A pesar de las campañas del Gobierno Nacional y de los entes locales, la falta de un plan de vida, de interés por los estudios y de racionalización de la sexualidad, hacen que los embarazos adolescentes sigan predominando en el país y en Santander.

Publicado por: REDACCIÓN GALERÍA
Juliana es una adolescente de 16 años que hace dos tuvo a su bebé, Camilo. Juliana cursaba octavo grado cuando quedó embarazada de su novio.
“Obviamente no fue algo planeado, solo pasó”, explica. Pero, ¿no conocía los métodos anticonceptivos? “Sí, pero es que tuvimos relaciones sexuales en mi casa y no teníamos nada a la mano, fue de un momento para otro”.
Juliana planea continuar el próximo año sus estudios, posiblemente en el extranjero. “Aquí juzgan mucho a las chicas cuando eso pasa, pero a mí me parece algo que no es como para morir. Uno puede seguir estudiando y trabajar, será más difícil, claro, pero no imposible”.
¿Cómo ha cambiado la vida de Juliana después de tener al bebé?
“Mi vida durante estos dos años ha sido cambiar pañales, trasnochar, dejar de salir y obviamente, de rumbear. El papá del niño me da el dinero de la alimentación y de sus necesidades y mis papás también me ayudan”, explica.
A pesar de que no le parece que su vida se haya destruido al tener a su bebé, sí reconoce que podría haber sido diferente. “Podría haber estudiado más y ahora ya estaría a punto de terminar mi bachillerato. Sé que fue un error, pero estoy trabajando duro para retomar mi vida”, puntualiza.
Al lado de Juliana está su mamá, uno de sus principales pilares. “Me sorprendió mucho cuando Juliana me contó que estaba embarazada, pero somos creyentes y aceptamos la vida tal como viene. Ojalá los jóvenes no tuvieran relaciones sexuales tan rápido y tuvieran más presente lo que puede pasar”.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, Ends 2010, de Profamilia, el 16 por ciento de las adolescentes de Santander (entre 15 y 19 años) ya es madre o está embarazada de su primer hijo.
Profamilia constató por medio de la encuesta que la edad promedio de la primera relación sexual de las mujeres en Santander es 18.2 años, y la del nacimiento del primer hijo es 21.4 años.
Pero si los jóvenes conocen los métodos anticonceptivos y a pesar de todas las campañas educativas, ¿por qué continúan los embarazos en adolescentes?
Estela Rodríguez, orientadora familiar, explica que “los embarazos en adolecentes se han convertido en una problemática que se ve en todas los estratos sociales. Esto se presenta cuando la educación no se está generando de manera adecuada, falta más educación sexual en los colegios, que los docentes se muestren a sus alumnos como un amigo en el que pueden confiar y les ayuden a solucionar sus dudas”.
La experta también señala que falta mayor apoyo también por parte de los padres, que ellos les dediquen más tiempo y no solucionen sus dudas con sus amigos o en las calles.
Camilo Cifuentes revela que “las jóvenes siguen quedando embarazadas en la adolescencia porque quieren este estilo de vida: no quieren estudiar, quieren entrar pronto a la vida del adulto de depender de un chico y de sostener un hijo”.
Factores que pueden contribuir al inicio temprano de la vida sexual
* Desconocimiento de lo que es ésta y por ende desinterés en llevar una vida sexual adecuada.
* La libertad extrema.
* Fiestas o sitios donde no hay control.
* Consumo de sustancias como el alcohol o las drogas que impiden en algún momento el control de la voluntad.
Métodos anticonceptivos
La Asociación Probienestar de la Familia Colombiana, Profamilia, ha incluido diversos métodos de planificación familiar.
• Anillo vaginal: Método anticonceptivo en forma de anillo, elaborado en un plástico especial, flexible y transparente, que la mujer se pone o introduce dentro de la vagina una vez al mes y lo deja durante tres semanas para prevenir embarazos. Este anillo contiene hormonas anticonceptivas (progestágeno, estrógeno) que se van liberando a diario y su mecanismo de acción es similar al de las píldoras, impiden la ovulación y modifican el moco cervical de la mujer para hacerlo impenetrable por los espermatozoides.
El anillo vaginal, es muy efectivo, ofrece una efectividad del 98 por ciento.
• Implante Subdérmico: es un método anticonceptivo temporal hormonal que se compone de una o dos barritas de Silastic, las cuales se implantan debajo la piel en la parte interna del brazo. Este método reversible tiene hasta un 98.5% de eficacia.
