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Viernes 25 de septiembre de 2026 - 09:33 AM

El peso no cuenta toda la historia

El número en la báscula puede mantenerse igual mientras que el cuerpo se transforma. Angélica María Leal Bayona, nutricionista y dietista, explica por qué el peso es un indicador limitado, qué otros marcadores reflejan el verdadero progreso y cómo evitar que la báscula se convierta en una fuente de ansiedad.

Magnific /VANGUARDIA
Magnific /VANGUARDIA

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Publicado por: Alejandra Acela

Subir a la báscula se ha convertido, para muchas personas, en el primer y único termómetro de su salud: si el número baja, el día se siente como un logro; si se mantiene o sube, como un fracaso. Sin embargo, para la nutricionista y dietista Angélica María Leal Bayona, esa costumbre esconde una simplificación que puede terminar jugando en contra del proceso.

El peso corporal es solo uno de los múltiples indicadores de salud, así que limitarse al número que muestra la báscula puede resultar en una interpretación incompleta, o incluso engañosa, de cara a los resultados esperados. Para Leal, detrás del peso existe una suma de diferentes componentes del cuerpo: masa muscular, masa grasa, masa ósea, agua y otros tejidos.

Angélica María Leal Bayona, nutricionista y dietista. - Suministrada /VANGUARDIA
Angélica María Leal Bayona, nutricionista y dietista. - Suministrada /VANGUARDIA

“Por eso, dos personas pueden pesar exactamente lo mismo y tener composiciones corporales y estados de salud completamente diferentes”, señala, destacando factores como hidratación, alimentos consumidos, contenido intestinal, retención de líquidos y ciclo menstrual como ‘gatillos’ del peso.

De acuerdo con Leal, es importante evaluar los resultados a partir de una valoración integral que permita observar el progreso desde diferentes dimensiones, como la estimación del porcentaje de grasa, la masa muscular, entre otras medidas corporales, al igual que datos de salud metabólica y cardiovascular, como parámetros bioquímicos, presión arterial, glucemia y perfil lipídico.

Incluso el Índice de Masa Corporal tiene limitaciones, observa la profesional, pues esta medición solo relaciona peso y talla, “y no permite diferenciar cuánto de ese peso corresponde a músculo, grasa, hueso o agua”.

Magnific /VANGUARDIA
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¿Es posible registrar progreso aunque el peso no cambie?

De acuerdo con la nutricionista, es una situación posible y esto reafirma la importancia de observar otros indicadores diferentes al peso. “Una persona puede pesar prácticamente lo mismo y, sin embargo, notar que una prenda le queda diferente, que tiene mayor fuerza, mejor condición física o cambios visibles en su composición corporal”, comenta. Esto se debe, por ejemplo, a casos de recomposición corporal, en los que el usuario reduce grasa corporal mientras aumenta su masa muscular.

Para la profesional, el primer paso en estos casos es aclarar que no bajar de peso no significa necesariamente que no haya progreso: hay que revisar cambios en la composición corporal, los perímetros, cómo queda la ropa, el rendimiento físico y la fuerza.

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El verdadero progreso debería evaluarse desde diferentes perspectivas: composición corporal, medidas antropométricas, indicadores metabólicos, condición física, hábitos y bienestar general

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Angélica Leal, nutricionista y dietista.

Es fundamental concebir la báscula como una herramienta de seguimiento desprovista de calificativos de valor; es decir, en palabras de Leal, “utilizar el peso como una medición periódica dentro de una valoración integral, y no como una evaluación diaria del valor personal o del éxito del proceso”, de manera que se evite generar ansiedades y caer en una relación insistente y poco saludable con el cuerpo.

“La conversación debería pasar de ‘¿cuánto bajaste?’ a ‘¿qué está cambiando en tu cuerpo, en tu rendimiento y en tu salud?’”, propone la nutricionista, recalcando una definición de ‘éxito’ que recoge resultados sostenibles en el tiempo más allá de un número menor en la báscula. Con esta mirada compasiva, la báscula se convierte en solo una herramienta más dentro de una relación más realista con el cuerpo.

5 marcadores para obtener una valoración integral de la salud

  • Composición corporal: medir porcentaje de grasa y masa muscular mediante técnicas como antropometría y bioimpedancia muestra la transformación física real.
  • Perímetros y ajuste de ropa: monitorear la cintura y notar cómo viste la ropa refleja pérdidas de grasa aun si la báscula no varía.
  • Salud metabólica interna: evaluar la presión arterial, glucemia y perfil lipídico revela avances de salud que la báscula no proporciona.
  • Rendimiento y vitalidad: registrar mayor fuerza, resistencia y capacidad de recuperación confirma la respuesta positiva al entrenamiento.
  • Hábitos y bienestar: una adecuada alimentación, descanso, manejo del estrés y energía diaria asegura un progreso sostenible.

Para mayor información: www.fitnesspeoplecolombia.com

Publicado por: Alejandra Acela

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