Con una propuesta que fusiona raíces andinas, rock y folk, las canciones de Henry o Nicolás son confesiones de vida y resistencia. Disponible desde el 27 de febrero en todas las plataformas digitales.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
Las montañas guardan voces, secretos y sonidos que han aprendido a resistir el tiempo. En la Cordillera de Los Andes nació una de esas voces, cruda, con el pulso de quien ha sentido la música en la piel. Henry o Nicolás, antes tambor, ahora viento, ha transitado desde la energía frenética de la batería en Velandia y La Tigra hasta el filo de su voz en Las Avispas Africanas. Ahora, descalzo de pretensiones, se entrega a su proyecto más personal, donde la guitarra se vuelve tambor y las canciones son un diario de batalla. Lea también: Festival de Periodismo y Cine Juvenil: voces que transforman realidades a través del cine y el sonido
La suya es la voz de un humano común, sin adornos ni artificios. Canta lo que duele, lo que persiste, lo que se quiebra y se vuelve a armar. Su música es una conversación entre susurros y tormentas, un espacio donde la necedad de la existencia se vuelve poema y la belleza de intentarlo otra vez se celebra en acordes.
“Este proyecto es un viaje íntimo, una catarsis musical donde las canciones son el reflejo de mis propias experiencias y las de muchos otros”, dice Henry o Nicolás. “No hay pretensiones, solo la necesidad de compartir estas historias que, aunque personales, son universales”.

El renacer de las 10:00 a.m.
En su propuesta conviven las raíces andinas, la rebeldía del rock, la nostalgia del folk y el instinto de quien ha descubierto que la guitarra puede ser un tambor. Henry o Nicolás golpea las cuerdas como quien sacude un alma dormida, como quien convoca a la tormenta y la calma en el mismo acorde. Lea también: Festival Nacional de Música Colombiana 2025: programación, artistas y eventos imperdibles
Sus letras no son ornamento, son confesión. Con cada verso, abre una grieta en el alma, invita a detenerse en lo simple y lo complejo, en lo absurdo y lo esencial. Es una música que no se escucha solo con los oídos, sino con el peso de las memorias y las preguntas sin respuesta.
Desde el 27 de febrero, a las 10:00 a.m., la misma hora en que nació y en la que ahora se reinventa, Henry o Nicolás presenta Hacia otro intento, su primer EP como cantautor. Disponible en todas las plataformas digitales, esta obra es su renacer musical, un nuevo umbral donde se encuentra con su propia historia. Los videos de las grabaciones ya resuenan en YouTube, como testigos de un proceso que no busca el aplauso, sino la honestidad de un camino trazado con cicatrices y melodías.
En cada canción, en cada acorde percutido como un llamado a despertar, queda la certeza de que la música no es solo un refugio: también es un grito, una pregunta y una respuesta. Henry o Nicolás no busca adornar la verdad, sino tocarla con los dedos y devolverla convertida en eco.















