Magazín cultural
Viernes 31 de julio de 2026 - 03:35 PM

“Escribir no es inventar mundos, sino aprender a mirar este”: Emmanuel Marín y El arte de leer lo invisible

El autor Emmanuel Marín Buitrago presenta un libro que invita a detenerse, reflexionar y encontrar significado en aquello que suele pasar desapercibido.

El arte de leer lo invisible: la apuesta literaria de un joven que escribe desde las emociones.
El arte de leer lo invisible: la apuesta literaria de un joven que escribe desde las emociones.

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Publicado por: John Arias

A los 15 años, cuando muchos adolescentes apenas descubren sus primeras aficiones, Emmanuel Marín Buitrago ya ha encontrado una voz propia en la literatura. El joven autor, que vive en Bucaramanga desde los dos años, se convirtió el año pasado en ganador del Premio Internacional de Relato Corto Mánfer de la Llera, en Asturias (España), gracias a su cuento Aquello que no muere. Ahora da un nuevo paso en su camino literario con la publicación de El arte de leer lo invisible, editado por Bronce, sello perteneciente al Grupo Planeta.

Emmanuel será además uno de los autores más jóvenes que participarán en Ulibro, la Feria del Libro de Bucaramanga, donde presentará su obra el próximo 28 de agosto a las 11:00 de la mañana.

Su libro es una invitación a detenerse y observar aquello que suele pasar desapercibido. Las emociones, los silencios, los recuerdos, el tiempo y las preguntas que acompañan la vida son el centro de esta recopilación de relatos y poemas escritos a lo largo de varios años.

“El arte de leer lo invisible es un libro de reflexión que invita a mirar más allá de lo evidente. Habla de esas cosas que no se pueden ver con los ojos ni escuchar tan fácilmente, pero que influyen profundamente en nuestra vida”, explica Emmanuel.

Emociones, los silencios y los recuerdos

Las historias que componen el libro nacen de experiencias personales transformadas por la imaginación. Cada personaje, cada escena y cada reflexión guardan una parte de la vida del autor. “Muchas de las historias reflejan algo que me ha pasado. Encuentro una manera de poner eso en el texto a través de personajes que cuentan su propia historia y que, de alguna forma, reflejan también la mía”, señala.

Entre los relatos que integran el libro está El astrónomo de los nombres, un texto que explora el amor como una fuerza que trasciende lo visible; El niño de la caja de crayones, que habla sobre la igualdad, entendida como la capacidad de brindar a cada persona lo que necesita en su justa medida; y Aún puedes abrir los ojos, una reflexión sobre la paz y la búsqueda de señales que permitan construir un mundo más armonioso.

También aparece Aquello que no muere, el cuento con el que obtuvo reconocimiento internacional y que aborda el duelo a través de la historia de un personaje que enfrenta la pérdida de su madre para comprender el sentido de la permanencia.

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El premio en España marcó un antes y un después en su vida. Emmanuel llevaba escribiendo desde los ocho o nueve años, utilizando las palabras como una forma de comprender lo que sentía, pero aquel reconocimiento fortaleció su confianza.

“Ese premio fue el punto de nacimiento de la confianza que tengo en mí cuando escribo. Ya usaba la escritura para expresarme, pero a partir de ahí empecé a verla también como una manera de llegar a otras personas”, afirma.

El autor Emmanuel Marín Buitrago presenta un libro que invita a detenerse, reflexionar y encontrar significado en aquello que suele pasar desapercibido.
El autor Emmanuel Marín Buitrago presenta un libro que invita a detenerse, reflexionar y encontrar significado en aquello que suele pasar desapercibido.

Escribir desde la propia voz

El joven escritor encontró en la literatura un camino propio, alejado de las imitaciones. Aunque admira a autores como Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa, insiste en que la clave está en encontrar una voz auténtica.

“A los jóvenes les diría que tengan confianza en sí mismos. Muchas veces queremos sonar como escritores muy experimentados, pero en realidad hay que encontrar la propia voz. Yo hablo por Emmanuel; no hablo como otros escritores”.

Su proceso creativo tampoco comienza con un capítulo o una estructura definida, sino con preguntas, imágenes o emociones que poco a poco se conectan hasta convertirse en historias. “Yo empiezo con algo que me inquieta. Luego aparecen pequeñas piezas que comienzan a unirse y ahí nace el libro”, cuenta.

El camino hacia la publicación tampoco fue sencillo. Después de tocar varias puertas y de enfrentar momentos en los que parecía que el proyecto no se haría realidad, Emmanuel encontró en el Grupo Planeta un aliado para convertir su sueño en un libro.

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“Ellos creyeron en mi historia, entendieron lo que quería contar y me acompañaron en todo el proceso: la edición, la corrección de estilo y el diseño de la portada. Todo eso me hizo sentir que mi historia era importante y que podía llegar a más personas”, dice.

Aunque nació en Bogotá, Emmanuel se siente profundamente ligado a Bucaramanga y Santander, lugares donde ha crecido y construido su identidad. Desde allí, con apenas 15 años, ya comienza a abrirse espacio en el mundo de las letras.

Y quizá su mayor lección sobre la literatura esté resumida en una frase que define su manera de entender el oficio de escribir: “Escribir no es inventar mundos; es más bien aprender a mirar este con suficiente atención”.

Publicado por: John Arias

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