La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, ubicada en el Ártico noruego, ha recibido una significativa adición de semillas de 23 bancos de genes de todo el mundo, reforzando su papel como respaldo ante futuras crisis climáticas y alimentarias.

Publicado por: Redacción Tendencias
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, ubicada en el Ártico, sigue consolidándose como un bastión de la biodiversidad y seguridad alimentaria mundial. En octubre de 2024, recibió más de 30,000 nuevas muestras de semillas enviadas por 23 bancos de genes de 21 países, fortaleciendo su misión de proteger la agricultura en caso de crisis. Este depósito incluye semillas de regiones afectadas por el cambio climático y conflictos, y refuerza el compromiso global con la preservación genética, asegurando la capacidad de la humanidad para adaptarse a desafíos futuros. Lea también: Científicos aseguran que “el fin del mundo” será en noviembre de 2026: esta es la razón
Entre los envíos destacados, India ha contribuido con semillas de mijo perla, sorgo y variedades de maní resistentes, algunas utilizadas en sistemas de agricultura que contribuyen a mejorar los suelos con nitrógeno, esenciales en zonas de climas semiáridos. Bolivia, en su primera donación, preserva en Svalbard semillas de maíz y frijol, tesoros agrícolas de comunidades indígenas que enfrentan sequías y heladas tempranas. Palestina y Sudán, en medio de conflictos, lograron enviar semillas de plantas que son vitales para la alimentación local. En Sudán, incluso, fue necesario usar transporte militar para enviar las semillas desde una región azotada por la guerra hasta Port Sudán.

El depósito incluye variedades únicas y subutilizadas, como el amaranto y el gombo, que el banco WorldVeg de Tanzania proporciona para apoyar la seguridad alimentaria en África, donde la diversidad de vegetales es limitada pero clave para combatir la malnutrición. Solo el 10% de las semillas conservadas en bancos genéticos representan especies de vegetales, lo que aumenta la relevancia de esta adición. Lea también: Stephen Hawking y su inquietante predicción sobre el fin del mundo
Operada en conjunto por el Ministerio de Agricultura de Noruega, Crop Trust y NordGen, la Bóveda Global de Semillas de Svalbard no solo actúa como una reserva en caso de emergencia, sino que es un símbolo de colaboración internacional. “En un mundo donde el cambio climático y los conflictos son amenazas crecientes para la seguridad alimentaria, esta instalación garantiza que la diversidad genética que necesitamos para adaptar nuestros sistemas alimentarios permanezca disponible para todos”, subrayó Geir Pollestad, Ministro de Agricultura de Noruega.
Este esfuerzo global no solo garantiza el resguardo de la agricultura de hoy, sino que también permite pensar en un futuro donde la biodiversidad, preservada en Svalbard, sea la clave para enfrentar la inseguridad alimentaria, proporcionando semillas de variedades que podrían adaptarse a los ambientes cambiantes del mañana.

Por qué se llama la bóveda del fin del mundo
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, conocida popularmente como la “bóveda del fin del mundo” o “Doomsday Vault,” recibe este nombre por su propósito crucial: proteger copias de seguridad de semillas de cultivos esenciales en caso de una catástrofe global, como desastres climáticos, guerras o pandemias. Ubicada en el Ártico noruego, está diseñada para ser un último recurso para preservar la biodiversidad agrícola del planeta, almacenando semillas en condiciones de permafrost y a 130 metros de profundidad dentro de una montaña para protegerlas de cualquier amenaza.
La bóveda no solo se sitúa en una región remota y geopolíticamente estable, sino que también mantiene condiciones de temperatura extremadamente bajas, lo cual permite conservar las semillas por siglos, incluso sin energía. Su estructura y ubicación la convierten en una especie de “seguro” para la agricultura global, preservando más de un millón de muestras de semillas que, en caso de una crisis de grandes dimensiones, podrían usarse para replantar cultivos clave en todo el mundo.















