Donar órganos, tejidos y células permite que haya trasplantes y, por tanto, salvar o mejorar la calidad de vida de muchos pacientes.

Publicado por: Redacción Salud
Cada día, miles de personas aferran sus esperanzas de vida a una larga lista de espera. Tras recibir el diagnóstico de que alguno de sus órganos ha dejado de funcionar, ingresan a la lista que podría devolverles una vida digna y funcional, una en la que las esperanzas disminuyen a una única opción: ser el siguiente paciente en recibir una donación de órganos.
La médica especialista en Cuidado Intensivo; coordinadora operativa de transplante del Instituto Nacional de Salud y coordinadora médica Cuidado Intensivo del HUS (Hospital Universitario de Santander), Dafna I. García Gómez, explica que la donación de órganos es un procedimiento en el cual una persona, en vida o después de su fallecimiento, autoriza la extracción de sus órganos y tejidos saludables con fines terapéuticos. Para así mejorar la calidad de vida de los pacientes que los reciben, incluso, llegando a salvar hasta 55 vidas con su donación. Lea también: ¿Sabe si podría estar en riesgo? ACV: La amenaza silenciosa que podría cambiar su vida en segundos
“Sin donantes no hay trasplantes. No hay otra forma de mejorar la calidad de vida en pacientes con fallo terminal que con un órgano trasplantado. Y esto nos debe hacer reflexionar sobre la importancia de continuar sirviendo a la sociedad aún después de nuestro fallecimiento. Recordemos que juntos hacemos más y nuestro mayor acto de amor será servir de la mejor manera a quien necesita una esperanza de vida”, expresa la médica especialista en Cuidado Intensivo, García Gómez.
¿Cómo podemos salvar vidas?


La donación es un acto voluntario, solidario, desinteresado y altruista ya que no genera ningún tipo de retribución. El acto más bondadoso del ser humano.















