Tendencias
Miércoles 27 de noviembre de 2024 - 01:12 PM

Así fue la vida, los amores y secretos de Leonor González Mina, la Negra Grande de Colombia

La voz inmortal del Pacífico colombiano se apagó este 27 de noviembre de 2024. Leonor González Mina, conocida como “La Negra Grande de Colombia”, deja un legado imborrable como cantante, actriz, folclorista y defensora de las raíces afrocolombianas. Su vida, marcada por el arte, el amor y la lucha, se convirtió en un símbolo de identidad y resistencia cultural.

Así fue la vida, los amores y secretos de Leonor González Mina. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA
Así fue la vida, los amores y secretos de Leonor González Mina. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA

Compartir

Publicado por: Paola Esteban

Leonor González Mina, la voz inmortal de Colombia, apagó su canto el 27 de noviembre de 2024. Conocida como “La Negra Grande”, su vida fue un compendio de arte, lucha y pasión, digno de una novela. Nacida el 16 de junio de 1934 en Robles, un pequeño corregimiento en Jamundí, Valle del Cauca, parecía destinada a convertirse en un mito. Lea también: El silencio de las formas: la exposición de María Angélica Ferreira que une arte y artesanía en Bucaramanga

En Robles, la música no era un espectáculo; era el pulso de la vida. Los tambores, las risas y los cantos acompañaban las faenas diarias. Leonor creció rodeada de historias y tradiciones afrocolombianas que luego llevaría al escenario. En casa, su madre cantaba mientras cocinaba, y Leonor absorbía esos sonidos, como una esponja lista para contarle al mundo de dónde venía.

La decisión de dejar Robles a los 18 años no fue fácil. Abandonar la seguridad del hogar para unirse al ballet folclórico de Delia y Manuel Zapata Olivella parecía una locura, pero Leonor tenía una misión. Con ese grupo viajó a Europa y Asia, mostrando al mundo la riqueza cultural de su tierra. Durante una presentación en París, su voz emergió por primera vez. Ese día, el público no solo aplaudió, sino que fue testigo del nacimiento de una leyenda.

Así fue la vida, los amores y secretos de Leonor González Mina. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA
Así fue la vida, los amores y secretos de Leonor González Mina. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA

En 1964, grabó su primer disco, ”Cantos de mi tierra y de mi raza”, consolidándose como una voz única en el panorama musical colombiano. Cada canción era un viaje a las raíces, un homenaje a los pescadores de Buenaventura, a los ritmos de la cumbia y al alma del Pacífico colombiano.

Pero detrás del brillo de los reflectores, Leonor enfrentó las sombras de su vida personal. Su matrimonio con Esteban Cabezas Rher, músico y compositor, parecía ideal desde fuera. Sin embargo, las infidelidades quebraron la relación tras 19 años. De ese amor nacieron dos hijos: Juan Camilo, un exitoso administrador de empresas, y Candelario, un músico talentoso cuya vida fue segada por un aneurisma a los 35 años. Leonor nunca ocultó su dolor, pero tampoco dejó que la definiera. A través de sus nietos y bisnietos, encontró razones para seguir adelante.

Leonor no solo cantaba; también tenía algo que decir. En 1998, incursionó en la política y fue elegida Representante a la Cámara por Bogotá. Su objetivo era claro: dar visibilidad a las comunidades afrocolombianas y promover la cultura que había defendido toda su vida. Su paso por el Congreso fue breve pero contundente, y dejó un legado de lucha por la igualdad.

Así fue la vida, los amores y secretos de Leonor González Mina. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA
Así fue la vida, los amores y secretos de Leonor González Mina. Foto tomada de redes sociales/VANGUARDIA

Los últimos capítulos de su vida fueron serenos pero intensos. En 2019, una serie de televisión narró su infancia y adolescencia, reafirmando su lugar como ícono cultural. Aunque los escenarios ya no la veían con frecuencia, su voz seguía resonando en las casas, en las escuelas, en los corazones de quienes entendían que en cada nota había una historia.

La noticia de su muerte llegó como un eco distante, pero cargado de peso. Leonor González Mina, con su risa contagiosa y su voz potente, había dejado de estar entre nosotros físicamente. Pero su esencia permanecía, en cada acorde de “Mi Buenaventura”, en cada baile de cumbia, en cada niño que aprende sobre el legado afrocolombiano.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.

Publicado por: Paola Esteban

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad