Las mascotas no tienen la capacidad de digerir y asimilar adecuadamente ciertos alimentos que habitualmente consume su amo.

Publicado por: Laura Rueda Villamizar
Para procesar los compuestos de cada alimento el cuerpo debe tener ciertas características, es por eso que no todas las personas son tolerantes a todos los alimentos.
Así mismo las mascotas no tienen la capacidad de digerir y asimilar adecuadamente ciertos alimentos que habitualmente consume su amo.
“El problema nace porque las personas piensan que pueden darle los mismos alimentos que ellos consumen a sus mascotas. Muchos alimentos que a nosotros no nos hacen daño son altamente perjudiciales para la salud de los perros y gatos. Por eso siempre al alimentar a la mascota debemos acudir al veterinario para saber qué y qué no darles”, asegura Carlos Cifuentes, veterinario de Pet Food Institute.
La responsabilidad de incluir a una mascota en la familia va de la mano de la prevención de enfermedades que se pueden evitar con una dieta adecuada.
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¿Cuáles son?
A continuación la médico veterinaria Andrea Acosta menciona algunos de los alimentos tóxicos para las mascotas, y explica las razones.
Ajo y cebolla: aunque no son alimentos que se dan enteros a las mascotas, sazonar las comidas con estos ingredientes puede ser peligroso ya que estos contienen tiosulfato, un componente que los animales no pueden digerir y que les puede provocar anemia o gastroenteritis.
Condimentos y sal: aumentar la cantidad de sal en el organismo de una mascota puede producirle problemas cardiacos, vómito, diarrea, temblor, alergia y aumento de la temperatura.
Huevo crudo: el alto contenido de grasa dificulta la digestión y afecta la absorción de Vitamina B. El consumo de la cáscara puede causar laceraciones internas.

Leche y derivados: aunque algunos animales pueden necesitarla en los primeros meses de vida, durante la adultez se vuelven intolerantes a la lactosa ya que no logran procesar el azúcar que estas contienen. El consumo de lactosa puede provocar exceso de gases, diarrea y deshidratación.
Carne cruda o cocida: la falta de cocción favorece la aparición de parásitos y bacterias que ataquen a su mascota.
Huesos y espinas: aunque es común el consumo de huesos y espinas, estos pueden provocar perforaciones en el sistema digestivo, asfixia e incluso la muerte.
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Grasa: el exceso de grasa en el organismo puede perjudicar el hígado y el páncreas de su mascota.
Aguacate: este alimento posee persina, una sustancia que genera decaimiento, vómito y diarrea. Por otra parte el consumo de la pepa de aguacate podría causar asfixia.
Coco: el coco tiene un nivel de potasio que las mascotas no toleran por lo que pueden descompensar a su perro o gato.
Frutas: las semillas de las frutas pueden generar una obstrucción intestinal o atragantamiento. Algunas de esas semillas incluso generan un efecto como el del cianuro.
Chocolate: la tebromina presente en el chocolate causa fallas hepáticas, neurológicas y cardíacas.
Cafeína: este compuesto provoca exceso de micción, jadeo, vómito, diarrea y sed.
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Frutos secos: el alto contenido de grasas de los frutos secos genera debilidad, vómito, diarrea, alergia y pancreatitis.
Dulces: el Xylitol esta presente en la mayoría de los dulces y causa insuficiencia hepática en los animales.
Alcohol: cualquier alimento o bebida que contenga alcohol puede deprimir su sistema nervioso central, generar acidez, mareos, alergias e incluso causar la muerte.













