La historia de Daneidy Barrera Rojas, conocida como ‘Epa Colombia’, pasó de los escándalos virales a los tribunales. Una serie de decisiones polémicas, un acto de vandalismo que la puso en el ojo del huracán y una condena de más de cinco años de prisión marcaron el ascenso y la caída de una de las figuras más controversiales de las redes sociales en Colombia.
Publicado por: Redacción Tendencias
El 27 de enero de 2025, Daneidy Barrera Rojas, más conocida como ‘Epa Colombia’, fue detenida en un giro dramático que marcó el capítulo final de una historia que comenzó en 2019 con un video viral y terminó en una celda. La Corte Suprema de Justicia había hablado: cinco años y dos meses de prisión por el ataque a una estación de TransMilenio. Pero esta no es solo la historia de una condena; es un relato de poder, justicia y la percepción de la desigualdad. Lea también: ¿Su bebé resultó involucrada? Impactante detalle sobre momento de la captura de Epa Colombia
Mientras la noticia de su captura recorría las calles y las redes, una voz se alzó con fuerza. Marbelle, siempre polémica, lanzó un dardo directo desde su cuenta en X (antes Twitter). Su mensaje no solo apuntó a Barrera, sino que evocó un nombre que resonaba en los pasillos del poder: Nicolás Petro, el hijo del presidente. “Epa Colombia a la cárcel. Ahhhhhhhhhhhh, pero Nicolás Petro LIBRE. Así funciona”, escribió la cantante, cargando sus palabras con un peso que parecía destinado a incendiar el debate público.
Y así lo hizo. En cuestión de horas, las redes eran un campo de batalla. Algunos aplaudían la contundencia de Marbelle, señalando lo que perciben como un sistema de justicia desequilibrado. Otros la acusaban de oportunismo, de usar la caída de Barrera como un arma en su cruzada personal contra el gobierno.
La comparación no es casualidad. Nicolás Petro ha sido blanco de investigaciones por presuntos actos de corrupción, pero, a diferencia de ‘Epa Colombia’, ha logrado mantenerse fuera de prisión. El contraste entre ambas historias parece gritar algo más grande, algo que trasciende a las personas involucradas: la eterna pregunta de si la justicia es realmente ciega o si, como algunos creen, se inclina ante los poderosos.

La turbulenta saga judicial de Epa Colombia
En la vida de Daneidy Barrera Rojas, mejor conocida como ‘Epa Colombia’, los escándalos y los líos legales han sido una constante que la ha llevado al borde de la fama y el abismo. Su historia está marcada por decisiones controvertidas, actos impulsivos y un desenlace que parecía inevitable. Aquí, una cronología de los eventos que la llevaron a convertirse en una figura tanto polémica como trágica. Lea también: “No le deseo el bien”: ex de Epa Colombia celebró su condena
Mayo de 2017: Todo comenzó cuando Barrera promocionó unas misteriosas pastillas para adelgazar llamadas Viku Diet Max. Lo que parecía una simple estrategia comercial pronto se transformó en un problema. El Invima advirtió que estos productos eran peligrosos y fraudulentos, poniendo en riesgo la salud de sus consumidores. Este fue el primer paso en un camino lleno de advertencias y sombras legales.
Noviembre de 2019: La chispa que encendió el fuego llegó en las protestas sociales de ese año. En un acto que marcaría su destino, ‘Epa Colombia’ publicó un video que la mostraba destruyendo con un martillo los vidrios de una estación de TransMilenio. En cuestión de horas, su rostro estaba en todos los medios, no como una estrella en ascenso, sino como una figura que encarnaba la rabia y el descontrol. Las autoridades no tardaron en reaccionar, iniciando una investigación que la pondría en el centro de la controversia.
Agosto de 2020: La justicia habló. Barrera fue condenada a tres años y medio de prisión por daño en bien ajeno y perturbación al servicio público de transporte. Sin embargo, el destino le dio una tregua: logró apelar la sentencia y obtuvo libertad condicional, aunque bajo estrictas condiciones. Una de las más severas: no podía usar sus redes sociales para fines comerciales. Para una influenciadora como ella, era como si le hubieran cortado las alas.
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Diciembre de 2024: La tormenta no se detuvo. Esta vez, el problema vino de sus sorteos en redes sociales. Coljuegos, la entidad reguladora de juegos de azar en Colombia, señaló que estos sorteos representaban una evasión de impuestos y un acto de competencia desleal. Las autoridades pidieron a Meta que bloqueara sus cuentas, argumentando que ella, junto a otros influenciadores, burlaba las leyes con estas actividades. Su presencia digital comenzaba a desvanecerse.
Enero de 2025: El golpe final llegó con una sentencia que cerró un capítulo y abrió otro mucho más oscuro. La Corte Suprema de Justicia ratificó la condena de cinco años y dos meses de prisión por el vandalismo de 2019. Además, la inhabilitó para usar redes sociales durante ese tiempo. La captura fue inmediata: agentes del CTI llegaron hasta una de sus peluquerías en Bogotá para detenerla. La escena era casi cinematográfica, con clientes sorprendidos y cámaras documentando cada instante.

¿Cuántos años de cárcel pagará Epa Colombia?
La sentencia llegó como un mazazo que resonó en todo el país. Daneidy Barrera Rojas, conocida como ‘Epa Colombia’, fue condenada a cinco años y tres meses de prisión. El fallo, dictado por la Corte Suprema de Justicia, no solo cerró un capítulo de su vida, sino que marcó el punto final de una espiral de decisiones que la llevaron del estrellato digital al encierro.
Todo comenzó con aquel video que incendió las redes en 2019, donde se le veía destrozando una estación de TransMilenio con un martillo. Un acto impulsivo que no solo enfureció a la opinión pública, sino que también activó los engranajes de la justicia. Fue acusada de perturbación al transporte público, daño en bien ajeno e incluso instigación a delinquir con fines terroristas. Los cargos eran graves, y la condena era solo cuestión de tiempo.
El desenlace se materializó en enero de 2025. Agentes del CTI llegaron a una de sus peluquerías en Bogotá, un espacio que alguna vez fue símbolo de su éxito como empresaria, para llevarla bajo custodia. Las cámaras capturaron cada instante, inmortalizando el momento en que el pasado de Barrera finalmente la alcanzó. La escena era casi cinematográfica: clientes atónitos, miradas furtivas y el sonido de las esposas cerrándose.
Pero no era solo prisión lo que la esperaba. Durante esos cinco años y tres meses, también le fue prohibido ejercer como influenciadora, cortándole el acceso a las redes sociales, el escenario donde construyó su imperio. La caída fue dura, como si el universo le arrebatara de golpe todo lo que alguna vez le había dado.
Ahora, el destino de ‘Epa Colombia’ parece escrito en un guion oscuro y lleno de giros inesperados. ¿Pagará toda la condena? Quizá no. Beneficios penitenciarios y programas de resocialización podrían acortar su tiempo tras las rejas. Pero una cosa es segura: la mujer que alguna vez conquistó internet ahora debe enfrentarse a un nuevo escenario, uno donde la libertad ya no es un derecho, sino un privilegio que deberá recuperar, día a día, desde el encierro.

















