El Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer Infantil, se celebra todos los años el 15 de febrero para sensibilizar sobre la importancia de realizar un diagnóstico temprano y un tratamiento inmediato de esta enfermedad.

Publicado por: Resumen Agencias
El cáncer es una enfermedad curable, la detección temprana, el diagnóstico oportuno y el correcto manejo de la misma pueden mejorar el pronóstico del niño y aumentar las posibilidades de cura.
Hoy, en el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil, es importante insistir en la detección temprana y atención oportuna de los cánceres de la infancia y la adolescencia, que son raros y los síntomas precoces podrían verse como bultos, moretones e infecciones comunes.
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Dependiendo de dónde se agrupen las células de cáncer en el cuerpo, un niño con cáncer exhibirá algunos síntomas que suelen empeorar con el tiempo.

Síntomas preocupantes
A continuación, estos son los posibles síntomas relacionados con el cáncer, que ameritan una consulta con un médico:
1. Fiebre, perdida de peso y apetito, palidez, fatiga, sangrados o moretones de fácil aparición, persistentes e inexplicables.
2. Bultos en abdomen, pelvis, cuello y cabeza, extremidades, testículos, ganglios.
3. Dolor en huesos, articulaciones, espalda y fracturas fáciles.
4. Manchita blanca en el ojo, estrabismo, ceguera o pérdida de visión, protuberancia del globo ocular.
5. Signos neurológicos como cambios de conducta, trastornos de equilibrio, marcha, dolor de cabeza, agrandamiento de la cabeza.
6. Vómitos por la mañana, estados febriles recurrentes no relacionados con infecciones.
También hay que consultar cuando el niño pierde el interés en las cosas habituales que venía haciendo o inexplicablemente comienza a decaer su rendimiento escolar.

¿Cuáles son las causas?
¿Qué hacer si su hijo tiene algunos de estos síntomas?
Si su hijo tiene una combinación de estos síntomas, o cualquier síntoma que no desaparece y pareciera empeorar, póngase en contacto con su pediatra para que realice una evaluación exhaustiva. Dependiendo de los hallazgos del médico, quizás sea útil hacer análisis de sangre o estudios de imagen. Su pediatra podrá, además, referirlo a un hematólogo oncólogo pediátrico para hacer análisis y, posiblemente, diagnosticar un cáncer.
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En ese orden de ideas, que los controles periódicos con el pediatra ayudan a que su hijo se mantenga sano. También ayudan a asegurarse de que se evalúen y traten pronto todos los síntomas sospechosos de cáncer infantil. No dude en hablar con el pediatra sobre cualquier síntoma que tenga su hijo que continúe o empeore.

















