Tras aparecer con cabestrillo y en silla de ruedas, el Padre Chucho aclaró su estado de salud y contó cómo enfrentó una intervención quirúrgica de alto riesgo.

Publicado por: Redacción Tendencias
La reciente aparición pública del sacerdote colombiano Jesús Hernán Orjuela, conocido popularmente como el Padre Chucho, generó preocupación entre fieles y seguidores luego de que se difundieran imágenes suyas oficiando misa en silla de ruedas y con un brazo en cabestrillo. Las fotografías, que circularon ampliamente en redes sociales, despertaron preguntas sobre su estado físico, situación que el religioso decidió explicar personalmente durante su participación en el programa La Red.
El sacerdote reveló que el inicio de 2026 estuvo marcado por complicaciones médicas que lo llevaron a someterse a varias intervenciones quirúrgicas. Todo comenzó con la aparición de una pequeña masa en su cuerpo que empezó a crecer progresivamente.
Aunque inicialmente no le dio mayor importancia, los exámenes clínicos y un tamizaje para descartar cáncer encendieron las alarmas médicas, por lo que los especialistas recomendaron una cirugía urgente.
¿Qué le pasó al Padre Chucho?
Ante la necesidad del procedimiento y los tiempos de espera del sistema de salud religioso, el sacerdote optó por realizar la operación de manera particular con ayuda económica de su familia. El pasado 9 de febrero ingresó al quirófano para una intervención que, según relató, implicaba riesgos importantes. “Me dijeron que el riesgo era la muerte”, confesó, recordando que antes de la cirugía recibió los Santos Óleos, un momento que describió como profundamente espiritual. Lea también: ¿Quién era la joven exparticipante de la Voz Kids que falleció por un vehículo fantasma?
Durante la operación, que se extendió por cerca de dos horas y media, vivió un episodio que interpretó como una experiencia providencial. Según contó, el médico encargado decidió no cobrarle honorarios por el procedimiento, gesto que lo conmovió profundamente. Días después llegó la noticia más esperada: la biopsia confirmó que la masa era benigna, disipando los temores sobre un posible diagnóstico de cáncer.
Aunque aún permanece en proceso de recuperación y por eso utiliza silla de ruedas y cabestrillo, el Padre Chucho continúa celebrando la eucaristía y acompañando a su comunidad.
El sacerdote aseguró que esta experiencia fortaleció su fe y su compromiso pastoral, mientras avanza gradualmente hacia una recuperación completa. Su testimonio, marcado por la gratitud y la espiritualidad, ha generado mensajes de apoyo y oración por parte de miles de creyentes en todo el país.












