La expectativa de vida aumentó en Colombia según diversos estudios que se han publicado en los últimos cuatro años hechos tanto por el Dane, como por fondos de pensiones privados.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Aunque la cifra no parezca significativa –de vivir un promedio de 72 años en 2005 se pasaría a 76 en el 2020-, sí implica un aumento de la población adulta mayor, es decir, cada vez más personas en el país serán ancianas y, lo más preocupante, sufrirán cada vez más enfermedades que afectan su calidad de vida, entre ellas diabetes y patologías arteriales, venosas y arteriovenosas.
Éstas últimas solían tratarse mediante una cirugía abierta que aunque obtenía buenos resultados, significaba en ocasiones un detrimento en la salud posterior de los pacientes, sobre todo los mayores.
“La pregunta era si los pacientes después de que los operábamos regresaban a su vida normal o si los retornábamos a su vida en buenas condiciones. A veces no era así, a veces los devolvíamos en condiciones que les cambiaban completamente la vida”, explica Juan Guillermo Barrera Carvajal, Jefe de Cirugía Vascular y Endovascular de la Fundación Cardiovascular de Colombia.
Las proyecciones clínicas señalan que las personas que estarán enfermas entre 70 y 80 años aumentará y sufrirán patologías como la cardiaca, renal, neumopatía, limitaciones para la deambulación, problemas articulares, de cadera, rodilla, entre otros.
La situación se agrava porque muchos de los pacientes ya habrían sido operados antes de tratárseles, lo cual quiere decir que sus abdómenes han sido sometidos a cirugía gástrica, de colon o vesícula, por mencionar algunos, lo que dificulta hacer una cirugía, ya que se trataría de un “abdomen hostil”.
Afortunadamente, el desarrollo de la cirugía endovascular ha tenido un progreso significativo en los últimos 20 años y como resultado se realiza ahora un tratamiento menos invasivo y la recuperación post operatoria del paciente ha sido más satisfactoria.
Salvar el pie diabético
Otro avance en el campo de la cirugía endovascular se ha dado en el tratamiento de las patologías de las piernas y de los miembros inferiores, entre ellas, la diabetes y las enfermedades arterioescleróticas.
La costumbre en el país deja en una de las últimas posiciones el cuidado de los pies: caminar descalzo, no cortarse las uñas u ocuparse de las pequeñas lesiones podrían significar la pérdida de las extremidades inferiores si se trata de una persona con problemas de azúcar.
En el caso del pie del diabético, el tratamiento más común es amputar, porque en primera instancia es más económico para el sistema de salud, pero, a su vez, es más costoso para el paciente en términos de su calidad de vida y su recuperación posterior a la cirugía. La dificultad en conseguir una prótesis y la falta de espacios adecuados para el tránsito de una persona con discapacidad hacen muy compleja la reinserción de una persona amputada a la sociedad y más si es un adulto mayor.
“A veces nuestro sistema de salud nos dice por qué no lo amputa, que es más barato. El paciente se puede ir al día siguiente a su casa, en cambio si hay que salvar la pierna puede estar 20 días hospitalizado y demanda procedimiento, tecnología, hay que hacer cateterismo, hay que usar balones especiales”, señala Barrera.
Sin embargo, salvar la extremidad es el tratamiento al que apuntan los cirujanos vasculares y endovasculares tanto del país, como de la Fundación Cardiovascular.
Enfermedades se pueden tratar con cirugía endovascular
En patología arterial:
Tratamiento de elección en Aneurisma de Aorta Abdominal con o sin compromiso de arterias viscerales, roto o electivo.
Tratamiento de elección en el Síndrome Agudo de la Aorta Torácica (Aneurisma de aorta torácica, Disección de la Aorta torácica descendente, úlcera penetrada de aorta)
Tratamiento de elección en trauma con transección traumática de aorta torácica.
Estenosis u oclusión de arterias periféricas intrabdominales o infrainguinales susceptibles de angioplastia con o sin colocación de stent.
En patología venosa:
-Tratamiento de estenosis y /o oclusión de venas principales intratorácicas post catéteres, con angioplastia y stent.
-Tratamiento de insuficiencia venosa superficial, enfermedad varicosa con radiofrecuencia o láser (procedimiento guiado por ultrasonido sin medio de contraste ni irradiación).
En patología Arteriovenosa:
Cierre de fístula arteriovenosa traumática o generada para diálisis.
Salvar el Pie Diabético
Juan Guillermo Barrera Carvajal
MD, FACS, FSVS. Jefe Cirugía Vascular y Endovascular - Fundación Cardiovascular de Colombia
¿Cómo se realiza una cirugía para salvar el pie diabético?
“Hoy disponemos de muchos procedimientos y recursos para destapar y abrir las arterias que cuando se ocluyen o tapan ponen en riesgo la perdida de una pierna un pie o toda una extremidad. Esos procedimientos van desde angioplastia con balón: balones milimétricos largos -hasta de 20 cm- impregnados de medicamentos que se liberan y hacen que las arterias permanezcan abiertas por meses y años. Hacemos la misma angioplastia con balones de dilatación, pero colocamos unas mallas – stents- que hacen que las arterias permanezcan abiertas en el caso de obstrucciones muy cortas.
