Una multitud de simios irrumpió en la ciudad de Lopburi, Tailandia. Diferentes bandos de monos se enfrentaron en el centro turístico, dejando a residentes y visitantes atrapados en medio de un altercado violento.

Publicado por: M. B.
Las imágenes de la pelea, que se han difundido ampliamente en las redes sociales, muestran el enfrentamiento entre los monos que se extendían por toda la avenida, obligando a los peatones a buscar refugio. Incluso, los conductores tuvieron que detenerse para evitar accidentes.
Frente a la amenaza, las autoridades locales tuvieron que responder con prontitud empleando métodos no letales, como resorteras y dardos tranquilizantes. Según informes de medios locales, estas medidas lograron tranquilizar a los animales y restablecer la calma en la ciudad.
Según informes de medios tailandeses, el conflicto surgió debido a la rivalidad entre grupos territoriales de monos. Durante la batalla, el líder de uno de estos grupos, Ai Krao, fue neutralizado con un dardo sedante y posteriormente arrastrado hacia una jaula, lo que provocó la dispersión de las manadas y el cese de la confrontación.
REBELIÓN EN #TAILANDIA
— Radio-7 (@radio7com) March 29, 2024
Grupos rivales de monos asedian la ciudad turística de Lopburi Tailandia, llevando a la policía a usar dardos tranquilizantes.
La policía capturo al agresivo líder mono Ai Krao, a 145 km de Bangkok, en un intento de controlar la situación.
📽📝 Cortesía pic.twitter.com/W8KCdUfGxU
Lopburi, conocida por albergar numerosas manadas de monos que suelen residir en el templo Phra Prang Sam Yod, se enfrenta a desafíos constantes debido a la coexistencia con estos animales. Se estima que la población de simios en la ciudad podría superar los 3 mil ejemplares.
Además de los conflictos entre las diferentes manadas, los residentes también enfrentan daños materiales causados por los monos, como mordeduras en los neumáticos de los vehículos y molestias ocasionadas por sus deposiciones en establecimientos locales.
Según las autoridades, los monos están adaptándose rápidamente a las tácticas implementadas para su captura. Nathi Krutthaka, oficial de la Oficina de Conservación, comentó: “Tuvimos que esconder nuestras caras y ocultar las pistolas tranquilizantes para que los monos no las vieran”.














