En medio de una polémica por las declaraciones de Nicolás Maduro, la banda venezolana Rawayana canceló su gira en el país. Su canción Veneka fue blanco de críticas del mandatario, quien la calificó de “insultante”. La banda respondió: “Nuestra música no está hecha para dividir... paz”.

Publicado por: Redacción Tendencias
En una Venezuela marcada por tensiones políticas y sociales, la música de Rawayana resonaba como un eco de frescura y resistencia. Pero esta vez, su más reciente éxito, Veneka, se convirtió en el centro de una tormenta política que los obligó a cancelar su gira en el país. Las palabras del presidente Nicolás Maduro, quien calificó la canción como “insultante y despreciativa”, no solo desataron la polémica, sino que sellaron el destino de las presentaciones de la banda en su tierra natal. Lea también: ¿Porqué Verstappen y Kelly Piquet son virales en redes?
La noticia cayó como un jarro de agua fría para los seguidores de la banda, que ya habían agotado las entradas para los conciertos de su gira ¿Quién trae las cornetas World Tour?. Sin embargo, tras las críticas del mandatario, los organizadores se vieron forzados a anunciar la cancelación. Las razones oficiales permanecen nebulosas, pero la sombra de la presión política es innegable.
“Lo que se ve a leguas no requiere de mucha explicación”, comentó Beto Monte, vocalista de Rawayana, en una declaración cargada de frustración. En un comunicado, la banda dejó claro su descontento: “Nuestra música no está hecha para dividir... paz”.
Maduro va contra Rawayana por el éxitoso tema “Veneka” y les impide realizar su gira en Venezuela que ya se encontraba solo out.🚨
— Dimeloking (@dimelokingviral) December 4, 2024
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La canción Veneka no era una propuesta política, sino una apuesta por resignificar un término que, aunque cargado de connotaciones negativas, buscaba ser un símbolo de resistencia y apropiación cultural. Pero para el gobierno, el mensaje fue otro. Maduro arremetió públicamente contra el grupo, llamando a las mujeres venezolanas a rechazar el término y condenando la canción como una falta de respeto.
Este ataque verbal marcó un antes y un después. Lo que comenzó como una gira para celebrar la música y la conexión con su público terminó envuelto en una red de restricciones y temores que obligaron a la banda a despedirse de su país hasta nuevo aviso.
Rawayana, que desde su formación en Caracas en 2007 ha brillado con su mezcla de reggae, funk, pop y rock, no se rinde. Aunque la gira venezolana quedó en el aire, el grupo continúa su camino. Con una nominación a los Grammy y una próxima presentación en Coachella, su música sigue trascendiendo fronteras, llevando consigo un mensaje claro: la cultura no puede ser silenciada.
En medio de la controversia, las palabras de Rawayana resuenan como un himno de esperanza: “Así es como nos despedimos de nuestro país hasta nuevo aviso”. Una despedida que, más que final, promete ser un hasta luego, mientras su música sigue siendo una fuerza que une, más allá de las divisiones y los discursos de poder.













