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Lunes 05 de febrero de 2024 - 08:05 AM

La misteriosa historia de la famosa canción colombiana que se considera “maldita”

Esta canción, originalmente interpretada por Guillermo Buitrago y luego por Julio César Sanjuán Escorcia, fue incluso prohibida por la iglesia durante algunos años. Foto: Freepik / VANGUARDIA

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Publicado por: Tendencias 2

Cuenta la leyenda en Ibagué que el diablo bailó esta canción.

En cada rincón del país, emerge alguna narrativa capaz de causarnos escalofríos. Existe una en particular que se asegura tuvo lugar en el municipio de Ibagué, donde se cuenta que el diablo mismo hizo su aparición mientras sonaba una canción popular. Esto ha llevado a que algunos la cataloguen como una melodía prohibida.

Según cuenta la historia, en la década de los 50 existía en el municipio un burdel llamado La casita de Margot, al que un día llegó una hermosa y enigmática mujer que dejó cautivados a todos. Su popularidad fue tan grande que todos los clientes la buscaban y hasta comenzaron a llegar hombres de otras regiones para cortejarla y poder pasar una noche con ella.

El establecimiento situado en el barrio El Amé atrajo la atención de hombres de diversa índole. Incluso un próspero minero de Cajamarca, seducido por la belleza de la joven, le prometió entregarle toda su fortuna a cambio de una noche juntos. Sin embargo, como requisito para concretar el acuerdo, acordaron ir a bailar al Club Baltazar, reconocido como uno de los lugares más populares de la época.

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Se cuenta que alrededor de la medianoche, cuando se estaba escuchando la canción El Ron de Vinola, de Guillermo Buitrago y sus Muchachos, de pronto un hombre alto, moreno y vestido de blanco se acercó a la pareja de la mujer y el minero y arrebató a la joven para comenzar a bailar con ella.

Contrario a lo que se podría suponer, esta situación no generó conflicto alguno. Así, el enigmático hombre y la mujer continuaron bailando al compás de la canción: “Me gusta el ron de Vinola, porque me gusta y resulta, también lo tomo con Lola, porque me gusta, me gusta. Me gusta el ron de Vinola, porque me gusta, me gusta”, letra de la popular melodía.

Todo transcurría con aparente normalidad hasta que, de repente, según relataban los presentes, los pies del hombre se transformaron en pezuñas, desatando los gritos de la mujer y la huida aterrada de todos en el lugar. Sin embargo, antes de que pudieran escapar, el demonio castigó a quienes disfrutaban de la prohibida canción.

Se cuenta que la mujer simplemente desapareció; algunos sostienen que su cuerpo fue hallado a la orilla del río. El Club Baltazar, antes muy concurrido, perdió su atractivo debido al temor de las personas de acercarse al lugar en el que, según afirmaban, el diablo había hecho su aparición.

Según la leyenda, la canción “El Ron de Vinola” era considerada maldita debido a su supuesta capacidad para invocar al mismísimo demonio, como se relató en el incidente del club Baltazar.

Esta canción, originalmente interpretada por Guillermo Buitrago y luego por Julio César Sanjuán Escorcia, fue incluso prohibida por la iglesia durante algunos años, ya que se creía que el diablo disfrutaba bailarla. Otra leyenda sugiere que en Buenaventura, específicamente en el barrio Viento Libre, cerca de los pantanos de Bajamar, el demonio se había manifestado bailando al ritmo de esa misma canción.

A pesar de estas historias, “El Ron de Vinola” sigue siendo una de las canciones más populares durante la temporada decembrina en Colombia.

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Publicado por: Tendencias 2

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