El dolor es un proceso inflamatorio del sistema nervioso y hay unas sustancias químicas, unos neurotransmisores que generan inflamación en ciertas estructuras y éstas son percibidas por el sistema que coordina el dolor como estímulos dolorosos. Es un estado donde el cerebro está predispuesto a sentir dolor y además, existen unos medicamentos que lo agudizan.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Pero más que el medicamento en sí, es el abuso de estos analgésicos, varios de ellos de venta libre. Este abuso, irónicamente, produce más dolor.
Lo que sucede en el cerebro con el abuso de analgésicos es que cuando hay dolor se inicia un proceso de sensibilización. Nuestro cerebro se vuelve más vulnerable a ciertos estímulos que antes no se percibían como dolorosos.
Es un proceso crónico que requiere meses e incluso años, hasta que el paciente finalmente se encuentra en un estado de dolor permanente en el que el cerebro reacciona a estímulos simples.
Es así como los analgésicos tomados de forma poco adecuada y sin seguir las recomendaciones médicas, pueden culminar en una cefalea o fuerte dolor de cabeza. Además, también pueden producir una adicción que puede llevar a la muerte.
El 7 de febrero de este año se reveló un estudio en Estados Unidos que determinaba que la muerte por abuso de analgésicos ascendía a la cifra de 15 mil por año.
Un informe de la Fort Wayne, periódico estadounidense, reveló que el abuso de analgésicos a base de opiáceos como Oxycontín, Vicodín, y Opana podrían degenerar en una adicción a la heroína.
Autoridades sanitarias explicaron en el informe que los analgésicos opiáceos de receta médica son químicamente similares a la heroína y son de más fácil acceso.
Recomendaciones para el consumo de analgésicos
1 Medicamentos como el paracetamol, el ibuprofeno o la aspirina no requieren de receta médica y pueden tomarse sin problemas mientras se respeten las indicaciones y no se exceda de una dosis de 1200 gramos por día. En el caso de que se necesite tomar una dosis mayor es necesaria una receta médica.
2 Tome suficiente agua cuando esté consumiendo analgésicos prolongados, por ejemplo, para el dolor de espalda, ya que le facilitará la eliminación renal. Al menos que el médico le haya restringido la toma de líquidos, es importante que los ingiera con suficiente agua.
3 No tome analgésicos durante más de una semana de forma permanente. Si el dolor persiste, lo mejor es consultar al médico.
4 Una dosis superior a la recomendada o un consumo durante un período demasiado extenso puede provocar efectos negativos para el corazón, los riñones y el sistema nervioso, entre otros. Por otro lado, algunas personas pueden sufrir una reacción alérgica durante el consumo de estos fármacos. En esos casos debemos acudir al médico lo antes posible.
Voz de experto
CARLOS QUINTERO
Neurólogo. Asociación Colombiana de Neurología
¿Cómo saber que duele la cabeza por abuso de analgésicos?
“Se tienen que cumplir unos criterios muy específicos: que sea una cefalea crónica, de más de 15 días, que sea frecuente durante los últimos tres meses como mínimo y que esté relacionada directamente con la excesiva ingesta de analgésicos”.
¿Cómo empieza ese dolor de cabeza?
“Comienza con una migraña clásica o cefalea por tensión, pero con el transcurso del tiempo empiezan a tomar medicamentos para el dolor y este no pasa, y entran en un círculo vicioso. El efecto del medicamento comienza a ser menor con cada toma y entonces las personas empiezan tomar más, lo que produce una especie de rebote a la falta de medicamento, entonces entran en ese círculo y el dolor de cabeza se intensifica. Las personas no lo notan, por lo tanto es imprescindible el diagnóstico del neurólogo”.
¿Por qué pasa eso?
“Hay ciertos medicamentos que favorecen esa situación. Se exceden las cantidades normales que uno debería tomar y se puede generar dependencia, sobre todo en el caso de medicamentos que tienen opiáceos, lo cual genera otros efectos secundarios. También tiene que ver con la personalidad: obsesivos y personas con conductas compulsivas. La cefalea por abuso se ha clasificado dependiendo del tipo de analgésicos: están los derivados de la ‘ergotamina’, que contienen ‘ergoto’. Lo mejor sería evitar y tener cuidado con los derivados de los triptanes y el uso repetitivo de los opiáceos como el tramadol, y la codeína. No es que el medicamento sea malo en sí, es el abuso”.
¿Qué recomendaciones se les pueden hacer a los pacientes?
“El principal problema es que los pacientes depositan el tratamiento en los medicamentos, pero el dolor implica varios factores desde lo personal, emotivo, familiar, económico, problemas con los hijos, frustración, depresión y esto predispone a las personas. También las jornadas laborales muy extensas y, además de eso, las tareas que hay que cumplir en el hogar. Son personas que nunca tienen periodos de relajación, que deberían ser diarios. Hacer yoga, pilates, actividades lúdicas que permiten a la persona encontrar tranquilidad y no irse a la cama tensionados. Las personas que realizan ejercicio, duermen adecuadamente y tienen un estilo de vida saludable, tienen mucho menos dolores de cabeza”.















