuál es el camino y por dónde no debo ir para evitar causar daño a los demás y a mí mismo.
-¿Es válido consultar la información que se encuentra en Internet sobre sexualidad? Si consultan páginas con respaldo o aval de instituciones serias y responsables (como es el caso de la página web de Profamilia Joven), puede ser muy útil la información para resolver inquietudes y/o tareas de investigación. Sin embargo, situaciones más personales o que requieran una atención especializada deben consultarlas directamente con las instituciones de asistencia profesional, en donde el joven podrá resolver sus dudas en detalle.
-¿Qué debo tener claro al querer iniciar mi vida sexual? Decidir tener o no actividad sexual es una decisión autónoma que debe darse en un ambiente de libertad, honestidad y respeto por sí mismo y por el otro u otra. Para disfrutarla es importante la atracción, el deseo, el respeto, el placer y la protección frente a los riesgos. Sólo aquel que se ama, es capaz de informarse, protegerse y de paso cuidar a los demás.
17%
de los jóvenes colombianos les da pena y miedo que sus padres o familiares se enteren que desean obtener información sobre los diferentes métodos anticonceptivos existentes en el mercado según la última Gran Encuesta Latinoamericana de Bayer sobre Sexualidad.
46%
de las mujeres y el 37% de los hombres encuestados sexualmente activos en Colombia, entre los 15 y 24 años, no utilizaron un método anticonceptivo con una pareja nueva; y casi una tercera parte (29%) de los jóvenes tomó información imprecisa o falsa sobre las opciones anticonceptivas por parte de un maestro, revela la Gran Encuesta Latinoamericana de Bayer sobre Sexualidad.
Papá y mamá… ¿Qué deben hacer?
1. Pregúntese qué siente y busque apoyo con un experto para informarse adecuadamente.
2. Prepárese para abordar el tema de la sexualidad con su hijo/a adolescente con naturalidad y positivamente. Como dicen ellos “no se sobreactúe”. Entre más sincera y tranquila sea su actitud, más fluida será la comunicación.
3. Aproveche oportunidades para hablar de ello. La publicación de una noticia alusiva en medios de comunicación, en una película o en un trabajo del colegio, son momentos perfectos para hablar del tema.
4. Escuche a su hijo/a en lo referente a sus gustos, deseos, necesidades y expectativas, es el primer paso para lograr una buena comunicación.
5. Los Adolescentes por lo general tienen miedo de no contar con el apoyo de los padres si se enteran que ya iniciaron su actividad sexual. No les niegue esa posibilidad.
6. Retroalimente los posibles riesgos de la actividad sexual sin protección tales como el embarazo no planeado y las infecciones de transmisión sexual incluyendo el VIH/SIDA y en especial las consecuencias que podrían tener para sus proyectos de vida.
7. Refuerce la toma de decisiones en algunas situaciones de presión y apoye a su hijo/a cuando decida usar métodos anticonceptivos. Esto es responsabilidad.
8. Hablar de sexualidad o de métodos anticonceptivos es fomentar la responsabilidad, no es dar “permiso” para iniciar relaciones sexuales. Así que hágalo en un ambiente en el que establezca el límite y el valor en la persona.
9. Los adolescentes están aprendiendo a ser responsables y son los adultos quienes deben brindar el apoyo y la orientación necesaria para que lo logren.
10. Haga este cálculo mental: Es mejor adolescentes protegidos, que padres adolescentes.
Entrevista
Jorge Sanabria
Colaborador Vanguardia Liberal
Cuando a Diana Ángel se le pregunta por su futuro no puede evitar reírse. La actriz y cantante vive agradeciendo lo que le pasa las 24 horas del día porque considera que es más importante vivir el momento y quizás por eso siempre se le ha conocido más por sus destacadas interpretaciones, que ya tienen lugar propio en la memoria de los colombianos, que por alguna actuación indecorosa o chisme farandulero. Precisamente esa responsabilidad que le ha dado su imagen, la ha llevado a transmitir diferentes mensajes de tipo social por medio de campañas donde siempre ha expresado que la juventud no debe hacer nada que vaya en contra de sus ideologías. “Todas las campañas a las que he estado vinculada tienen que ver con la sexualidad y los derechos. No sólo hablo de infecciones de transmisión sexual, hablo de proyecto de vida, de oportunidades; lo que significa un embarazo no deseado a cualquier edad, la diversidad, la igualdad de género y todo lo que vulnere nuestros derechos”, dijo en medio de una amena charla con Jóvenes.
-¿De qué habla su nueva canción?
‘Tus promesas’ es una canción escrita para todas aquellas mujeres y hombres que se sienten atrapados en una relación en la que están siendo víctimas de maltrato, ya sea verbal, físico o psicológico. Es un canto a la liberación.
-Un personaje inolvidable… En cada uno de los lenguajes en los que he tenido la oportunidad de trabajar como el cine, el teatro y la televisión siempre hay un personaje que he disfrutado más, pero definitivamente en la memoria colectiva está el personaje que hizo que mi carrera tuviera una base sólida para seguir creando que es ‘Gabriela’ de ‘Francisco el Matemático’.
-¿Qué clase de información deberían tener los jóvenes respecto a su sexualidad?
La información no es suficiente cuando no hay como respaldo una buena charla, un buen taller de sexualidad en donde ellos expresen sus inquietudes sin miedo ni vergüenza. La información por si sola no llega a los puntos claves con los jóvenes. Por eso es importante generar espacios de diálogo, en los que los jóvenes resuelvan sus inquietudes desde sus verdaderas necesidades.
-¿Quién debe despejar esas inquietudes?
Evidentemente, los adultos con más experiencia de vida. Pero no con represión, sino con mente abierta, tranquilidad y sobre todo respeto por las preferencias sexuales de cada individuo. Es un tema difícil en una sociedad que nos ha enseñado a tenerle miedo y pudor al tema de la sexualidad y ha generado un entorno hostil e intolerante.
-Un mensaje para Jóvenes
El mejor consejo que les puedo dar es el que viene de mi propia experiencia: hay que hacer respetar nuestros derechos y nunca permitir que los vulneren.















