Judicial
Domingo 29 de agosto de 2010 - 10:00 AM

Innovación y tecnología, semilla de cada empresa

La cotidianidad que se vive en esta empresa es tal vez diferente a las demás. Mientras que Carlos Humberto Contreras Ferrer, director de la Corporación Enlace, puede estar un día al norte de Bogotá reunido con una reconocida empresa del país, al otro día puede estar en cualquier zona rural del país con ‘mochila al hombro’, según cuenta.

Publicado por: Diana C. León Durán / dleon@vanguardia.com

Y es que este ingeniero químico le apostó desde hace 10 años junto a otros socios a impulsar una empresa especializada en campos como la innovación, tecnología y desarrollo social. Desde ese momento más de 35 empresas en el país, en su mayoría santandereanas, se han consolidado como clientes y aliados de desarrollo empresarial, que no sólo se refleja en los avances de cada empresa, sino en demostrar que en esta tierra la innovación es el norte de cada una. Sin embargo, el campo al que se enfrentan es bastante difícil de comercializar, ya que asesoran tanto a empresas privadas como instituciones públicas y estatales a impulsar proyectos de desarrollo tecnológico e innovación. Pese a ello, hoy completan una trayectoria de 10 años, con un portafolio de servicios que han aplicado en empresas como Farmavícola, GBS, Industrias Villa Claudia, Penagos, Metalteco, Palmas del César, Agroince, Bucarelia, Piedra del Sol, entre otras. Entre sus expectativas está la de exportar servicios a otros países latinoamericanos, por lo que ya empezaron a hacer sus primeros contactos. Esta es su historia. Vender servicios, todo un retoPara Carlos Contreras la palabra enlace encierra perfectamente a lo que se dedica su empresa, enlazan conocimiento y empresa, innovación y empresa, además de proyectos con gestión financiera. La Corporación nació de un grupo similar de la Universidad Industrial de Santander, con siete socios que tenían varios objetivos claros. 'Había que hacer bastante ejercicio rural y pensábamos que el tema de innovación en la región se tenía que fortalecer metodológicamente, además de involucrar aspectos como la capacidad de inversión', aseguró Contreras. Por eso el principio no fue fácil. 'Nosotros ofrecemos un servicio altamente intangible, muchos empresarios nos preguntaban al ofrecer nuestros servicios¿Esto se necesita? No era fácil llegar a decir: ‘Le tengo un servicio que se basa en tecnologías para la innovación’.  Vender eso es difícil', aseguró Contreras. Sin embargo, pegar estos servicios con otros tradicionales como planeación estratégica, o análisis económico de proyectos les sirvió. Como toda empresa, también vivió su periodo crítico. Durante casi dos años, entre 2001 y 2003, la empresa no facturó ningún proyecto, por lo que sus socios la veían en quiebra. Inclusive Carlos cuenta que retomó otros estudios y trabajos. Sin embargo, quedaba un sueño al lado que todavía vivía, por lo que decidieron reestructurar la Corporación y aliarse con instituciones como la Cámara de Comercio de Bucaramanga para impulsar proyectos. Hoy cuentan también con empresas aliadas como Greystar con la que desarrollan parte de su programa de responsabilidad social en la zona Soto-norte del departamento. La ley, una ventajaLa Ley de Ciencia y Tecnología que se gestó en el país durante 2002 fue un punto de partida importante para la formación de corporaciones e instituciones en el país que trabajaran para impulsar estos aspectos en todos los ámbitos, sobre todo en el empresarial. La ley fue un impulso para la Corporación, pese a que ocho años después sólo algunas pocas sobreviven, lo que demostró en este caso que este tipo de iniciativas gubernamentales favorece al desarrollo del crecimiento empresarial.

Publicado por: Diana C. León Durán / dleon@vanguardia.com

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad