Llego el momento de la graduación: la tristeza, nostalgia, emoción y temor por lo que se viene son algunas de las sensaciones que tal vez experimentarás. Pero ve con calma, este es un paso importante en tu vida y merece ser bien pensado.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Sí, es verdad, estás ocupado u ocupada buscando el vestido o el traje del prom. Estás en disputas constantes con tus padres para que la fiesta salga de maravilla. Estás convencido o convencida de que tu pareja de graduación tiene que verse y hacerte sentir de maravilla… pero, más allá de todo esto… el grado de secundaria que estás a punto de vivir –o que ya viviste, pero de seguro aún no te bajas de la nube- es un paso muy grande e importante en tu vida: es el cierre de un ciclo y el comienzo de tu destino.
A partir de ahora te enfrentarás a las decisiones más importantes de tu vida: elegir una profesión, escoger el lugar donde la cursarás y sentarte a hablar contigo mismo acerca de si eso es lo que realmente quieres. Puede que en la universidad te encuentres con algunos de tus amigos de la secundaria, que tal vez estudiaron contigo desde primaria, pero así mismo conocerás gente nueva y de todo tipo, la sensación de que estás en familia pasará a un segundo plano porque ahora tu rendimiento académico será lo principal. La universidad exige todo de ti, así que el ciclo de tu formación como ser humano, ha llegado a una cumbre básica.
“Es momento de que los jóvenes se hagan estas preguntas: ¿cómo voy a afrontar la universidad? ¿Estoy preparado como ser humano para hacerlo? ¿Cómo voy a manejar la presión de grupo y cuáles serán mis estrategias para mantenerme firme en el rendimiento académico?”, explica Luis Vega, psicólogo egresado de la Universidad de La Sabana y experto en orientación vocacional.
Sí, son preguntas fuertes y no hay más palabras que puedan decirte que puedes asumirlas de manera relajada. Claro, no se trata de que ahora entres en pánico, pero este es uno de esos momentos en los que es necesario encontrarte contigo mismo.
¡Felicidades por tu grado! disfruta las vacaciones y… ¡listo para un nuevo comienzo!
Juan Carlos Abaunza
Psicólogo
¿Cómo asumir el final del ciclo escolar de secundaria?
“Hacerlo solo es difícil. Hay que contar con los padres, hablar del tema, expresar las dudas y temores por lo que se viene y qué cosas positivas del paso por la secundaria valdría la pena mantener. Es cierto que ahora las vacaciones son un descanso, pero estas vacaciones no son como las anteriores porque hay necesidad de tomar decisiones que significarán mucho para la vida”.
¿Cuál es la decisión más importante? ¿Escoger bien la carrera o la universidad?
“Ambas son importantes porque tanto la carrera, como la universidad donde se vaya a cursar dicha carrera son fundamentales para el desarrollo y desempeño de esta y también para la forma en que se sienta el estudiante con ella. Una buena carrera cursada en una universidad con un currículo poco exitoso puede marcar una devaluación en los conocimientos adquiridos y en las habilidades para desarrollarla en el campo laboral. Y al contrario también: una carrera que no guste –que no es lo mismo que tener poca salida-, aunque en una buena universidad, no servirá de nada porque no existe lo más importante y es muy fácil terminar enfrentado a la deserción”.
¿Es más importante elegir la vocación?
“Sí, eso es fundamental. Una vez elegida la vocación deseada, la universidad y la carrera terminan cediendo ante un alumno brillante y talentoso. Una buena universidad y un estudiante aplicado pueden determinar una carrera exitosa, aunque esta misma parece que no tenga mucha salida en el ámbito laboral. Es preferible escoger lo que se ama y perfeccionar las habilidades para ser realmente exitoso. Es algo que invito a los padres a reflexionar”.
¿Y la forma como se asume la vida universitaria también influye?
“Por supuesto. Esta es otra reflexión muy buena tanto para los padres como para los chicos y chicas: ¿estás preparado para asumir la vida en la universidad? ¿La presión de grupo, la competencia, la individualidad y la exigencia del entorno? La familia debe estar consiente si el chico o chica puede o no puede hacerlo porque puede ser una persona brillante, pero no estar listo para enfrentar tantos retos y eso puede incluso llevar al fracaso y al abandono de metas. Vale la pena hablar de eso antes de tomar la decisión de aplicar enseguida para la universidad”.

















