El cuerpo desmembrado fue hallado el miércoles en la noche en la alberca de una finca ubicada en la vereda Gualilo Alto, en el sector de Morrorrico.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
En bolsas negras, que flotaban en un tanque de agua de cinco metros de profundidad, fue encontrado el cuerpo desmembrado de un hombre de 42 años, el cual fue identificado por las autoridades como Emilio Pardo Roncancio.
La macabra escena se evidenció el pasado miércoles, a las 8:00 p.m., en una finca localizada en la vereda Gualilo Alto, ubicada a 10 minutos del barrio Morrorrico, al oriente de Bucaramanga.
La última vez que vieron con vida a Emilio Pardo Roncancio, fue el pasado sábado, cuando salió de su casa ubicada en Cañaveral y se dirigió en una motocicleta hacia la finca donde fue hallado su cuerpo. El predio es propiedad de uno de sus familiares.

La visita a la finca tenía el objetivo de verificar si los vivientes se habían retirado, pues días atrás el dueño les había pedido que desalojaran y, al parecer, no lo habían hecho. Según los familiares de la víctima, él había planeado quedarse el sábado y el domingo y regresar el lunes.
Sin embargo, Pardo Roncancio nunca llegó por lo que sus familiares empezaron a buscarlo, pues tampoco respondía las llamadas que le hacían a su celular.
La primera opción fue ir a buscarlo a la finca, pero cuando llegaron, no estaban ni los vivientes ni Emilio. Lo único que rompía el silencio, era el ladrido de los perros.
Lo hallaron
La incertidumbre entre los familiares de Pardo Roncancio crecía con el paso de las horas, por lo que se dirigieron a las instalaciones de la Fiscalía, para reportarlo como desaparecido y así activar su búsqueda entre las autoridades.
El pasado miércoles en la tarde, acompañados por unidades de la Policía, familiares regresaron nuevamente a la finca en busca de alguna pista que les permitiera conocer el paradero de Emilio. Lo primero que les llamó la atención fue ver que las pertenencias de los inquilinos estaban empacadas, pero no había rastros de ellos.
Luego, cuando el reloj marcaba ya las 8:00 p.m., uno de los uniformados percibió un fuerte olor en la alberca y al acercarse observó varias bolsas que flotaban en el agua. Al registrar una de ellas, quedó en evidencia el macabro asesinato, por lo que acordonaron el lugar para preservar las pruebas.
“El cuerpo estaba allá en la zona de la piscina. Ahí hay un tanque aéreo, debajo del tanque está la pieza de herramientas y por esa pieza se entra a una alberca subterránea. Ahí estaba el cuerpo descuartizado”, indicó un residente del sector.
Funcionarios de la Unidad Móvil del Laboratorio de Criminalística de la Sijín, se trasladaron al sitio de los hechos, con realizar la diligencia de levantamiento del cadáver. No obstante, como la alberca tenía una profundidad de cinco metros, fue necesaria la ayuda del Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga, que utilizando trajes especiales sacó del lugar las bolsas que contenían el cadáver.
“Por el momento los vivientes de la finca no aparecen. Estamos verificando lo ocurrido con el fin de establecer los móviles del asesinato”, señaló el coronel Clauder Cardona Cataño, comandante del Primer Distrito de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
Sospechosos
Las autoridades indicaron que la motocicleta en la que la víctima había llegado el sábado a la finca, fue hallada abandonada en el Norte de Bucaramanga, por lo que se presume que fue utilizada por el homicida para huir de la escena del crimen.
Por ahora, los investigadores de la Sijín están tras la pista de los vivientes de la finca, quienes dadas las circunstancias de los hechos, son los principales sospechosos del asesinato.
La víctima fatal era tecnólogo en obras civiles y residía en el sector de Cañaveral, en Floridablanca. Su cuerpo, que además de estar desmembrado presenta múltiples heridas con arma cortupunzate, fue trasladado a la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga, donde en las próximas horas será entregado a los familiares. “Mi sobrino era muy servicial, era un apasionado por la música”, dijo entre sollozos un familiar.














