En su cuarta visita de 2025, “Cumplimos Sueños por Santander”, una campaña social de Cacique el Centro Comercial, llegó con kits escolares al Valle de San José, en el sur del Departamento, donde la alegría de los niños y jóvenes de nuevo fue protagonista. La gran meta este año es beneficiar a 2.000 niños de escuelas rurales de la región.

Eran las 5:30 de la mañana del pasado viernes 14 de febrero, cuando el equipo de Cacique el Centro Comercial comenzó a cargar en un vehículo los sacos repletos de kits escolares. En su interior no solo había cuadernos, colores y lapiceros, sino la promesa de llevar alegría a los niños, niñas y jóvenes de algunas veredas del municipio de Valle de San José.
En Bucaramanga, el amanecer estuvo marcado por un ‘monumental aguacero’, de esos que parecían haber desaparecido en las últimas semanas. Las gotas golpeaban con fuerza los techos y en varios puntos de la ciudad se reportaron afectaciones. Sin embargo, el clima no fue un impedimento para el equipo, que emprendió el viaje con rumbo a dos sedes de la Institución Educativa El Morro.
Eran las 6:00 a. m., y la comitiva ‘verde’ de “Cumplimos Sueños por Santander” (iniciativa liderada por Cacique el Centro Comercial con el apoyo de Vanguardia) partía con el propósito de brindar esperanza a comunidades rurales. Martha Moreno Rincón, gerente general del centro comercial, expresó antes de la salida: “Gracias, Dios, por permitirnos llevar sonrisas por todo el Departamento y por ser un instrumento para cumplir sueños”.
Un camino desafiante entre paisajes
Después de más de tres horas de viaje, un desvío en la carretera que conecta a San Gil con Valle de San José marcaba el último tramo del recorrido. La carretera, resbaladiza por la lluvia reciente, serpenteaba entre cultivos de caña color verde intenso. Los pocos tramos con placa huella facilitaban el trayecto, pero la prudencia era clave.

Finalmente, la sede principal de El Morro apareció entre la vegetación. Desde la entrada, una niña saltaba emocionada y decía:
- ¡Ya llegaron, ya llegaron!
- ¿Nos estaban esperando?, preguntó Martha Moreno, mientras saludaba a los estudiantes que se aglomeraban en la puerta.
- Sí, y dicen que nos traen una sorpresa desde Bucaramanga, respondió la pequeña.
A su lado, Sandra Emiliana Bernal Estévez, docente del plantel, recibió al equipo de “Cumplimos Sueños por Santander” con los brazos abiertos. “Nos alegra que estén aquí, a pesar de la lluvia”, expresó, estrechando sus manos.
La Institución Educativa El Morro atiende a 264 estudiantes distribuidos en cinco sedes. “Contamos con transporte escolar de parte del Departamento y la administración municipal, pero hay niños que caminan hasta tres horas para llegar porque la ruta no pasa cerca de sus casas. Aun así, hacen el esfuerzo de venir, y más hoy, con la carretera en estas condiciones”.
En el coliseo, los estudiantes de todos los grados, desde preescolar hasta undécimo, esperaban ansiosos. Uno a uno, recibieron la esperada bolsa verde con útiles esenciales: una caja de 12 colores, 4 cuadernos, una cartuchera, dos lapiceros, un lápiz, un borrador, un sacapuntas, un pegamento, unas tijeras y una regla.
- ¡Muchas gracias!, gritaron al unísono.
Entre los rostros iluminados por la emoción, destacaba el de Emiliano Balaguera Ávila, estudiante de segundo grado: “Aquí todos necesitamos útiles. Gracias, que Dios los bendiga”, dijo el pequeño que sueña con ser científico. Luis Carlos García, docente de la institución, se sumó a su agradecimiento: “Es muy gratificante contar con el apoyo de estas dos empresas que creen en la educación. Hoy vemos a nuestros estudiantes felices y motivados”.
Una bienvenida inesperada
La segunda parada fue la sede B Santa Teresa, a unos 10 minutos de distancia. Allí, un grupo de 12 niños, asombrados porque la lluvia no detuvo la visita, nos esperaba de pie:

- ¡Buenos días!, saludaron con entusiasmo, a una sola voz.
La jornada tomó un giro especial cuando los pequeños decidieron agradecer la visita con poesía ismaeliana y cantos típicos de la región. “Para nosotros, el arte es fundamental. Aprovechamos estas visitas para mostrar el trabajo que hacemos los docentes del sector rural con los recursos que tenemos”, comentó Lilia Hernández Silva, la única maestra del plantel.
El asombro por los kits escolares era evidente. “Espero usarlos pronto, estudiar y cumplir mi sueño de ser veterinaria”, compartió María Fernanda González, de 10 años. Sarith Jhoana Garnica, de nueve años, sorprendió al equipo con su canto y confesó con ilusión: “Yo aún no conozco el centro comercial, pero imagino que debe ser muy grande”.

Al final de la jornada, rodeada por los 12 estudiantes, la Gerente de Cacique expresó que: “La educación es clave en la construcción del tejido social. Ellos son el futuro de nuestro país, y qué bueno contribuir a sus sueños, a su curiosidad. Esperamos que aquí salgan muchos profesionales, técnicos y tecnólogos”.
El regreso estuvo acompañado por la vista del río Pienta, que cruza Charalá, Valle de San José y se encuentra con el imponente río Fonce. Pero más allá del paisaje, en el equipo se reflejaba la satisfacción de haber cumplido la misión, a pesar de las inclemencias del clima.

Zonas rurales de El Carmen de Chucurí, El Playón, Zapatoca y Valle de San José, han sido impactadas en 2025 por “Cumplimos Sueños por Santander”.




















