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Sábado 23 de noviembre de 2024 - 09:51 AM

5 claves para entender el glaucoma

El glaucoma es una de las enfermedades visuales más graves y a menudo pasa desapercibida hasta que el daño es irreversible.

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El glaucoma es una enfermedad progresiva que puede llevar a la ceguera si no se diagnostica y trata a tiempo. Aunque no se puede curar, el glaucoma puede estabilizarse con el tratamiento adecuado y chequeos regulares.

Los exámenes de presión intraocular y fondo de ojo son esenciales a partir de los 40 años, y aquellos con factores de riesgo deben prestar especial atención.

Para el médico Juan Carlos Rueda Galvis, oftalmólogo especialista en glaucoma y líder de programas de teleoftalmología en el país, lo fundamental es que las personas comprendan que el tratamiento del glaucoma es un compromiso a largo plazo. “Es una enfermedad crónica, y aunque no se puede revertir, con un tratamiento adecuado, es posible detener su avance y preservar la visión”.

En entrevista con Vanguardia el especialista Rueda Galvis explica los aspectos fundamentales a tener en cuenta para mantenerse informado al momento de convivir con esta enfermedad para así proteger la salud visual.

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1. Una enfermedad silenciosa

“El glaucoma es una neuropatía óptica progresiva que afecta el nervio óptico, encargado de transmitir la visión”, explica el médico Juan Carlos Rueda Galvis, oftalmólogo especialista en glaucoma.

Este nervio, al no transmitir sensaciones de dolor, hace que el glaucoma progrese sin síntomas evidentes. ¿Cómo ocurre? La enfermedad avanza desde la periferia hacia el centro del campo visual.

“El paciente puede perder gran parte de su campo visual mientras sigue viendo bien en el centro, hasta que llega a afectarse también el centro, lo cual puede tomar décadas. Por eso se le considera una enfermedad silenciosa”, agrega el especialista.

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Esta característica hace que muchas personas no detecten la pérdida de visión periférica y descubran el glaucoma cuando el daño es avanzado y, lamentablemente, irreversible.

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2. ¿Quiénes son más vulnerables?

El glaucoma es una enfermedad adquirida y, según el médico especialista Juan Carlos Rueda Galvis, ciertos factores aumentan el riesgo de desarrollarla.

“Es más frecuente en personas mayores de 70 años, en aquellos con antecedentes familiares de glaucoma, y en personas de ascendencia afrodescendiente o hispana”, detalla.

Además, el aumento de la presión intraocular es un factor de riesgo significativo, pues la presión elevada puede dañar progresivamente el nervio óptico. Por eso, la prevención es esencial, especialmente en personas que reúnen estos factores. “Recomiendo chequeos oftalmológicos a partir de los 40 años, particularmente si hay antecedentes familiares o condiciones como la diabetes”, subraya.

3. ¿El glaucoma se puede curar?

“El glaucoma es irreversible. Una vez que se daña el nervio óptico, no es posible recuperarlo, ya que, a diferencia de un músculo, el nervio no puede regenerarse”, explica el médico Rueda Galvis. Sin embargo, aclara que la enfermedad no necesariamente conduce a la ceguera si se detecta a tiempo y se estabiliza con tratamiento.

“El tratamiento no significa cura, sino estabilización. Puede detener el progreso de la enfermedad, pero requiere un compromiso constante del paciente”. Esta condición crónica exige que el paciente siga un tratamiento continuo con medicamentos, láser u otros procedimientos para mantener la presión ocular bajo control.

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4. La importancia de los exámenes preventivos

El diagnóstico temprano es clave para prevenir el avance del glaucoma, y el médico Juan Carlos Rueda Galvis, oftalmólogo especialista en glaucoma, recalca la importancia de realizar chequeos oftalmológicos regulares.

“Toda persona mayor de 40 años debería hacerse un chequeo oftalmológico, especialmente si tiene factores de riesgo”, recomienda.

Los exámenes incluyen imágenes del nervio óptico y otros estudios como la tomografía óptica coherente y la paquimetría, que permiten evaluar la salud ocular y la presión intraocular. Además, el especialista Rueda Galvis menciona el uso de programas de telemedicina para tamizar a pacientes y facilitar el acceso a exámenes preventivos. “Si se sospecha glaucoma, el paciente debe hacerse exámenes anuales, y si ya está confirmado, se recomienda un chequeo semestral para garantizar que el tratamiento esté funcionando”.

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Woman using eye drop, woman dropping eye lubricant to treat dry eye or allergy
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5. Consejos para quienes viven con glaucoma

El compromiso con el tratamiento es esencial para aquellos que ya han sido diagnosticados con glaucoma. “Más del 50% de los pacientes abandonan el tratamiento por diversas razones: efectos secundarios, falta de mejoría visible o comentarios externos. Sin embargo, la falta de síntomas no significa que la enfermedad esté controlada”, advierte el médico Rueda Galvis.

Recomienda chequeos cada seis meses y, en algunos casos, evitar actividades de esfuerzo intenso, especialmente en personas que han tenido cirugías en los ojos. Sin embargo, el ejercicio moderado es seguro para la mayoría de los pacientes.

No obstante, el glaucoma puede estar asociado a otras enfermedades como la diabetes, alergias oculares y el uso de esteroides tópicos, lo que resalta la necesidad de una vigilancia médica constante. “En pacientes diabéticos, la prevalencia de glaucoma es casi dos veces mayor”, apunta el especialista, subrayando la importancia de los chequeos para estas personas.

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