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Sábado 01 de agosto de 2026 - 08:21 AM

¿Es Barrancabermeja un peladero?

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Hay ciudades que tienen todo para convertirse en motores del desarrollo y, aun así, siguen esperando la oportunidad de despegar. Barrancabermeja es una de ellas.

El comentario del empresario Mario Hernández, al calificarla como un “peladero”, desató una comprensible indignación. Sin embargo, más que llevarlo a la hoguera digital, conviene aprovechar la controversia para hacernos una pregunta incómoda: ¿por qué una ciudad con semejante potencial aún no ocupa el lugar que merece en Colombia?

Hace más de un siglo, en Barrancabermeja nació la industria petrolera nacional. Esa historia dejó enormes beneficios para el país, pero también una economía excesivamente dependiente del petróleo, violencia y profundas dificultades sociales que todavía persisten. Hoy, cuando el mundo avanza hacia una economía más diversificada, la ciudad necesita escribir un nuevo capítulo.

Y las condiciones para hacerlo existen.

Ubicada en el corazón de Colombia, sobre el río Magdalena, Barrancabermeja cuenta con una posición geográfica privilegiada. Tiene conexión férrea, una vía nacional que muy pronto estará completamente en doble calzada, la Troncal del Magdalena Medio, antes Ruta del Sol, y un enorme potencial portuario. A ello se suma la reactivación de Puerto Voluntad, antiguo Impala, que será conectado con el tren de la Línea Férrea Central (La Dorada–Chiriguaná) gracias a inversiones del sector privado, así como el avance de una zona franca que debió existir desde hace muchos años.

Por eso fue tan importante la sesión conjunta en el Puerto Petrolero de las juntas directivas de ProBarrancabermeja y ProSantander. Más allá de los discursos, marcó el inicio de una visión compartida: reconciliar a Barrancabermeja con Bucaramanga y entender que el desarrollo del Magdalena Medio no compite con Santander; lo fortalece. Una Barrancabermeja más próspera significa un Santander más competitivo y una Colombia con mejores oportunidades logísticas. Propósito claramente consecuente con la Visión 2050.

El nuevo gobierno nacional tiene una oportunidad histórica para convertir todo esto en realidad. Recuperar la navegabilidad del río Magdalena entre Barrancabermeja y Pinillos, mediante las obras de encauzamiento y un modelo de concesión que garantice su ejecución, sería una decisión transformadora. Cormagdalena, presidida por el presidente de la República, debe asumir ese liderazgo.

Barrancabermeja no necesita lástima ni debates pasajeros. Necesita inversiones, decisiones y una apuesta nacional que esté a la altura de su potencial. Tiene todo para transformarse en uno de los grandes nodos logísticos del país. Lograrlo dependerá del compromiso de sus ciudadanos, de sus dirigentes, del sector privado y del Gobierno nacional.

Porque la verdadera discusión no es cómo vemos hoy a Barrancabermeja, sino cómo vamos a construir la ciudad que siempre debió ser.

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