El padre de la menor pidió a las autoridades un castigo ejemplar contra el padrastro y la mamá de la niña, por el brutal caso de maltrato físico y agresión sexual.

Publicado por: REDACIÓN JUDICIAL
Acongojado por la muerte de su hija de dos años, quien perdió la vida víctima de maltrato y agresión sexual, al parecer por parte de su padrastro, Fabián Enrique Castañeda Torres, papá de la pequeña, llegó ayer en la mañana a la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga, para reclamar su cuerpo.
Antes de ingresar para cumplir con los trámites de rigor, hizo un recuento de lo que fue su relación sentimental con la mamá de la niña, de quien ya se había separado hace un año.
“Yo la conocí a ella en el Café Madrid, tuvimos un noviazgo, formamos un hogar con las otras dos niñas de ella. Ahí fue cuando nació nuestra hija. A los poquitos meses, a mí me salió trabajo en Bogotá, me fui y me la llevé. La niña estuvo hasta el añito en Bogotá, pero tuvimos problemas en el hogar, entonces decidimos terminar la relación”, narró.
Tras el rompimiento de la pareja, Fabián Enrique asegura que siempre estuvo en contacto con ella e incluso periódicamente le enviaba la cuota de manutención.
“Ella se trajo a la niña, pero yo siempre estaba en contacto. Incluso mi mamá la tuvo en San Pablo, sur de Bolívar, como tres meses, desde enero. Luego ella fue a buscarla y me dijo que la necesitaba, que la niña le hacía mucha falta y se la trajo”, comentó.
Nueva pareja
Hace tres meses, Fabián Enrique se enteró de que su expareja ya tenía una relación sentimental con otro hombre, con el que incluso ya vivía. “Supe que ella ya estaba con otra persona, por las fotos que publicaba en el Facebook. Una vez me dijo que había formado un hogar con él, pero eso no hace mucho”, narró.
Lejos de saber el calvario que vivía su pequeña hija, sometida a agresiones, Fabián Enrique llamaba ocasionalmente para preguntar por ella, y en razón a que siempre le decían que estaba bien, nunca sospechó nada.
“Donde yo hubiera sabido que la maltrataban, hubiera venido y peleado por mi hija, pero en ningún momento me dijeron algo, la mamá no me dijo nada. Ella me decía que todo estaba bien. Incluso hace ocho días hablé con la niña. Me dijo que estaba bien”.
Las mentiras
Cuando el grave estado de la niña se empezó a evidenciar y el padrastro y la mamá se vieron obligados a llevarla al médico, empezó la trama de mentiras.
“Ella me llamó el viernes a decirme que la niña estaba mal, pero echándome mentiras, como tapando algo, que tenía una infección en los ojos, mala circulación. Ya en la tarde, cuando la niña le convulsionó, me dijo que se había puesto mal, que se le había caído de la cama, que la tenía en el hospital, que no reaccionaba, pero todo era mentira”, explicó.
Con el presentimiento de que algo estaba mal, Fabián Enrique volvió a llamar a la mamá de la niña, para pedirle explicaciones.
“Me dijo que a la niña la habían remitido para el HUS, que estaba muy mal y al rato me llamó para decirme que la tenían capturada, que viniera para que me hiciera cargo de la niña. Solo pido que Dios tome justicia contra ellos dos, no quiero que el caso quede impune”, añadió.
El cuerpo de la pequeña de dos años será trasladado al municipio de San Pablo, en el sur de Bolívar, donde se cumplirán las exequias.















