Los pescadores son uno de los grandes actores del río Sogamoso. Ellos son los mayores conocedores del potencial del río, por eso, desde hace más de 12 años Isagen viene desarrollando diversos programas y estrategias, en su mayoría con participación de esta comunidad, en aras de proteger este recurso, que es fuente de sustento económico de miles de familias.

Publicado por: Nuevos Proyectos
Por décadas, la pesca artesanal ha sido la fuente de trabajo de miles de familias en nuestro país.
Pablo Gil Rincón realiza esta labor hace más de 30 años. Él es uno de los más de 1.300 pescadores que vive en la zona que comprende desde el muro hasta la desembocadura del Sogamoso. Además es vocero de pescadores de Puente Sogamoso, un corregimiento de Puerto Wilches. Él es el presidente de Amulpeasog, una de las nueve asociaciones de pescadores conformadas en el bajo Sogamoso.
Amulpeasog, así como Apall, Astupesmar, Asopescamas, Apetras, Aspaac, Asoped, Asopesluch y Aopecboso, desde hace más de 10 años decidieron agruparse informalmente bajo una sola figura: Mesa de Pesca del Río Sogamoso, que en 2019 se constituyó legalmente como Corporación.
Esto último fue posible con la intervención de Isagen, que tiene influencia en el área desde la construcción y puesta en operación de la Central Hidroeléctrica Sogamoso. Como parte de su aporte a las comunidades del territorio, inicialmente la compañía realizó con los pescadores jornadas de formación y fortalecimiento organizativo.

Como pescador artesanal que defiende su oficio, el cual es el sustento económico y la seguridad alimentaria de su comunidad, Pablo participó en esas actividades. Por años, también ha intervenido en múltiples capacitaciones de la actividad pesquera, con impacto ambiental, social, comunitario o productivo.
Terminado el ciclo en fortalecimiento organizativo con estas comunidades, Isagen realizó una segunda intervención y asesoró a los pescadores sobre proyectos productivos, a los que también brinda acompañamiento y financiación. En estas jornadas también participó Pablo.
Como Corporación Mesa de Pesca legalmente constituida, los pescadores ya cuentan con el conocimiento y las herramientas para gestionar recursos con otras entidades, generar diversas iniciativas de negocio y empleo, en las que todas las organizaciones participen y puedan mejorar la calidad de vida de sus asociados. Desde Mesa de Pesca “el anhelo es hacer algún día empresa”, dice su representante Jully Andrea Mora.
En la práctica
Pablo Gil ha estado vinculado con La Pesquera Sogamoso, un proyecto productivo que se desarrolla en una finca de 54 hectáreas en Puerto Wilches, la cual fue entregada por Isagen a Mesa de Pesca. El objetivo es sembrar, producir y comercializar pescado (bocachico, dorada, cachama y blanquillo), con un enfoque técnico, asesoría y acompañamiento profesional de Isagen.
Este año, La Pesquera Sogamoso ha producido cada cuatro meses entre 25 a 30 arrobas de cachamas, que se comercializan para cubrir los gastos de operación, pero el objetivo es llegar a producir entre 80 a 100 arrobas por cosecha, explica Pablo.
“Ese proyecto productivo nos ha servido porque la pesca artesanal se ha estado reduciendo, entonces esto es algo complementario para nosotros como asociaciones de base y así podernos fortalecer como empresa”, explica Pablo.
A su vez, Isagen acompaña otros proyectos productivos con los pescadores que tienen vocación agrícola o comercializan pescado. Son acciones más locales, para que desde sus territorios cultiven ciertos alimentos.
El genoma del bocachico
Con el objetivo de fortalecer el conocimiento sobre las especies de mayor valor para las poblaciones ubicadas en la cuenca del río Magdalena, hace cuatro años un grupo de científicos colombianos, uruguayos y chinos unieron esfuerzos para realizar el primer reporte mundial del genoma del bocachico, el cual fue publicado en enero de 2023. El bocachico es la especie de pescado más consumida en Colombia y está clasificada como vulnerable.
Los hallazgos alcanzados en Santander fueron publicados en la revista Frontiers in Genetics y ampliarán las posibilidades para la evaluación de la diversidad genética del bocachico en los ríos y ciénagas donde habita, lo que mejorará los esfuerzos para su caracterización y repoblamiento.
Durante cinco años se desarrollaron investigaciones en biología básica y aplicada, producción, reproducción, nutrición, nutrigenómica, genética y genómica en varias especies de peces de la cuenca magdalénica, entre ellas: Capaz (Pimelodus grosskopfii), Blanquillo (Sorubim cuspicaudus), Bagre rayado (Pseudoplatystoma magdaleniatum) y Bocachico (Prochilodus magdalenae).
El proyecto fue liderado por los científicos Jonny Yepes Blandón, en calidad de director del Grupo de Investigación en Peces Nativos, Gipen, y coordinador de investigación en el convenio Isagen - Piscícola San Silvestre; y Nélida Rodríguez Osorio, directora de la Unidad de Genómica y Bioinformática de la Universidad de la República, de Uruguay.
Isagen ha concentrado esfuerzos para estudiar y proteger las especies nativas del Magdalena Medio. Isagen, en asocio con universidades y entidades generadoras y difusoras de conocimiento, desarrolla estrategias para la conservación y el uso sostenible de los recursos pesqueros nativos del país.
¿Por qué investigar el genoma del bocachico?

La investigación para secuenciar y ensamblar el genoma del bocachico, se sustentó en:
1. Es una especie endémica de Colombia, presente en las cuencas de los ríos Magdalena, Cauca, Sinú y Atrato.
2. Es un pez emblemático que ocupa el primer lugar en las pesquerías continentales de Colombia, con un alto impacto en la seguridad alimentaria y generación de ingresos para las comunidades ribereñas.
3. Goza de gran aceptación en el mercado, buena adaptación al cautiverio y resistencia a la manipulación.
4. Se ha visto afectado por la sobrepesca, el uso de artes de pesca como el liso o trasmallo, la contaminación y la degradación ambiental de ríos y ciénagas que conforman su hábitat.
5. El bocachico fue clasificado como vulnerable en el Libro Rojo de peces dulceacuícolas de Colombia.
6. Es una especie para la cual hay reducida información genética y genómica clave para iniciativas de conservación y repoblamiento.
7. Es la especie más usada en repoblamientos de la cuenca del río Magdalena.
















