Proteger el recurso íctico y pesquero del río Sogamoso es el objetivo principal del programa de rescate de peces en la Central Hidroeléctrica Sogamoso, cuando descienden los niveles, con ocasión de la generación de energía.

Publicado por: Nuevos Proyectos
Desde hace 10 años, hombres y mujeres que viven en los cinco municipios cercanos al río Sogamoso en Santander, conforman el equipo de rescatistas de peces, liderado por Isagen en alianza con asociaciones de pescadores y empresas locales.
Los grupos de rescate, distribuidos a lo largo del río, se encargan de ahuyentar y rescatar peces y otras especies que puedan quedar varados en orillas y pozas durante la operación de la Central Hidroeléctrica Sogamoso. De esta forma, Isagen da cumplimiento a los compromisos del Plan de Manejo Ambiental.

La experiencia de los rescatistas los hace conocedores de los peces e hidrobiota a rescatar, y su labor asegura que los peces regresen al cauce principal del Sogamoso, contribuyendo a su conservación.
El objetivo principal de esta actividad es proteger el recurso íctico y pesquero del río Sogamoso, cuando descienden los niveles.
Alto impacto social
Además del componente de conservación íctico, el programa de rescatistas tiene un impacto social muy positivo. Los habitantes de la zona mayores de 18 años, que viven en Betulia, Sabana de Torres, Puerto Wilches, Barrancabermeja y Girón, tiene la oportunidad de participar en estas actividades, lo que genera ingresos económicos. Actualmente, 61 % de los rescatistas son mujeres, que laboran y están cerca de sus hogares.

Las personas interesadas en ser rescatistas deben postularse a las vacantes a través de la Oficina de Gestión del Empleo en convenio con la Agencia Pública de Empleo del Sena.
Actualmente, en convenio con la Asociación de Pescadores y Trabajadores Agropecuarios y de Servicios Múltiples del río Sogamoso, conocida como Apetras, se vincula el personal rescatista y se capacita para el desarrollo de las actividades de ahuyentamiento y rescate.
“A través de nuestro aliado Apetras, tenemos la información de lo que fue el rescate de peces; el seguimiento es constante y la comunicación con ellos también es todos los días”, expresa Ana Lucía Estrada Posada, profesional ambiental de Isagen.

El porcentaje de efectividad de rescate es del 99 %. El 1 % de pérdidas de peces Isagen lo compensa con la siembra de alevinos (peces de 3 cm o más).
A la fecha, la compañía ha sembrado un poco más de 55 millones de alevinos nativos (bocachico, blanquillo, dorada y bagre) en el río Sogamoso y ciénaga El Llanito. La medida de repoblamiento ha alcanzado una inversión de $8.350 millones.
Así trabajan
Las acciones de ahuyentamiento y rescate se establecen desde el momento que se conoce la programación de generación para el día siguiente.
Primero se realiza la actividad de ahuyentamiento, que es previo al descenso del nivel del río, y consiste en golpear y hacer ruido a las orillas, con el fin de que los peces se dirijan al cauce principal y así disminuir el número de peces que queden atrapados.
Cuando el nivel del río inicia el descenso, con balde, linterna y colador en mano, los rescatistas recorren la orilla del río y recogen los peces que hayan quedado atrapados para devolverlos vivos al cauce principal del río.
“El beneficio con el programa de rescatistas es muy grande, principalmente porque da oportunidad laboral sobre el río a 90 personas, que van rotando; esto mejora la calidad de vida de la comunidad. El beneficio también es desde la parte íctica o ambiental; desde la asociatividad porque se fortalecen las organizaciones que nos suministran recursos y ganan por la actividad; de seguridad alimentaria porque estamos conservando, de cierta manera, el producto del río, si no fuera así sería muy difícil salir y hacer una buena faena de peces”, dice al respecto Enel Darío Anaya, representante legal de Apetras.
Como labor complementaria, cuando no hay jornada de rescate se realizan actividades de restauración ecológica y recolección de residuos sólidos en las orillas del río Sogamoso. En el último año y medio los rescatistas han sembrado alrededor de 3.000 plantas para conservar los bosques riparios, en la ribera del río Sogamoso, especies a las que también realizan mantenimiento.

La hidroelectricidad contribuye al desarrollo sostenible de las regiones, por esto en Isagen es prioridad el cuidado de las cuencas y la protección de sus ecosistemas.
















