Mascotas
Martes 16 de junio de 2026 - 09:45 AM

Los gatos no empeoran el asma infantil: el revelador estudio que rompe el mito

Una investigación a gran escala en Suecia con más de 30.000 niños demuestra que convivir con felinos no aumenta las crisis, la gravedad de la enfermedad ni altera la función pulmonar en los menores afectados.

Conviven con felinos pero sus pulmones reaccionan igual. Un estudio con 30.000 niños cambia las reglas del asma infantil.
Conviven con felinos pero sus pulmones reaccionan igual. Un estudio con 30.000 niños cambia las reglas del asma infantil.

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Publicado por: Redacción Salud

Para las familias con niños asmáticos, la decisión de tener o mantener un gato en el hogar ha sido históricamente un dilema cargado de temor. Sin embargo, la ciencia acaba de dar un vuelco a esta creencia popular.

Un completo estudio internacional liderado por investigadores del prestigioso Instituto Karolinska de Suecia, y publicado en la revista científica Frontiers in Allergy, demostró que compartir el hogar con felinos no empeora la situación clínica de los menores que padecen asma ni incrementa el riesgo de sufrir crisis respiratorias.

El asma infantil se posiciona como una de las enfermedades crónicas más comunes y una de las principales causas de hospitalización en el mundo, con una prevalencia global que la Red Mundial del Asma sitúa en el 9,1 % en niños y en el 11 % en adolescentes.

Hasta ahora, los reportes que vinculaban la caspa animal con el detonante directo de los ataques se basaban en experiencias anecdóticas o estudios muy reducidos. Además: El asma no viral afecta a más niños y adolescentes que viven en las ciudades

¿Hijos con asma y miedo a los gatos? La ciencia acaba de desmontar uno de los mayores mitos de la salud pediátrica.
¿Hijos con asma y miedo a los gatos? La ciencia acaba de desmontar uno de los mayores mitos de la salud pediátrica.

Evidencia médica basada en 30.000 pacientes sobre relación gatos y asma infantil

El equipo de científicos, encabezado por la doctora Resthie R. Putri, analizó una base de datos masiva y sin precedentes para arrojar luz sobre el tema.

Los investigadores hicieron un seguimiento de 24 meses (entre 2023 y 2024) a una cohorte nacional de 30.277 niños suecos de entre 4 y 17 años, todos ellos diagnosticados previamente con asma o alergias respiratorias. Tenga en cuenta: Así es como el estetoscopio asistido por Inteligencia Artificial está transformando la lucha contra el asma

Cruzando la información médica con el Registro Nacional de Gatos de Suecia (donde el 9,4% de los hogares analizados poseía al menos un felino), los resultados clínicos revelaron una igualdad estadística sorprendente.

Hay una fuerte relación entre los agentes contaminantes del aire específicos en niños que viven en comunidades urbanas empobrecidas y los ataques de asma no virales. Internet / VANGUARDIA
Hay una fuerte relación entre los agentes contaminantes del aire específicos en niños que viven en comunidades urbanas empobrecidas y los ataques de asma no virales. Internet / VANGUARDIA

En cuanto al asma moderada a grave, esta afectó al 9,6% de los niños que convivían con gatos, frente al 10,1% de los niños que no tenían felinos en casa.

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Y en lo que respecta a la crisis o brotes (exacerbación), se registraron en el 3,3 % de los menores expuestos a gatos y en el 3,5 % de los no expuestos. Se recomienda: Asma grave en Colombia: Señales de alerta y cómo controlar esta enfermedad

“Demostramos que los niños que conviven con un gato presentan una gravedad del asma, una exacerbación, un control de la enfermedad y una función pulmonar similares a los de los niños que no viven con gatos a corto plazo”, detalló la doctora Putri.

Un macroestudio científico revela que tener gato en casa no empeora el asma infantil ni provoca más visitas a urgencias.
Un macroestudio científico revela que tener gato en casa no empeora el asma infantil ni provoca más visitas a urgencias.

La espirometría confirma la salud pulmonar

Para dar mayor solidez al estudio, los autores evaluaron un subgrupo de 1.428 menores mediante espirometrías y pruebas avanzadas de control de vías respiratorias. Los exámenes médicos determinaron que no existen diferencias significativas en la capacidad ni en la función pulmonar entre los niños que duermen y viven bajo el mismo techo con un gato y aquellos que no. Le interesa: Los ataques de asma dañan las células epiteliales y favorecen la inflamación

Los expertos ensayan una explicación lógica para este fenómeno: la exposición a los alérgenos de los felinos es tan omnipresente en la sociedad moderna (en escuelas, parques y transporte público a través de la ropa) que el organismo de los niños interactúa con ellos de forma constante, tengan o no la mascota en su propia sala de estar.

Aunque los investigadores aclaran de forma ética que el estudio carecía de datos específicos sobre a qué alérgenos exactos estaba sensibilizado individualmente cada niño, estos hallazgos a gran escala traen un enorme alivio para la salud pública y abren la puerta a que miles de niños disfruten de los beneficios afectivos de una mascota sin descuidar su salud.

Las pruebas de espirometría realizadas a los menores expuestos a felinos no mostraron deterioros respiratorios en comparación con el grupo de control.
Las pruebas de espirometría realizadas a los menores expuestos a felinos no mostraron deterioros respiratorios en comparación con el grupo de control.

Publicado por: Redacción Salud

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