Hoy tenemos indicaciones muy claras: estas enfermedades arterioscleróticas no vienen solas, comprometen o están presentes en muchos segmentos de una misma pierna, entonces se imponen los mejores resultados con procedimientos mixtos o híbridos de cirugía abierta y angioplastia con balón medicado o con stent en otros segmentos y se obtienen mejores resultados a largo plazo.
Estos procedimientos sobre las arterias son una parte del tratamiento en donde se requiere la no realización de cirugías en los dedos. La idea es disminuir al máximo las amputaciones”.
¿Cuáles son los riegos y cuáles los beneficios?
“El riesgo es no lograr la meta de evitar la amputación. La limitación son las enfermedades adicionales que tenga el paciente a su problema de la extremidad o del pie. El Problema más grande son las patologías de pulmón, riñón, corazón, que acompañan las obstrucciones de las arterias de las piernas y se requiere de un gran esfuerzo para realizar todos los procedimientos necesarios para salvar una pierna sin que estos afecten sus otros órganos”.
¿Qué viene después de la cirugía? ¿Cómo se recupera el paciente?
“Después de una lucha en contra de la amputación viene el reacondicionamiento, la recuperación de cirugías e intervenciones y la rehabilitación con los cuidados de todos sus factores de riesgo y de todas sus enfermedades. Siempre será mejor que soportar la amputación y la limitación de caminar con una sola pierna.
El paciente requiere de todo un cambio de vida para evitar que la historia se repita, estos males no viene solos, vienen con muchas complicaciones”.
Voz de experto
Camilo Espinel Ortiz
Cirujano Vascular Periférico. Fundación Cardiovascular de Colombia. Miembro activo Asovascular
¿Cuáles han sido los cambios más importantes en la realización de la cirugía vascular y endovascular que han significado un avance para esta área?
“Podríamos decir que la cirugía vascular periférica como tal, es una especialidad relativamente joven donde, anteriormente, otras especialidades como cirugía general y cardiovascular la englobaban. Esta independencia como especialidad ha permitido un avance importante en el desarrollo de técnicas quirúrgicas novedosas y un desarrollo acelerado en dispositivos, tanto para cirugía abierta como endovascular. En los últimos veinte años el cirujano vascular se transforma en un cirujano con capacidad de intervención a través de guías, catéteres y dispositivos endovasculares donde, sin la necesidad de un acceso abierto y en ocasiones con anestesia local se dilatan lesiones estenóticas, se franquean zonas de obstrucción arterial y se logra brindar tratamiento a pacientes de alto riesgo que eran descartados para procedimientos abiertos complejos. El cirujano vascular actualmente debe estar en capacidad de hacer diagnóstico a través de imágenes, realizar tratamiento endovascular y abierto de ser necesario”.
¿Cómo se realiza una cirugía endovascular?
“Una cirugía endovascular es un procedimiento que se realiza, idealmente, en una suite de cirugía endovascular, un híbrido entre sala de cirugía y de hemodinamia, navegando a través de los vasos, arterias o venas, en la mayoría de las veces con anestesia local, sin necesidad de incisiones en piel en casi todos los procedimientos, solo a través de una punción”.
¿Cuáles son los requisitos que debe cumplir un paciente para que se le realice una cirugía endovascular?
“Existen muchas opciones de tratamiento por vía endovascular para estenosis u oclusiones de arterias o venas periféricas, tratamiento de aneurismas de aorta torácica o abdominal y de arterias periféricas. Un paciente con adecuada función renal, en vista de que se utiliza medio de contraste potencialmente nefrotóxico en estos procedimientos; con navegabilidad, capacidad de paso de dispositivos a través de vasos hasta el acceso a la lesión y anatómicamente tratables con dispositivos, son candidatos para tratamiento endovascular”.
¿Cuáles son los riesgos?
“El hecho de realizar procedimientos endovasculares no reduce los riesgos en un procedimiento de aorta abdominal o torácica, debido a que potencialemente este procedimiento puede requerir una conversión a abierto, pero sí ha disminuído el tiempo de hospitalización en cuidado intensivo y piso, así como acelera la reincorporación de estos pacientes a su actividad previa.Los procedimientos endovasculares requieren uso de fluoroscopia, que genera algún grado de irradiación y uso de medio de contraste potencialmente nefrotóxico, especialmente en pacientes con deterioro previo en su función renal. De todos modos son procedimientos menos invasivos, que generan menor incapacidad o disconfort”.
Avances de la cirugía vascular y endovascular
1991:
Juan Carlos Parodi, especialista en cirugía vascular, empezó a realizar las primeras cirugías endovasculares sin necesidad de cirugía de aneurisma de la aorta abdominal. Al año siguiente se realizaron las primeras cirugías en Estados Unidos.
1998:
Se crea en la Fundación Cardiovascular, en Santander, el área de cirugía vascular y se empezaron a investigar los primeros procedimientos endovasculares apoyados en tecnología desarrollada en Brasil.
2004:
Aparecieron estudios de más de 10 años de seguimiento que demostraron los buenos resultados de la cirugía endovascular, equiparable a los obtenidos en la cirugía vascular abierta.