• Diafragma: es una pequeña coca de caucho que se coloca, antes de la relación sexual, en el fondo de la vagina para tapar la entrada del cuello del útero. El diafragma se usa con una crema espermaticida y debe ser retirado ocho horas después de la relación. No deben hacerse duchas vaginales durante este tiempo para que la sustancia que contiene la crema pueda surtir efecto.
• Condón femenino: es una funda de caucho suave que cubre el interior de la vagina y la entrada del cuello del útero. Se puede colocar desde unos minutos hasta varias horas antes de la relación sexual. No se debe reutilizar y debe consultar para aprender a utilizarlo correctamente. También está el condón masculino, ampliamente conocido.
• Óvulos: son sustancias que al colocarse al fondo de la vagina, antes de la relación sexual, pueden matar o inmovilizar a los espermatozoides. Si decide usar uno de estos métodos anticonceptivos, lea muy bien las instrucciones del empaque para saber cuánto tiempo antes de la relación sexual debe colocárselo. Recuerde que son más efectivos si, al mismo tiempo, su pareja usa condón.
• Píldora: es un anticonceptivo oral en forma de píldora que debe ser tomado diariamente, a la misma hora, sin importar si se produce o no una relación sexual.
• Inyección: hay dos clases de anticonceptivos inyectables: uno que se aplica mensualmente y otro cada tres meses. En ambos casos, la primera inyección se aplica durante los primeros cinco días de la menstruación y las siguientes inyecciones se aplican exactamente al mes o a los tres meses, según la clase de inyectable elegido, haya o no sangrado menstrual.
Preguntas y respuestas
Hernán García Sarmiento
Especialista en Psicología Clínica
¿Qué consecuencias para el desarrollo da comenzar la vida sexual a temprana edad?
“Las implicaciones de una sexualidad a temprana edad están relacionadas con las características personales de cada uno. Es decir, una relación sexual temprana en un individuo puede desencadenar un embarazo, una crisis familiar, un suicidio, una pérdida del rol estudiantil, pero también puede no desencadenar absolutamente nada y por el contrario generar estados de bienestar y felicidad a los sujetos comprometidos”.
Esa primera experiencia sexual ¿es importante? ¿Marcará la sexualidad en adelante? ¿Por qué?
“Sí, la primera experiencia sexual, independientemente de la edad en que se viva, es de suma importancia, marca la historia de la persona como todos los eventos de la ‘primera vez’: la primera comunión, la primera menstruación, el primer día de colegio, el primer beso, la primera visita al mar, el primer vuelo en avión. Todas ellas son circunstancias que se recuerdan de manera especial y con mayor o menor acento de acuerdo con las emociones y demás circunstancias agradables o desagradables que las hayan rodeado”.
Padres… ¿Cómo deben reaccionar al enterarse que sus hijos adolescentes tienen una vida sexual activa?
“La acción de los padres no debe ser de persecución y desconfianza. La comunicación y la confianza son la base de la relación en la familia; normas y valores son el marco de la educación”.
¿Qué decirles a los jóvenes respecto al inicio de una vida sexual temprana?
“No sólo hay que hablar con los hijos sobre la sexualidad cuando son jóvenes, sino desde la niñez, de tal manera que cuando se aborde el tema de la vida sexual temprana ya existan conocimientos básicos, reconocimiento de emociones y sensaciones, confianza, y en general, un contexto que garantice alto grado de receptividad y comprensión”.
LA VOZ DEL EXPERTO
Sexualidad temprana
Douglas Quintero Latorre
Médico siquiatra y sexólogo
La sexualidad es un aprendizaje. En la medida en que se adquiera mayor exploración, pero con madurez, la persona va a disfrutar mucho más.
Si los chicos o chicas empiezan a tener noviazgos muy pronto, si ese enlace se prolonga por mucho tiempo, van a haber más posibilidades de que se permita este encuentro sexual entre los adolescentes.
Entonces, la invitación para los jóvenes es a que asuman su vida sin comprometerse emocionalmente a tan corta edad. Vivan la vida, tengan amigos pero no se ‘amarren’.
Ahora, el llamado también es a que asuman una sexualidad madura, es decir, aquella que se disfruta sin sentimiento ni compromiso de sentirse mal y que, además, comparta valores.















